| Segunda Casa de los Edain. Los Haladin entraron en Beleriand aproximadamente un año después de que Finrod encontrara la Primera Casa y se establecieron primero en Thargelion, donde los Noldor de Caranthir no les prestaron atención. En Thargelion vivieron en residencias aisladas hasta que fueron atacados por los Orcos. Los supervivientes, conducidos por Haldad, retrocedieron hasta el ángulo de tierra entre el Ascar y el Gelion, donde levantaron una empalizada y fueron asediados hasta que por fin Caranthir los rescató.
Muchos de los supervivientes, guiados por Haleth, se trasladaron primero a Estolad y luego, tomando el peligroso camino que bordeaba Nan Dungortheb, a Talath Dirnen y Brethil. Thingol de Doriath le concedió Brethil a Haleth con la condición de que defendiera los Cruces del Teiglin; durante muchos años los hombres del bosque de Brethil guardaron el flanco septentrional de Nargothrond, y su número aumentó con los refugiados procedentes de su propio pueblo y (trás la pérdida de Dorthonion) de la Primera Casa.
Después de la caída de Tol Sirion (457 PE) hubo frecuentes incursiones de los Orcos en los Cruces y en el Bosque de Brethil, pero los Haladin mantuvieron su fuerza hasta la Nirnaeth Arnoediad, donde sufrieron grandes pérdidas en Anfauglith cuando cubrían la retirada de Fingon. En 496 fueron derrotados en Brethil, dejando así libre el camino para el saqueo de Nargothrond. tras el desastre los Haladin permanecieron en sus bosques, emboscando a los Orcos en los Cruces siempre que podían. Durante unos pocos años estuvieron comandados por Túrin, que empleó los nombres de guerra de Hombre Salvaje del Bosque y Turambar, pero por lo demás declinaron y pasaron a la historia.
Los Haladin diferían de los otros Edain en varias cosas. Al parecer su lengua no estaba emparentada con las otras, y eran de talla menor y tenían menos interés en el aprendizaje y el habla, amando en cambio la soledad y el bosque. En la batalla portaban hachas.
También llamados Pueblo de Haleth.
|