Ir a Posada de Mantecona
 


Junto a mi tumba
Por Tuilere
 
Veo venir ya hacia mi,
caminando lentamente
a la muerte.

La veo con todo su esplendor,
con su túnica negra
arrastrada por la tierra.

Camina pensativa,
camina susurrante, suavemente,
delicadamente.

Flota suave sobre el suelo,
no toca nada con sus pies,
se desliza igual en agua y en hielo,
puedes ver a su atravez.
Llantos a su alrededor sin consuelo...
saben que la muerte llega
y que llega para la vida eterna,
y que pronto estaremos con ella,
y que juntos lloraremos mi pena...

Ya voy con ella...
cogida de su mano...
caminando lentamente hacia mi tumba.

Y allí, en el lugar de mi descanso eterno,
hay un hombre blanco de largos cabellos
vigilante, como un antiguo guerrero,
llevando las llaves del cielo y el infierno.
Me dice que es el sereno
que ha de anunciar mi próximo entierro
y acompañarme en el camino
con el que finalizará mi destino
para que no me pierda...
Para que equivocada no vaya
y para que cuando llegue a la muralla
sin fin, del infinito cielo,
venga y me abra el portero
y me diga que allí están los que quiero
y me deje descansar... por fin...

Ya descanso tranquila...
con mis brazos cruzados en el pecho...
mi piel, blanca de hielo,
mis ojos, escarchados en lágrimas...
aquí yazco yo en negra caja de madera
enterrada bajo un cementerio
acompañada por cien carceleros
que prometen:
- que si me porto bien,
me dejarán ir al cielo.
 
Tuilere
 
 
 

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