Ir a Posada de Mantecona
 


Himno Elfo
Por Edain
 

El sol,
ese ojo maravilloso
de nuestro firmamento,
se sumerge en la noche,
dejando
al soñoliento cielo
cuajado de luciérnagas,
oscureciéndose de gris.
Duerme ahora,
nuestro más viejo amigo,
arrullado entre los árboles.
Llamándonos.
Las hojas
despiden un frío fuego,
fundiéndose en cenizas
cuando el año acaba.
Y los pájaros,
dejándose llevar por los vientos,
se dirigen al norte
cuando finaliza el otoño.
El día se hace más oscuro,
las estaciones se desnudan.
Pero nosotros
aguardamos el fuego verde
del sol sobre los árboles.
El viento
hace que pasen los días.
En cada estación, en cada luna,
surgen grandes reinos.
El respirar
de la luciérnaga, del pájaro,
de los árboles, de los hombres,
se funde en la palabra.
Duerme ahora,
nuestro viejo amigo,
arrullado entre los árboles.
Llamándonos.
La edad se va,
con los miles de vidas
y de historias que los hombres
se llevan a su tumba.
Pero nosotros,
generosos
en gloria y poesía,
nos unimos a la canción
 
Edain
 
 
 

1145 personas han leído este poema.


  

Comentarios al poema: