Ama mi corazón a un árbol
más poderoso que ningún otro
más viejo que un olivar,
blanco como la nieve invernal
cuyas hojas no marchitan nunca
y desprenden una luz celestial
Majestuoso se alza bajo el Sol
como si de un gigante se tratara
y muestra sus flores ante la luz divina
mientras escucha el grito del águila
que subiendo con sus enormes alas
remueve su lindo follaje
Árbol sublime, símbolo de una ciudad
por ti moriría si hiciera falta
y no ver caer nunca tus blancas hojas.
Tú que dominas las alturas
reinas en el viento y en la tierra
¡A tu gloria son las batallas libradas!
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