Por los cielos de estas tierras
Se oyen risas y aleteos
Pues un águila chiquita
Revolotea por ellos.
Dos añitos ha cumplido
Y su plumaje es muy bello
Pero son sus lindos ojos
Los que iluminan el cielo.
De las alas de su madre
Despierta al mundo, a los juegos
A conocer las palabras
A destruir el silencio
A provocar la alegría
de aquellos que le rodean
y la curiosidad sana
de quien de lejos la observa
Y el cielo de la posada
Luce más bello que nunca
Pues sus plumitas doradas
Rodean las altas cumbres
Y las nubes nacaradas.
Y en toda la tierra media
Ya se conoce su nombre
Nessawen, águila hembra
Tesoro de las montañas
Regalo de las mañanas
Y de las noches más bellas.
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