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El fin de la Tercera Edad
Por Silme
 
Aquellos días, fueron los peores. La guerra se había declarado, y nuestras esperanzas de derrotar al señor oscuro desaparecieron. Nos dimos cuenta de que era un rival demasiado fuerte para nosotros. Sus siervos sumaban miles y miles, y no conocían ni el dolor ni la muerte. Los hombres estábamos preparados para un ataque sorpresa de los orcos, y vigilábamos día y noche desde nuestras murallas. Una noche, yo estaba vigilando, y vi pequeños centelleos de antorchas encendidas, que avanzaban a gran velocidad hacia nuestra ciudad. Al cabo de unas horas, nuestras murallas estaban rodeadas por miles de orcos guerreros. Estaban quemando los campos de los alrededores de nuestras murallas. Pero lo peor estaba por llegar. No venían en son de paz, como es de suponer, y al final nos atacaron. Nuestro ejército era una alianza de varias razas de la tierra media, pero no éramos demasiados. Los siervos de Sáuron eran muchos más. Todos los hombres de la ciudad ya estaban vestidos con cotas de malla, y empuñaban espadas de hoja afilada. Todos estábamos dispuestos a morir por nuestra tierra. El ataque de los orcos fue terrible. Muchos soldados murieron, y sus cuerpos caían junto a otros. Aquello era espantoso. No había ningún sitio sin cuerpos esparcidos por el suelo. Los orcos consiguieron destrozar parte de la murallas, y al final, derribaron la puerta principal de la ciudad. La batalla duró mucho tiempo, y cuándo habíamos perdido toda esperanza, ocurrió lo inesperado. Se oyó una gran explosión. Venía de Mórdor, la tierra oscura, concretamente del Monte del Destino. Los orcos huyeron, y también los Nâzgul, los principales sirvientes de Sáuron. Los Nâzgul se fueron en la dirección del Monte del Destino, que desde nuestra ciudad, se veía muy enfurecido. Al cabo de unas horas, se confirmó lo ocurrido. El anillo de poder había estado destruido, y con él, Sáuron. Nuestra alegría fue inmensa, pero nuestra tristeza también era muy grande, pues muchos amigos y compañeros habían caído en la batalla. Nunca me había sentido tan feliz, y a la vez, tan triste.


-----FIN-----
 
Silme
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 14-09-2005 Hora: 16:04
Sí, es demasiado corto, pero como dice Silon es otra perspectiva del fin de la Guerra del Anillo. No está mal.

Fecha: 10-06-2005 Hora: 18:30
A mi me parece un resumen demasiado resumido, demasiado resumido.

Fecha: 08-03-2004 Hora: 16:41
Ejem... aclaración de última hora. Procuro leer el relato y dar mi opinión antes de leer las demás opiniones para que no me influya, pero ahora que leo la opinión de Silon, creo que venimos a decir más o menos lo mismo que conste que no he copiado!!

Saludos


Fecha: 08-03-2004 Hora: 16:40
Bueno, aunque está muy bien narrado, me parece un resumen demasiado resumido (valga la redundancia) de un hecho tan importante como es la destrucción del anillo. Estás narrando en primera persona, pero ahondas muy poco en los pensamientos o sentimientos, creo que algo un poco más largo y elaborado te podría quedar genial, ya que la narración y el estilo me parecen muy buenos.

Fecha: 02-07-2003 Hora: 22:25
Este pequeña rememoración del final de la guerra del anillo nos hace ver desde otro punto de vista el final de la guerra del anillo, porque no toda la guerra fue en ciudades esplendorosas, ni con reyes ni grandes batallas. La idea es my buena, y da mucho juego, y quizás no lo has aprovechado del todo. Te queda corto, pero podrías haber descrito más, con lo cual además de corto parece rápido. Y algún aspecto más novedoso, con una guerra más cercana, más cruel, más injusta, como es lo que de verdad pasaría, habría dado al relato ese mejor punto de vista que esbozas.