Durante la Primavera de Arda, los Valar crearon bosques y muchas criaturas que no tenían voz, pero que eran hermosos de contemplar. Entre ellos se encontraba la Wilwarin, que los hombres llamarían más tarde mariposa. Los Valar quedaron tan satisfechos con esta preciosa criatura que, cuando Varda cogió el rocío de plata de Telperion para hacer que brillaran las estrellas, también colocó la silueta de la Wilwarin en los cielos como una constelación.
Enciclopedista: Akerbeltz
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Editada el 11-10-2007
por Angband