Hasta el final de la Segunda Edad del Sol y el Cambio del Mundo, existía en el norte un estrecho brazo de mar y hielo entre las Tierras Imperecederas y la Tierra Media. Se llamaba Helcaraxë, el Hielo Crujiente. Por este puente de hielo huyeron Melkor y Ungoliant la Araña Gigante después de destruir los Árboles de los Valar y robar los Silmarils.
Cuando los Noldor abandonaron Valinor en persecución de Morgoth a la Tierra Media, Fëanor se apoderó de las naves élficas en Alqualondë, pero Fingolfin se vio obligado a llevar a sus gentes al norte y cruzar Helcaraxë. Pocas de las hazañas que con posterioridad llevaron
a cabo los Noldor superaron en penuria o dolor esa desesperada travesía.
Enciclopedista: Akerbeltz
-
Editada el 13-04-2005
por Akerbeltz