Ir a Posada de Mantecona
 


A Faramir
Por Lalaith
 
Me enamoré de su tristeza,
De su ausente mirada,
Que emanaba nobleza
Y desnudaba su alma.
De esa tímida lágrima,
Eternamente retenida,
Como nieve en la grieta
Que aun no fue derretida.
Del muro cristalino
De su iris celeste,
Brillante como el ocaso
Sobre el mar incandescente.
De su dolor acallado,
De su gran entereza,
De suspiros ahogados.
Me enamoré de su tristeza.

 
Lalaith
 
 
 

474 personas han leído este poema.


  

Comentarios al poema: