Ir a Posada de Mantecona
 


Historias de una hobbitina despistada.
Capítulo 8
En busca de Clarita.
Por Tuilere
 
Era tarde en Bree cuando, a la distancia, vieron llegar un poni sin jinete. Tanto los hobbits como la gente grande se acercó para ver al animal y decidir si se había escapado o le había ocurrido algo a su jinete. En ese momento, las amigas de Clarita, estaban en casa de una de ellas; Sulema era su nombre.
- Bien, traeré algo de la cocina para que comamos mientras conversamos.- dijo la hobbitina. Era una hobbitina más baja que las demás y también mas gorda. Tenía cabellos claros y ojos llorosos por naturaleza. Era muy bonita, a pesar de sus kilos de más.- Es una pena que Clarita no esté con nosotras ahora para disfrutar de nuestra reunión semanal.- agregó cuando ya estaba en la cocina.
- Es verdad.- respondió otra hobbitina que la había acompañado hasta la cocina para ayudarla a llevar las cosas. Esta se llamaba Margarita. Era rolliza y rubicunda, con hermosos rizos que le caían hasta la cadera. Llevaba el pelo atado con una cinta rosada al igual que su vestido.- Ella siempre tan alegre y despreocupada.
- A demás de despistada.- agregó sonriendo Sulema recordándose de una ocasión en que Clarita no había reconocido a su propio padre.- Era una chica realmente especial. Espero que regrese pronto.
EN ese momento vieron, a través de la ventana, gente que se agrupaba en torno a algo. Regresaron con las demás hobbitinas.
- ¿Vamos a ver que ocurre?- preguntó una de las hobbitinas.
- buena idea, Rosita.- respondió otra, de nombre Clavelito.
Las cuatro hobbitinas salieron de la casa y se encaminaron a la conglomeración.
- ¿Qué ocurre?- preguntó Sulema a un hombre.
- A llegado un poni sin dueño.
Las cuatro se abrieron paso entre la gente que discutía de quien podía ser el animal. En cuanto el animal las vio se acercó a ellas. Las cuatro lo miraron y por fin dijeron:
- Es... es el de Clarita!
- Algo le ha ocurrido!- exclamó Rosita entre lagrimones.
- Debe de estar sola la pobre...- dijo Clavelito comenzando a llorar ella también.
Las otra dos hobbitinas también comenzaron a llorar desconsoladamente.
- No se preocupen.- dijo un hombre arrodillándose junto a ellas para estar a su altura.- Yo la iré a buscar y la encontraré y la traeré de regreso.
- Gra... gracias...- dijeron entre llantos.
- Bien.- dijo el hombre volviéndose a poner en pie.- Voy en su busca.
El hombre era conocido en Bree por ser un gran cazador y rastreador, así que todos pensaron que no le sería tarea difícil encontrar a la hobbitina. Otros tres hombres lo acompañaron, todos montados en sus caballos. En realidad no estaban preocupados por la hobbitina, ya que dado el estado en que había regresado el poni, no creían que le hubiera ocurrido nada. Mientras cabalgaban bromeaban sobre cosas sin sentido. Antes de que cayera la noche llegaron al lugar donde Clarita había pasado la noche. Desmontaron y examinaron la zona.
- No pasó la noche entera aquí.- sentenció uno de ellos.
- Es verdad, se fue antes de que la noche terminara.
- Bien, se fue con otra personas, y sin desayunar.
- Eso es grave, teniendo en cuenta...- comenzó a decir el primero, pero otro lo interrumpió:
- ... cuanto les gusta la comida a los hobbits y cuanto les gusta descansar.
- La deben de haber secuestrado.- dijo preocupado uno de ellos.
- Debemos seguirlos antes de que le hagan algo.- dijo otro de ellos mientras montaba a caballo.
- Van a caballo y avanzan a buen paso. Debemos alcanzarlos.
Los cuatro reemprendieron el viaje al galope para intentar alcanzar a los que se llevaron a Clarita.
 
Tuilere
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 18-08-2004 Hora: 02:12
Mira, esto parece un poco más decente. Aquí al menos se puede comentar algo. La historia hasta aquí podría haberse resumido en uno o dos capítulos bien redactados. El problema que capto es que hay como demasiada prisa en el ritmo, pasa muy rápido todo, como poniéndolo todo al mismo nivel. Supongo que el hecho de que los capítulos sean tan sumamente cortos no te ha ayudado a controlar mejor los tiempos. Pues es una pena, porque el argumento es simpático y promete.
Por cierto, quizás te hayan molestado mis comentarios en otros capítulos, pero cuando uno cuelga un párrafo y lo llama capítulo se arriesga a que las críticas sean tan insustanciales como lo que cuelgas.