Ir a Posada de Mantecona
 


A mi espada.
Por Nedian
 
Mi siempre amiga fiel
en tí mi confianza deposito.
Que mi mano al guiarte
sea certera
y a nuestro paso,
el enemigo muera.

Te acuerdas, espada mía
del tiempo en el cual nombrarte
era el terror de nuestro enemigo
y desenvainarte su muerte.

Tu hoja que antes brillaba
ahora esta agostada.
Tu filo siempre dispuesto
hoy esta mellado.

Mi fiel compañera
¿Cuándo llegará el día
en el que de nuevo tu hoja
se tiña carmesí?

Sólo pido que mi muerte
sea en la batalla
empuñándote hasta el fin.

Y en mi último viaje
a las estancias de Mandos
conmigo vendrás.



 
Nedian
 
 
 

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