Ir a Posada de Mantecona
 


El cuento de Luinil
Por Adualdawen
 
Luinil era una hermosa joven que vivía en el bosque junto a su hijo. Eran muy felices, y siempre estaban riendo, vivían en una pequeña casa de madera, y tenían un pequeño huerto de donde obtenían su comida. La luz del sol siempre alumbraba la casa, y el brillo de la luna se reflejaba en la fuente que había cerca de la casa. En los días soleados Luinil y su hijo paseaban por el bosque y allí cantaban o se sentaban a escuchar el dulce cantar de los pájaros. Los días de lluvia se quedaban en casa, junto a la chimenea, allí Luinil contaba cuentos a su hijo o simplemente se ponían a escuchar el sonido de la lluvia. Por la noche siempre salían a ver las estrellas y cantaban a Elbereth.
Una hermosa noche Luinil y su hijo salieron a cantar a Elbereth, pero no estaban solos, Thaur los observaba.
Thaur era un ser despiadado, solo disfrutaba del dolor ajeno, y al ver la felicidad en las caras de Luinil y su hijo quiso hacerles daño, pero al acercarse y ver a Luinil de cerca cambió sus planes.
Luinil y su hijo estaban cantando cuando se les acercó Thaur, al ver que no le hacían caso Thaur le dijo a Luinil: -Serás mía o no serás de nadie.- Pero Luinil y su hijo no le hicieron ningún caso y siguieron cantando, pues la noche era hermosa y amaban a Elbereth. Thaur enfadado cogió a Luinil bruscamente del brazo y le dijo: - Ven conmigo o nadie podrá volver a ver tu belleza, escuchar tu dulce voz y volver a tocar tu bello rostro.- Pero Luinil siguió cantando a Elbereth, no así su hijo, pues estaba asustado. Thaur enfadado empujó a Luinil , le clavó su espada y salió corriendo. El hijo de Luinil se sentó al lado de su madre ,ambos lloraban, al ver a su madre muriendo, desesperado, el hijo de Luinil pidió ayuda a Elbereth, Luinil al escucharlo le sonrió y cerró los ojos para no volverlos a abrir. El pequeño volvió a pedir ayuda a Elbereth, y esa vez Elbereth le escuchó, y al ver lo que había pasado sintió lástima por Luinil y su hijo. Decidió entonces Elbereth convertir a Luinil en una estrella, para que todos pudieran disfrutar de su belleza y para que su hijo pudiera verla todas las noches. Pero el pequeño seguía llorando, pues se preguntaba cómo iba a poder distinguir a su madre, en forma de respuesta una estrella brillo con una luz azulada, entonces supo el pequeño que esa era su madre, Luinil y que siempre desprendería esa luz azulada para que él pudiera verla. Desde entonces y gracias a Elbereth, todos disfrutan de la belleza de Luinil.
 
Adualdawen
 
 
 

514 personas han leído este relato.

Haz click sobre las esquinas abiertas para avanzar o retroceder de capítulo

  

Comentarios al relato:
Fecha: 24-11-2006 Hora: 17:38
Excelente relato. Una bellísima obra literaria, y para los que dicen que es corto, que sepan que lo bueno casi siempre viene en envase pequeño (por ejemplo los Hobbits). Excelente Adualdawen

Fecha: 23-02-2004 Hora: 19:32
Aiya compañera!
Su relato me ha gustado, muchas gracias por su comentario a mi poema, no suelo tener en cuenta la métrica, escribo mas o menos como me va saliendo, soy primeriza jeje.
Por cierto su relato es como una versión del mito griego del centauro que era inmortal y que le clavaron una flecha envenenada, y tras saber que una vida inmortal llena de dolor le esperaba, decidió pedirle ayuda a los dioses para que le solucionasen el problema, y la solución fue hacerlo una constelación. jeje
Un saludo!

Fecha: 11-01-2004 Hora: 03:16
Ciertamente parece una fábula, pero se me antoja demasiado poco elaborado, de forma que más que sencillo me parece simple, que no es lo mismo. No está mal, pero es que tampoco te has quebrado para escribirlo. Varios párrafos con una historia predecible y típica. Si lo que querías era probarte, pues adelante, has pasado la prueba, ahora escribe algo en serio, seguro que te divierte más a ti y a nosotros.

Fecha: 08-01-2004 Hora: 22:09
Stygar lleva razón en su comentario. Tu relato me recuerda a ciertos pasajes de la Odisea de Homero. La estructura está bien planteada, y las expresiones que empleas me hacen rememorar las historias de las obras de Tolkien. Si bien es una obra muy breve, has conseguido definir con corrección a los personajes, hacerles sentir, llorar, en definitiva... vivir. Concluyendo, para ser tu primer relato no está nada, nada mal. Asi que ya sabes... ponte a escribir!!

Fecha: 06-01-2004 Hora: 21:30
Muchas gracias Stigar, no sabes lo que me ha alegrado tu opinion pues es mi primer relato.Me alegro mucho de que te guste,espero coincidir contigo en la posada y asi invitarte a una pinta.

Fecha: 06-01-2004 Hora: 15:29
Me ha recordado la forma de narrar de los mitos griegos y egipcios. Algo nada sencillo de lograr. Por eso no conviene evaluarlo como relato sino más bien como una fábula o cuento corto (siempre desde mi punto de vista, claro está, con el que se puede discrepar).
Ya desde un principio sabes enfocar tiernamente la situación, algo maravilloso que esperas que se tuerza por algun sitio. Cosa que sucede para bien del lector que a media página ya espera algo de movimiento (teniendo en cuenta la naturaleza del escrito). Consigues una tremenda congoja cuando la muerte de Elbereth llega, o sea, que con una sola página has hecho que sientamos apego por los personajes. Muy meritorio.
Pese a lo dicho, creo que hay algo que debes retocar: la entrada de Thaur (el malo de turno), creo que necesita algo más de garra, una descripción física quizá... no sé, algo que te ayude a imaginar a semejante hijo de...ya me entiendes.
Te aplaudo. Buen relato.