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Tratos entre familias
Capítulo 1
Llegada a Khand
Por vito_brando
 
La Tierra Media está sumida en el caos. Bien es cierto que con esa frase se generaliza: algunos lugares solo perciben la crisis de la Guerra del Anillo indirectamente, como ocurre con Hobbitton, pero otros, como Khand, sienten la furia asesina de Sauron, el cuál no deja de buscar desperadamente su Anillo de poder.
Khand es el territorio donde habitan los Variags. Los Variags son una tribu seminómada y bastante poco desarrollada tecnológicamente. Son básicamente un pueblo guerrero, utilizado como carne de cañón por el Señor Oscuro. Su dominio sobre los Variags es absoluto, y podría provenir de varias causas. Seguramente, Sauron utilizaría sus poderes para presentarse ante los Variags como un dios, y no es descartable que regalara objetos mágicos poco poderosos (por ejemplo anillos menores) a los líderes de los Variags para asegurarse su fidelidad.
No obstante, aquellos presentes distan mucho en el tiempo, y algunos clanes familiares, aunque no lo expondrían abiertamente, no acatan las órdenes del señor de Mordor.
Precisamente, hoy, uno de esas familias está celebrando la unión de una de sus primogénitas; no es muy agraciada, pero está provista de una gran fortuna familiar, recaudada, oficialmente, por ser hija del mayor productor de armaduras en Khand, el señor Kortian.
El señor Kortian no había nacido en Khand. No le gustaba sus feos y grises paisajes, su olor fétido, ni la actitud sumisa de sus habitantes. Pero no tenía otra opción que vivir en aquel desesperanzador lugar.
Había llegado cuando aún no llegaba a los nueve años, pero todavía recordaba los funestos hechos que le habían cambiado su destino de noble rohirrim, o aún mejor, pensaba cuando era un chiquillo, guardia del rey. Pero sus sueños infantiles se truncaron.
Lo recordaba cómo si no hubiesen pasado aquéllos dolorosos, pero a la vez fructíferos, setenta años:
El joven Vilan Ankon practicaba con su pequeña espada de madera, que le había frabicado su padre, el carpintero Ankon, todos los movimietos que había estado observando durante la exhibición de la guardia real el día anterior. Lograron tranquilizar a los aldeanos de que se tratba de un ejército capaz de hacer frente a cualquier enemigo. No se les pasó por la cabeza que el enemigo no solo se le vence con la fuerza física.
Se acercaban al pueblo, cabalgando en hermosos caballos negros, adornados con mil y una guirnaldas, tres hombres con la expresión más amigable que Vilan había observado en su corta vida cuando pasaron cerca de él, a buen trote pero sin llegar a la gran velocidad que se intuía que podían llegar a alcancer aquelos equinos.
Vilan se sintió al momento atraído por los jinetes, y no tuvo otro remedio que seguirlos, como si no puedese ordenar a sus pies que se pararan, no podía hacer otra cosa que ir tras ellos.
- Somos jinetes de tierras lejanas y hemos venido para informaros de que corréis un gran peligro-Gritó uno en el centro de la pequeña plaza del pueblo
Todos los allí presente los escuchaban con atención: que si "Vuestro rey os tiene medio abandonados", que si "en nuestra tierra encontrariais grandes riquezas", que si "no le debéis la vida a un rey que nos os ama", que si "¿quereis pudriros o vivir?". todos los oyentes ( no todo la aldea, muchos no llegaron la llegada de los extraños hombres) quedaron ensimismados, incluyendo la familia Ankon.
Siguieron a los jinetes fuera del dominio de la aldea, y, cuando llevaban un largo trecho recorrido, los jinetes pararon a sus caballos, bajaron de éllos, se pusieron frente a los aldeanos como quien va a dar un discurso y desnvainaron sus espadas.
Las veinte dos personas murieron casi sin saber cual era la causa de su muerte "¿Quién me ha atacado?" pensaban un segundo antes de expirar. Vilan seguía vivo, no lo habían visto. El cuerpo de su padre lo aplastaba contra el suelo. Pudo escuchar sus voces:
-Mañana vloveremos, aún queda gente.
-¿De que sirve acabar con éstos?
-Es que no te das cuenta, son fronterizos, hay que acabar primero con los que nos pueden hacer frente desde un primer momento.
-Realmente no entiendo la preocupación del Señor por unos pueblerinos...
-No me importa si te preocupa o no, yo acato órdenes, si no te gustan, quéjate a Él...
Oyó los cascos alejarse, en dirección a su antigua aldea. No podía volver, pronto no quedaría nadie. Se puso en pie, no sabía adónde ir. Cogió los enseres que sus vecinos habían cogido para la trágica mudanza:pan, un abrigo, manzanas y zanahorias. Caminó sin rumbo, al segundo día se puso a llorar, no había tenido tiempo de recordar que ya no tenía familia.
Como el niño que era, no pensó en racionar su comida, pronto se le acabaron las frutas y hortalizas.
Llegó a Khand la noche del vigésimo día, casi inconsciente. El poco pan que le quedaba estaba en estado de descomposición. Su débil cuerpo no aguantó más y se desplomó en la fría hierba.
-Padre, ¿qué es eso?
- Ohh. Vamos no te quedes ahí parado y ve a avisar a tu madre de que preparé una cama más. Y que ponga mantas.-el crío se alejó- Aguanta pequeño, aguanta.

 
vito_brando
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 05-03-2005 Hora: 20:48
Me gusta mucho el principio, va muy al grano y eso le hace tener fuerza (y credibilidad). Sin embargo (qué coraje, eh? siempre con el "sin embargo" en la boca) hay cosas que conforme se desarrolla la base del argumento (que es todo este capítulo) empiezan a dejarme poco contento. No te diré si khand es o no así, puesto que esa puede ser una opinión personal del personaje, pero sí que te diré que no le sacas partido a esa descriipción, quedando soa y ligera, sin saberse si es o no, como se intuye, algo muy personal de alguien que odia mucho aquello. Entras con datos pero los dejas como a medio gas... que sea un rohirrim y que vaya a khand... no es que esté mal (solo veo mal las faltas), pero podría estar más hábilmente contado.

Fecha: 04-03-2005 Hora: 17:39
Igual se trate de la región del noreste de Khand . Ains, has hecho que me acuerde de ella... con sus playitas, cuando iba de pesca...
En fin. Esta guapa la historia, aunque tiene algunas faltas de ortografia...

Fecha: 26-02-2005 Hora: 21:05
Yo me he quedado algo confuso. Quizás pretendías despistarte un poco antes de llegar al argumento central, no se, esperaré al siguiente capitulo. Por mi parte no creo que Khand por muy árida y ésteril que sea fuera un país gris y fétido. No se, yo le encuentro mucha belleza a esa clase de paisajes. También se me hace algo dificil de pensar en como una familia es capaz de mantenerse "rebelde" a Sauron con todo el país dominado.

Fecha: 26-02-2005 Hora: 20:46
¡¡muy bien vito!! felicidades
esperamos el siguiente capitulo
saludos ithilien