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La Guerra
Por dargos
 
Los montes, encendidos, se balanceaban con mesura con un timido viento
sus austeras y refuljientes llamas lamian el entorno maldito
los arboles lloraban, y los hombres luchaban a la orilla de su agonia
pobres esos arboles que, con mesura ardian, pobres ellos, fuego y azufre les regalaban,
los hombres a los cuales habian dado cobijo y sombra!
ardillas y hurones huian, el cielo se desgarraba en jirones
la lluvia comenzo a caer, perezosa,
lentamente enegrecio la tierra y expandio su pesar por el prado,
los hombres, indiferentes, sin importarles lo que su lid causara,
luchaban, luchaban.
 
dargos
 
 
 

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