Al noroeste de las montañas de Mordor, entre las tierras pantanosas del río Anduin, por debajo de las cataratas de Rauros y la llanura de la Batalla de Dagorlad, se encontraba un lugar hechizado y desolado llamado las Ciénagas de los Muertos. Durante tres mil años de la Tercera Edad, los pantanos de las Ciénagas de los Muertos se extendieron en dirección este y engulleron la parte del campo de batalla que con tenía muchas de las tumbas de los hombres y elfos que murieron durante la Batalla de Dagorlad al final de la Segunda Edad. En la Tercera Edad, tras la Batalla del Campamento en 1944, gran parte del ejército de los Aurigas fue empujado a las Ciénagas de los Muertos y allí pereció. A través de estas ciénagas tuvo que viajar el hobbit Frodo Bolsón con Samsagaz Gamyi y Sméagol/Gollum en su Misión durante la Guerra del Anillo, y fue aquí donde encontraron los horribles fantasmas del Pantano de las Caras Muertas, en donde los espíritus animados de guerreros muertos hacía mucho, mucho tiempo atrás aparecían en sus embarrados charcos.
Enciclopedista: Akerbeltz
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Editada el 13-04-2005
por Akerbeltz