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Prisionera de su destino
Capítulo 5
Por Driad_de_Einar
 
Halconero!- una voz masculina pareció sacarla de su ensueño- despierta muchacho!- Alethea comenzó a abrir los ojos y frente a ella comenzó a ver la cara borrosa del Duque de Drogheda. éste la zarandeaba para espabilarla, pero ella apenas podia reaccionar. Sehallaba exausta. Como si toda la furza que había lanzado sobre aquel preso en las mazmorras, se hubiese llevado la esencia de su propia vida.
-Vamos muchacho, vamos, hay que regresar al castillo, te hemos estado buscando durante mas de dos días...
Dos dias. habia estado incosciente durante dos dias....Ian!!! que habría pasado con el?. Tenía la boca seca...pero de sus labios salío una pregunta a modo de ruego
- ...Ian..-acertó a decir.
-Ian?- Pregunto el duque extrañado- ah! debes referirte al prisionero que liberó a la bruja...menuda ha formado...con lo enclenque que parecía, y le ha dado una paliza de muerte a su compañero de celda...al menos ha impresionado lo suficiente al Conde como para perdonarle la vida de momento. Supongo que en estos tiempos que corren, es bueno tener a tu lado hombres con semejante fuerza.

Estaba vivo. Alethea sonrió, y su cara, pese a estar sucia por las noches pasadas a la intemperie, se iluminó. El duque la miró extrañado. Sacó un pañuelo de su jubón y lo empapó de agua. Con cuidado, fue limpiando el rostro de Alethea. Aquel muchacho, penso el duque, tenía unos rasgos muy dulces....era demasiado bello para ser un hombre. Se fijó en sus ojos, verdes como la primavera, y en sus labios, voluptuosos...y aquella piel...tan blanca...ahora estaba enrojecida por el contacto con el sol...aquella piel era digna de toda una dama a la que el sol hubiera tenido prohibido siquiera mirar.
Lentamente retiró la capucha que cubria la cabeza de Alethea. Ante el, una cascada de cabellos dorados como la mies. El toque perfecto, para aquel delicado rostro.
Por un momento se quedo sin habla, viendo a aquella joven desvanecida, ante él. Quiso confirmar su teoria, aflojó los cordones de la camisa de la joven y pudo adivinar el nacimiento de de sus senos, entre ellos, una pequeña cicatriz, que el duque no pudo evitar acariciar, pues incluso aquella pequeña imperfección, resultaba bella en el cuerpo de la joven.
Al sentir el roce del duque, Alethea volvió a abrir los ojos.

-¿quien eres?-Preguntó el duque- ¿por qué te ocultas bajo las ropas de un hombre?.

ahí estaba otra vez, volvía a sentir la fuerza fluir dentro de ella.
-No tengas miedo-dijo el duque con voz amable- no voy a hacerte daño... solo quiero saber tu nombre.
Sus palabras parecían sinceras, pero Alethea no podia arriesgarse,tenía qeu salvar a Ian. Por otro lado tal vez una alianza con el duque, le facilitase sus propositos. El duque se acercó y acarició su rostro.

-No!-gritó, y de nuevo la fuerza empujó al duque unos metros más allá de donde ella estaba.

-Dios bendito... - Acertó a pronunciar el duque mientras se levantaba a duras penas- ¿que ha sido eso? ¿has sido tu?.

Lejos de sentir miedo o atacar a Alethea, el duque se acercó hasta ella.
-Escuchame, por favor... no quiero hacerte daño- decía mientras avanzaba- solo quiero saber quien eres y... ¿como demonios has hecho eso?

-Quieto! -ordeno alethea extendiendo su brazo y enfrentando la palma de su mano al duque- No os acerquéis más.
la fuerza fluia de nuevo y creaba una barrera invisible entre ambois, que el duque no era capaz de atravesar, sin embargo se mantuvo firme ante ella.

-Esta bien, no voy a acercarme... pero tu... tu...
-Yo soy la prisionera que escapó de vusetro amigo el conde Mahogany.
- En ese caso, los temores del conde eran fundados... ¿quien eres? y ¿de donde sacas esa fuerza? ¿eres una bruja? No lo pareces...
-Las apariencias engañan Milord. No se quien o qué soy, solo se mi nombre... pero desconozco mi cuna y todo lo que tiene que ver con mi vida anterior a la estancia en la torre. Solo se que empiezo a adivinar por qué me recluyeron... y debo advertiros...que no poseo control total sobre esta fuerza. Ya he matado a un hombre, al prisionero. No se que podría hacer con vos.
-Tranquila-dijo el duque- tal vez yo pueda ayudarte... confieso que no sabía de tu existencia... pero si supiera tu nombre, tal vez conozca algo o alguien de tu pasdo.

Aquello parecía razonable.

-Alethea -dijo- Mi nombre es Alethea.

El duque se estremeció al oir aquel nombre

-Alethea, repitió- Alethea de Morney!!!, pero eso no es posible...

- Morney? acaso es ese mi apellido? acaso conoceis a mi familia?

- No estoy seguro... creí que eran habladurias, cuentos de viejas... pero si estoy en lo cierto..tu linaje se extiende hasta el mismo Merlin... Pues serías la última de la estirpe de las sacerdotisas de Avalon.Tu eres Alethea, hija de Morney, hija de Mortemay, hija de Mordred, hija de Morgana, hija de Brianna, gran sacerdotisa de Avalon.

-Para no saber nada de mi- dijo con cierto sarcasmo- pareceis muy bien informado.

-Sin embargo...no puede ser, pues eres demasiado joven... ademas, Alethea de Morney murió hace varios años... pero tal vez... ¿que edad tienes?

- Lo desconozco señor...
- No debes llegar a la veintena... eres muy joven... tal vez...podrias ser su hija... no es descabellado...pues segun cuentan Alethea de Morney era una mujer muy bella y con rasgos parecidos a los tuyos. Voy a contarte algo...no se si tendrá sentido para ti... pero tal vez, te traiga algún tipo de recuerdo, esto es lo que pasó entre el Conde Mahogany y tu madre...
Fue hace 20 años (comenzó a contar el duque). Tu madre, gran sacerdotisa del reino, fue reclamada por el Conde para que se uniera a él en matrimonio. Ella era una mujer de gran caracter, y no aceptaba tal acto, ya que sabía que lo único que florecía en el corazón del noble era un deseo de que sus poderes sirvieran a los propósitos de las guerras provocadas por él.

Durante los meses posteriores, el Conde intentaba orquestar un plan para obligarla a contraer matrimonio. Sin embargo, tenía miedo de los poderes de la sacerdotisa. Fue entonces cuando encontró el Daemonolatia.

Si, veo que me miras con cara de curiosidad. Era un libro enorme, negro y carcomido, por el bien de la humanidad espero que ya haya desaparecido de la faz de la tierra. Su autor era un tal Tinoch, que no refleja ninguna crónica. Sus páginas ocultaban saberes malditos, antiguos hechizos arcanos de más allá de toda memoria. Fórmulas con las cuales se podría destruir este planeta como una mota de polvo en el desierto.

Encontró un conjuro, algo terrible que podría crear un arma de destrucción sin parangon. El poder arrasador de ese artefacto podría reducir a cenizas. Y solo tenía que construir un edificio, denominado Templo Magno, en el cual derramar la sangre de tres novicias en el solsticio de verano sobre el cuerpo de la criatura mágica mas poderosa del reino.

Las crónicas del reino cuentan que nunca llegó a realizar ese proyecto... pero te aseguro que si viajaras hacia el norte... por caminos que nadie transita.... encontrarías un viejo caseron de forma muy extraña. Las malas hierbas cubren ahora ese lugar, pero se puede conocer lo que ocurrió a partir de ciertas habladurías.

Cuentan que secuestró a tu madre y la llevó allí. El rito consistia en , una vez derramada la sangre de las novicias, combinar los cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego), con los cuales el arma de destrucción quedaría plenamente diseñada.

Cuando todo fue consumado, tu madre falleció, chiquilla. La sangre inundaba el lugar y las paredes rezumaban una terrible luminosidad que no era de este mundo. Entonces algo falló.

El cubo de agua salobre, que debía simbolizar ese mismo elemento, se derramó y cuentan que por ello en lugar de aparecer un arma en forma de objeto.... fue un bebe lo que se encontró sobre el altar. El Conde, lleno de pavor, lo encerró en algún lugar. Algunos cuentan que en la vieja torre, otros que le dio muerte.... pero esto son solo leyendas ya sabes, quien te haya asegurado que tu nombre es Alethea es solo alguna broma que te han gastado tus amigos.

Aún susurran las malas lenguas que el arma se creó, porque el agua ya había sido utilizada. Piensan los insensatos que el arma no era nada más y nada menos que el bebe, cuyo poder era solo superado por su misterio. Y el niño no era tal, era una mujer.

Pero son solo leyendas y si piensas en ello solo conseguirás asustarte, supecherias sin mas.-jejejeje, por eso que digan que Alethea era tu madre es una broma de mal gusto. Te he hablado de ella como si lo fuera solo para que te des cuenta.Ya que si tu fueses la hija de Alethea de Morney, tu serías el arma mortífera que intentó crear el conde...y la verdad...aunque no tienes el aspecto de ser peligrosa... me has empujado con mucha fuerza... y juraría que ni siquiera me tocaste...

la voz del duque dejaba entrever su curiosidad mezclada por cierto temor. Mientras hablaba, sus pensamientos decían que tal vez no fuera tan descabellado que la joven que allí estaba fuese aquel poderoso ser, a quien el conde hubiese temido lo suficiente como para mantenerle encerrado durante tantos años. O tal vez, tan solo esperaba que Alethea llegase a la edad adulta para así servirse de todo su poder...

-Tu mataste al preso, ¿verdad?

No obtuvo respuesta, pero no la necesitó. Los ojos de la joven la delataban.

Por la mente de Alethea se cruzaban un sinfin de imágenes, hasta entonces inconexas, ahora sabía por qué haía estado encerrada...y también de donde venía todo su conocimiento...ella no era real..no era como los demás...era el fruto de un encantamiento...un arma de destrucción. Pero ¿Como podía ser aquello posible? Cuan poderosa debía ser la magia que la había creado...

Vió su imagen reflejada en el agua del rio...era como cualquier persona...habían hecho un buen trabajo...pero en su interior existia una fuerza que la hacía diferente... ¿maligna?... maligna debia ser pues fueron fuerzas oscuras las que propiciaron su origen... ¿podría controlarla? por lo que sabía, no. Aquella fuerza surgía cuando la ira o el miedo se apoderaba de ella, solo entonces.

- Y ahora, ¿que se supone que debemos hacer? -dijo el duque- Sé que debería entregarte al conde...pero si eres quien yo creo, y conociendo la reputación de mi "amigo", entregarte podria suponer la entrega de mi propio ducado...e incluso la entrega de todo el reino...Mahogany es un hombre ambicioso. Lo mejor es que te marches, que nadie sepa jamás quien eres...pues solo así estarás libre de la codicia de los hombres... vete lejos Alethea...lejos de todos nosotros...

Dicho esto el duque se dirigió hacia su caballo.

- ¡Esperad!-Gritó Alethea corriendo en dirección al duque y deteniendo su marcha- Tengo que volver... tengo que rescatar a Ian, no puedo dejarle en manos del conde... tenéis que ayudarme...yo ...podría seros útil...aún no se cómo...pero podría ...

-No quiero tu ayuda Alethea, no la quiero porque la temo...no quiero tener bajo mi cargo algo que no puedo controlar. Mi ducado es un lugar apacible..y la diplomacia es una buena via para mantener todo eso.. tu presencia...tu sola existencia podria suponer un gran conflicto de poderes... yo no quiero estar en medio.Sin embargo, no me gusta la idea de que el conde te utilice. Demasiados problemas... yo -Se dio la vuelta, y al hacerlo, se encontró con los ojos de Alethea. Estaba tan cerca que podía notar su respiración.

-Por favor- Dijo ella- no me delatéis, no pretendo ser el arma de nadie y mucho menos del conde, ayudadme a volver al castillo... mi prioridad es liberar a Ian... no os causaré problemas.

El duque suspiró con resignación.
-En verdad eres poderosa Alethea-dijo con una sonrisa- pues no puedo negarme a tu petición. pero no puedes volver así. Tus ropas están manchadas de sangre... y los soldados del conde están buscando al joven halconero para que le dé una explicación de lo sucedido en las mazmorras. Además como halconero, no podrías jamás acercarte a Mahogany... debemos pensar en otra cosa... tal vez - El Duque la miró de arriba abajo- podríais entrar como invitada a las festividades por la cacería, entre las damas de mi ducado... ellas llegarán mañana, al medio dia. Hasta entonces deberás quedarte aquí y esconderte de los hombres del conde. Te recogeré al amanecer.

Dicho esto montó y desapareció en la espesura del bosque. Alethea se alejó de la orilla del rio y se ocultó entre unas rocas. Tendría que estar alerta hasta que el duque volviera a por ella. Porque sabía que volvería...
 
Driad_de_Einar
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 25-03-2007 Hora: 06:32
Ese Duque ...mmm... creo que hay algo especial en él , pero tendre que leer más para ver que sucede...

Solo volver a repetirte que eres una excelente escritora

Fecha: 07-07-2006 Hora: 19:24
Esto.... si mis calculos son exactos, ya deberia estar aqui la nueva entrega..... princesaaaaaaaa por favor no permitais que siga la angustia de esta espera.

Fecha: 25-11-2005 Hora: 23:36
Detecto, como hace varios capítulos, que hay cierta ingenuidad aceptada en los argumentos, que le dan el toque de cuento clásico. Casi me imagino a un padre leyéndolo a su hijo antes de dormir.

Fecha: 16-05-2005 Hora: 08:23
Ves como yo sabía que esto prometía?