La gran corona de Morgoth, que él mismo forjó en Angband a su regreso a la Tierra Media como símbolo de su pretensión de ser Rey del Mundo. Los Silmarils estaban engarzados en la Corona, sujetos por garras de hierro.
Beren arrancó un Silmaril de la Corona de Hierro, y después de la Gran Batalla las otras dos joyas se retiraron y con la Corona se forjó una cadena para el cuello de Morgoth.
Enciclopedista: Nenya
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Editada el 14-04-2005
por Nenya