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Abandonar los cielos continuidad de "Formen, huyendo del futuro"
Por Ithilien
 
El pequeño hobbit salió de la gran casa que poco tenía que ver con los típicos hogares de puertas redondas en los que solían vivir los de su raza. Era una casa propia de la Gente Grande, y se hallaba en un extremo de Hobbiton. Respiró profundamente el aire de la fresca noche, y observó el nítido horizonte, y el cielo estrellado de La Comarca. Se puso bien la camisa dentro de los pantalones, se abrochó el chaleco, y se peinó el ensortijado pelo negro. Sus ojos azules brillaban bajo las estrellas, y sonrió. Avanzó unos pasos, hasta situarse frente unas flores nocturnas del jardín de aquella casa. En la puerta, entonces, se asomó una joven, de cabello castaño con las puntas claras, y ojos oscuros. Era de mucha más altura que el hobbit, pues esa chica era de la raza de los hombres.

-Ha estado bien, ¿verdad, Frodo?- el hobbit se giró, y sin dejar de sonreír, asintió.

-Muy bien, para ser exactos.- añadió, sonrojándose. Entonces, se agachó frente las flores, que desprendían un dulce aroma.- Oye Menel... nunca me has dicho que es lo que hace alguien como tú en Hobbiton, por más veces que te lo haya preguntado. Es raro ver a Gente Grande en la Comarca, y los hobbits de por aquí te temen, aunque ya te habrás dado cuenta.- La chica asintió con la cabeza, y una sonrisa irónica asomó por sus labios.
-¿Eso es lo que soy para ti, Frodo Bolsón?¿Gente Grande?- el pequeño hobbit negó rápidamente con la cabeza, arrepintiéndose de haber dicho eso.

-¡No! ¡Ya sabes que para mi eres una muy preciada amiga!- la chica se acercó a él, y se medio agachó, mirándole burlonamente.

-Espero que no hagas con todas tus amigas lo mismo que haces conmigo... de lo contrario, me enfadaré mucho.- Frodo se sonrojó hasta el máximo, e intentó ocultar su rubor, aunque eso era algo imposible.

-Bu... bueno...- intentó cambiar de tema, fijándose en la blanca piel de la chica, que tantas veces había acariciado.- Tú... algo te debe de haber traído hasta aquí, aunque hace ya casi un años que viniste, ¿verdad?

-Exactamente un año y tres semanas.- la chica se arrodilló, y le dio un pequeño golpe en la nariz con el dedo.- Tienes buena memoria. Y me alegro que no hayas olvidado el día en el que llegué a La Comarca.

-¿Como quieres que lo olvide si esa misma noche ya...?- Frodo no pudo continuar. Su propia vergüenza, y la sonrisa burlona de la chica le impedían hablar.
-Estás tan mono cuando te sonrojas.- Menel se levantó, y señaló el interior de la casa.-No hace falta que te vayas aún. Si quieres, puedes tomar algo... un te, o un trozo de tarta, Sabes que disfruto mucho de tu compañía.- Acabó, con una dulce sonrisa.- A no ser- añadió.- Que te avergüence que el resto de hobbits te vean salir de mi casa. Sé que no gozo exactamente de buena fama en este poblado.- Frodo negó fervientemente con la cabeza.

-¡Claro que no me importa!¡Que piensen lo que quieran! Al fin y al cabo... a mi no es que me tengan mucha consideración, tampoco.- Su semblante acabó con una sonrisa triste.

-Es que a tu tío Bilbo también le tratan de extraño y extravagante.

-Motivos no les faltan.- interrumpió Frodo, pensando en su anciano tío.- Pero yo le quiero mucho, así que no me importa.- La voz de la joven se levantó sobre el tintilineo de la luz de las estrellas.

-¿A mi también me quieres?- El hobbit miró a la chica, tan dulce, pero a la vez tan fuerte, con esa mirada de autosuficiencia en el rostro, y por unos instantes, muchas preguntas cruzaron su mente.

-Ya sabes que sí... no soy yo el que se niega una y otra vez a mantener una relación estable.- dijo, con algo de resentimiento. La amaba, pero estaba harto de ser rechazado una y otra vez.

-Frodo, te quiero, y tú me quieres. Los dos lo sabemos, y podemos disfrutar de nuestra compañía sin necesidad de ser una pareja. ¿Por qué te empeñas entonces en...?´- el pequeño hobbit la interrumpió.

-¿Por qué eres tú la que se niega, entonces? Del mismo modo que no hay necesidad de ser una pareja formal, tampoco hay motivos para no serlo. ¿Es que te avergüenza, o algo similar? Somos de distintas razas, pero no creo que...

-Ese no es el motivo, y lo sabes bien. Me da igual que seas un hobbit, pero...- una vez más, el hobbit cortó las palabras de la joven.

-Me da igual, Menel.- dicho esto, se dio media vuelta, dispuesto a marcharse. Parecía algo enfadado.- Nunca das explicaciones, y esta vez, soy yo el que no quiere escucharlas.- Por unos instantes, la chica sintió miedo de que esa fuera la última vez que veía al joven Frodo, y sintió una fuerte presión en el pecho. Una lagrima resbaló por su mejilla. Susurró el nombre del hobbit, y éste se detuvo, y la miró, consternado por ser la primera vez que veía a la dama llorar.

-Frodo... dime que volverás..., por favor.- Se enjuagó las lágrimas con el dorso de la mano. El hobbit la miró, inquieto, y sonrió algo extrañado.

-Claro que sí. No es la primera vez que nos peleamos, y luego vuelvo a la mañana siguiente.- entonces, se giró, y siguió caminando hacia su casa, Bolsón Cerrado.- Te quiero, y si no consiento que nada se interponga entre nosotros, mucho menos dejaré que una simple pelea nos separe. Aunque tu no quieras decirme porque te empeñas en llevar así lo nuestro... volveré a por ti todas las mañanas en las que mis ojos vean el sol.- El hobbit se marchó, y Menel entró en su casa a toda prisa. En la oscuridad del salón, se sentó en el sofá en el que minutos antes había estado junto a Frodo, y escondiendo el rostro entre las manos, se echó a llorar desesperadamente. Lo había visto en sus sueños tantas veces, que a esas alturas ya comprendía que lo que veía eran hechos que estaban por venir. Entre sollozos, su respiración era entrecortada. Las lágrimas que resbalaban hasta su barbilla eran cálidas, y como pudo, intentó sonreír, pensando en que aún había días hermosos que estaban por venir, y en los que podría besar a Frodo, y estar a su lado.

-Sí no puedo aceptar ser tu pareja es por que habrá un día... en el que ya no volverás a La Comarca...- su llanto se hizo más doloroso.- La misión... reclamará tu vida...


Espero q les guste, saludos Ithilien :)
 
Ithilien
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 11-03-2005 Hora: 18:01
quien se lo imaginaria... pero como pueden hacerlo si esque frodo es tan pequñito??? bueno, ya me lo contaras niña, si eso es que esta muy bien esta parte y me encanta. ^^

Fecha: 22-02-2005 Hora: 22:51
Vaya temita, Frodo Bolsón en el corazón de una humana. No se, me lo esperaría más de otro hobbit, no? Frodo parece estar hecho de otra pasta... De todas maneras, la narración está muy bien, muy completa y con muchos guiños descriptivos. Me gusta.

Fecha: 19-02-2005 Hora: 15:55
Una narración muy natural.
Ten cuidado, no te bases en la película tanto; al describir a Frodo se ve que te estás imaginando al frodo de PJ, con su sonrisilla y sus ojillos azules... falso, Frodo no tiene los ojos azules, ni creo que fuera tan humanizado (y poco peludo). Basándote en el de PJ es normal que te imagines a una mujer sie¡ntiéndose atraída por Frodo, lo cual quizás no sería tan fácil con el verdadero hobbit.
Pero bueno, si tenemos por buen oel enamoramiento, el desarrollo y descripción del mismo me parece magnífico. Me gusta como todo lo que hay que decir lo dicen los propios personajes.