Entre los árboles más antiguos se contaba el que los primeros elfos llamaron tasarion. Los tasarion eran árboles fuertes y de larga vida, y en las Edades de las Estrellas el principal bosque de estos árboles en la Tierra Media se encontraba en el Nan-tasarion, el «valle de los tasarion», en Beleriand. Desde entonces, los tasarion han sobrevivido a todos los cambios del mundo, y ahora los hombres los llaman sauces. Aparecieron en las Edades de las Lámparas, cuando se crearon los grandes bosques de Arda. Los espíritus de los sauces eran fuertes y amaban las tierras pantanosas y los cursos lentos de los ríos. Vivieron tranquilamente durante mucho tiempo y no se preocuparon ni por la recién llegada raza de los hombres, ni por las razas más antiguas de enanos y orcos que talaban y quemaban los árboles. Algunos sauces se volvieron sensibles y capaces de movimiento; formaban parte de los llamados ucornos y se dedicaron a destruir a todos los enemigos de los bosques. De entre los sauces, el más poderoso que aparece en las leyendas de la Tierra Media es el Viejo Hombre-Sauce, que vivía en la Tercera Edad del Sol en las riberas del Tornasauce, en el Bosque Viejo. Tenía el corazón podrido, era ágil de movimientos y poseía un gran poder de encantamiento mediante canciones. Los viajeros caían víctimas de su hipnótico sortilegio; una gran canción de agua y de viento en las hojas los hacía caer en un profundo sueño junto al viejo tronco. Y él, con sus retorcidas raíces o con la abierta caverna de su tronco, los capturaba y luego los aplastaba, o los ahogaba en el río. Su poder hizo que el Bosque Viejo fuera temido por los viajeros y, de no ser por el poder de Tom Bombadil, pocos habrían podido atravesarlo sin que nada les ocurriera.
Enciclopedista: Akerbeltz
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Editada el 12-05-2008
por Angband