El otrora tranquilo desfiladero que pasaba junto a las puertas de Khazad-dûm se llamaba Azanulbizar en la lengua enana.
A partir de la destrucción del reino enano por el Balrog, el paso, junto con el reino (llamado más tarde Moria), sufrió muchos males. En otros tiempos hermoso y sagrado, era la fuente del río Cauce de Plata y contenía el Lago Espejo, el lago de la visión y la profecía. A finales de la Tercera Edad era un lugar tenebroso y amenazador gobernado por poderes malignos, y en el año 2799 fue el campo de batalla del último sangriento enfrentamiento de la Guerra de los Enanos y los Orcos.