Identificarse | Registrarse


Todos los horarios son UTC + 1 hora


Fecha actual Dom Dic 15, 2019 9:14 am





Nuevo tema Responder al tema  [ 5 mensajes ] 
Autor Mensaje
 Asunto: El pozo
NotaPublicado: Jue Ago 10, 2006 11:36 am 
Narrador Empedernido
Narrador Empedernido
Avatar de Usuario

Registrado: Vie Jun 13, 2003 3:29 pm
Mensajes: 265
Ubicación: La biblioteca del Poney Pisador
En la noche de la Tierra Media, las luces destacan por su poder. Porque una luz puede ser muchas cosas: tranquilizadora y nerviosa a la vez, segura y peligrosa. La llama tiembla como si acogiera nuestros miedos, mientras reclama la presencia de todas las criaturas que, atraídas por el baile del fuego, buscan refugio sin saber que, quizás, será hostilidad lo que encuentren. Hostilidad en el ardor del fuego, o en el de quien lo encendió.
La llama da vida a una casa, hasta el punto de hacerla hogar. Pero también la puede destruir. Hay quienes prefieren correr el riesgo de estar junto a la luz. El protagonista de esta historia prefería la oscuridad.



Por ello, cuando recuperó la conciencia, la oscuridad lo acogió, y si no fuera por la humedad, habría jurado que estaba de nuevo en casa. O puede que en el campamento, donde aprendió a yacer entre la maleza a oscuras, y a esperar, y a no ser más que parte de esa oscuridad. Pero el agua era fría, y lo abrazaba con tibieza. Se despertó cuando el agua le llegó a la boca, y aún cuando se incorporaba no notaba la diferencia entre ese habitáculo y cualquier otro de su vida. No obstante la notó, y fue un detalle el que le llamó la atención: lo último que recordaba era que volvía del frente y divisaba su pueblo, cuando todo se le vino encima.

Entonces decidió que tenía dos cosas que hacer: averiguar dónde estaba y salir de allí. Y para averiguar lo primero, se quedó quieto. Estaba acostumbrado a sentir. Se quedaba quieto, y las cosas empezaban a hablarle, a oler, a activar su tacto. Y así descubrió lo siguiente: el agua que lo había cubierto ya sólo le llegaba por la pantorrilla, y fluía, entrando desde algún lugar no muy lejos a su izquierda, y saliendo por alguna abertura a su derecha. De alguna manera, cuando estaba sentado contra la pared, había taponado la salida del agua, que había empezado a cubrirle. Viendo la velocidad con la que se había vaciado, concluyó que no debía ser un lugar muy amplio; efectivamente, al estirar los brazos, pudo tocar sendas paredes, y al girar, descubrió la redondez de los paramentos. Su tacto era suave y frío, como sólo podía ser el de la piedra tallada. Llegó a la conclusión de que se hallaba en un pozo. Ahora sólo le quedaba salir de allí.

Comprobó la profundidad arrojando una piedra, y tras asegurarse de que escalar una pared lisa vertical y húmeda era digno de un “descabellado plan B”, pasó a investigar sobre una posible primera opción.

_________________
Imagen


Arriba
 Desconectado Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: Jue Ago 17, 2006 8:24 am 
Guardián de los Cielos
Avatar de Usuario

Registrado: Vie Jun 13, 2003 12:41 pm
Mensajes: 463
Ubicación: Las montañas nubladas
Pese a la oscuridad, sus ojos comenzaron a acostumbrarse a la escasa luz que se filtraba por la abertura del pozo, afortunadamente había luna llena, aunque había poco que observar.

Se hallaba sentado en una pequeña repisa. Intentó moverse para ver el tamaño de la abertura por la que salía el agua, pero un agudísimo dolor le indicó que el tobillo izquierdo había sufrido un buen golpe. Dedujo que debió caer sobre ese pie, aunque parecía poco daño para la altura en la que se encontraba, no recordaba como pudo acabar ahí y eso le ponía nervioso. ¿cayó o lo tiraron? .

Decidió dejar las preguntas para después y se concentró en el modo de salir del pozo. Las aberturas por donde fluía el agua eran demasiado pequeñas, ni un niño podría caber por ellas.

_________________
GRRRRRRRRR Como pille al gracioso que puso un petardo en mi nido...


Arriba
 Desconectado Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: Dom Sep 10, 2006 11:56 pm 
Aprendiz de Escriba
Aprendiz de Escriba
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Abr 20, 2005 10:04 pm
Mensajes: 97
Ubicación: Algún lugar de Bree
Examinó sus ropas, estaban empapadas por haber estado taponando la salida del agua. El frio de la noche lo envolvía y no ayudaba a pensar como salir de ese lugar.

Pidió ayuda a gritos, pero no escuchó mas respuesta que el eco sordo de su propia voz rebotando en las paredes.
Ni siquiera podía imaginar donde estaba, ni si habría gente en kilómetros que pudiesen escucharle.
Advirtió que si quería salir de allí debía ser por sus propios medios.

Se quitó la camisa para evitar un catarro puesto que habia quedado totalmente mojada y empezaba a toser.
Escurriéndola se le ocurrió que si taponaba la salida del agua se formaría un tapón y el agua empezaría a crecer y hacerlo flotar hasta la superficie.
Observó el agujero de salida, arrugó su camisa lo suficiente para que entrara en el agujero sin que se colase por él y el agua no tardó en estancarse.
A medida que el agua subía el nivel empezó a vislumbrar su posible liberación.
Ya le llegaba a los tobillos, empezó a subir rápidamente, como si el cauce de entrada fuese mayor que al principio.
Miraba hacia arriba con la esperanza de que su infierno acabase pronto. El agua ya le llegaba por la cintura. Pensó si había sido tan buena idea y dudó si realmente flotaría como quiso y cuanto tiempo debería estar así.

Cuando el agua le llegaba a los hombros, empezó a notar que sus pies se levantaban del suelo, y se dió cuenta que debía manterse a flote con su esfuerzo. No era fácil pero parecía que su plan funcionaba, pero en ese momento...

_________________
La vida da muchas vueltas, pero siempre gira en dirección correcta.

http://www.historiasdequeso.blogspot.com


Última edición por Trustek el Lun Sep 11, 2006 12:00 am, editado 1 vez en total

Arriba
 Desconectado Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: Sab May 10, 2008 12:45 pm 
Narrador Empedernido
Narrador Empedernido
Avatar de Usuario

Registrado: Vie Jun 13, 2003 3:29 pm
Mensajes: 265
Ubicación: La biblioteca del Poney Pisador
pero en ese momento todo se detuvo. El agua seguía entrando, pero el nivel no subía.
Debía haber una segunda vía de escape, pero no era capaz de encontrarla. Al nivel al que se mantenía el agua no parecía haber hueco alguno. Pero finalmente, examinando los sillares, descubrió que uno de ellos vaciaba el pozo por sus juntas. Entremetió los dedos y dedujo que aquello era un falso sillar.
Al tirar se abrió como una gatera y el agua salió con mucho más ímpetu a través de un estrecho túnel con una leve pendiente descendente. Dedujo que cabría, pero no sonrió: aquello no le conducía fuera del pozo, sino más adentro, a un lugar que no estaba allí por casualidad.
Se deslizó sin pensarlo más, pues sabía que no tenía otra opción, y conforme avanzaba, su mente se trasladaba a otro lugar:

el capitán había dado una clara orden: que no te cojan vivo. Y él estaba dispuesto a cumplirla. Sencillamente no le cogerían. Se sentía a gusto en ese tipo de misiones. Podía arrastrarse por la maleza, infiltrarse en las líneas enemigas, ver lo que quisieran que viera, y volver. Se sentía parte de la oscuridad y nada podía hacerle daño ahí.
Continuó cuerpo a tierra hasta llegar al lugar indicado. Entonces observó. Solía estar horas observando hasta que encontraba el momento adecuado. Nunca había tenido problemas para esperar. Pero en aquella ocasión, a pesar del insoportable olor, de la incomodidad del barro, de las hormigas que correteaban a su alrededor, se quedó dormido. Cuando despertó, no había nadie en el campamento enemigo. Se levantó, sabiendo que algo pasaba, y que allí no había ya nada que ver. Salió corriendo, rehaciendo el camino que había hecho a rastras, pero mucho más rápidamente ahora. Cuando lleó a su campamento lo encontró asolado. Se había quedado dormido y todos habían muerto.


Sus ojos dejaron de ver el pasado y se centraron en la oscuridad. Sabía que había llorado, porque notaba las lágrimas bajando por su mejilla. Y sabía que ya no estaba en el túnel, que se había deslizado por él hasta que se acabó. No recrodaba cuánto tiempo habia pasado, si el túnel medía diez pies o una legua. Pero ya no tenía las frías piedras sobre su cabeza. Podía incorporarse, y estaba en una habitación, aunque no podía verla.

_________________
Imagen


Arriba
 Desconectado Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: Sab May 10, 2008 1:07 pm 
Forero Compulsivo
Forero Compulsivo
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Jul 28, 2004 10:19 am
Mensajes: 173
No era miedo al lugar lo que sentia. Era miedo a ese olor a humedad. Al aire espeso, a las reminiscencias de cueva y de vientre materno. Se sintia intimidado, no podia moverse, de que su puro temor se materializase en forma de piel. De tener que nacer de nuevo. La misma incertidumbre que nunca podria recordar, de tener que enfrentarse al mundo, a la luz, a la visión ajena.
Tenia sus manos libres, sabia que la sala era grande, sabia que estaba solo. Pero no lograba comprender por qué lo sabia.
Toda su memoria historica, y todas las memorias que habia compilado en su pequeña gran cabeza parecian estar saliendo poco a poco, lograban transformar aquel espacio en la cueva de la prehistoria, en el mito de la caverna, en la gruta donde hiberna el oso, el barro seco donde duerme la rana que parece muerta.
Ni un rayo de sol. Al menos habia aire.
¿Qué iba a hacer ahora?

_________________
"no os apresureis a la hora de dar muerte o juicio, pues ni el mas sabio puede discernir entre esos términos"

"No hables, si lo que tienes que decir, no es mas bello que el silencio" Proverbio árabe


Arriba
 Desconectado Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 5 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
cron