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La luz de la Ciudad Blanca
Por Aerandir
 
Solo, errante, paseo por las murallas,
bajo el Gran Árbol, al pie de la blanca Torre,
recordando la gloria de duras batallas
y viendo el cielo apagarse ante la tosca noche

Sopla la dulce brisa bajo la luz de la luna,
ondea la bandera, símbolo de un sentimiento
y victoriosa permanece, sin perder guerra alguna,
alardeada gracias a nuestros nobles corazones

Alma, simple y sabia, que decides nuestros destinos,
a muchos abandonaste ante el Señor Oscuro
dejando sin aliento sus cuerpos perdidos

Ahora la ciudad se alza imperturbable en el valle
vestida de plata, mármol y rojos diamantes
sin miedo a que una oscura guerra estalle
 
Aerandir
 
 
 

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