En los Pantanos de Moscagua, en Eriador septentrional, vivían gran número de insectos chupadores de sangre. Entre ellos se encontraban unas ruidosas criaturas, parecidas a los grillos, que los hobbits llamaban nique-briques. Los viajeros que atravesaban los Pantanos de Moscagua corrían el riesgo de volverse locos con el terrible y repetitivo estruendo de estos animales, «nic bric, nic bric».
Enciclopedista: Akerbeltz
-
Editada el 15-10-2007
por Angband