Ir a Posada de Mantecona
 


Prisionera de su destino
Capítulo 7
Por Driad_de_Einar
 
Lady Siobbhan tenía serias dudas sobre cual sería su postura al respecto. No era una mala persona, pero tiempos de necesidad pasados le habían enseñado a intentar sacar provecho de cada situación y situarse en el lado ganador. Por un lado, el Conde no despertaba sus simpatías pero garantizaba su posición económica y de privilegio. En cambio, una victoria de aquella muchacha adorable ¿Que podría ocasionar? nada salvo alborotos, revoluciones, caos y en definitiva serios peligros para sus bienes.

Alethea caminaba inocente en medio del suntuoso mundo que se habría ahora ante sus ojos. Miembros de las clases altas de la sociedad, charlaban y paseaban por los amplios salones de aquel castillo de poderosa arquitectura.

¿Un plan? no tenía ninguno salvo intentar dirigirse a las mazmorras en cuanto se le presentara la oportunidad.

-Disculpad mi intromision Duquesa - una voz familiar resonó a sus espaldas- vuestras habitaciones están preparadas, si tenéis la bondad de pedirle a lady Miniver que me acompañe para que todo esté a vuestro gusto..

-Mi buen Ambrose- Dijo la duquesa con una sonrisa- lamento comunicarte que Miniver no ha venido esta vez, esta es mi nueva dama de compañía- dijo mostrando a Alethea- Lady Al..- Lady Siobbhan creyó oportuno no llamarla por su verdadero nombre, para no despertar suspicacias- Lady Alice de Hrothgar, es hija de mi prima hermana Shoemann, la esposa del Barón de Hrothgar.

Alethea no pudo evitar sonreir, aquella mujer nl solo le había dado un nombre sino que además un título...

Ambrose reverenció a ambas damas,
-Milady Alice, de la Baronía de Hrothgar-debo decir que es un gran placer tener a una representante de tan lejanas tierras entre nosotros, presentadle los respetos de la casa Mahogany cuando regreseis.

-Gracias Ambrose -dijo Alethea cortesmente-lady Siobbhan era astuta, y la había nombrado parte de una familia de alcurnia de lejanas tierras.. no tenía por qué preocuparse.

-Ahora, si teneis la amabilidad de acompañarme, os mostraré los aposentos de la duquesa y los vuestros.
Los ojos de la duquesa, le indicaron que siguiera a Ambrose, y Alethea así lo hizo. Subieron por una suntuosa escalera, de piedra labrada, que al igual que el salón principal estaba decorada con bellos tapices y escudos de la casa condal. En el piso superior, había una galería bien iluminada por teas encendidas y varios portones a ambos lados del corredor.

- Hemos llegado Milady, espero que todo esté a vuestro gusto- la puerta que Ambrose abrió, la condujo a una antesala precedida por una gran chimenea en la que ya había sido encendido el fuego, ante la cual, había dispuestos dos cómodos sillones. A la izquierda una pequeña puerta que según informó Ambrose conducía a la estancia del servicio de la duquesa.
Una nueva puerta coronada una vez más por los emblemas de la casa abrió ante sus ojos la más bella estancia que jamás hubiese visto.

los suelos, cubiertos con alfombras de pieles y de lana escardada, sostenían la imponente cama de la duquesa, rodeada a su vez de guirnaldas de flores que perfumaban el ambiente. De nuevo una chimenea y junto a ella una preciosa bañera de piedra caliza, que dos de las sirvientas de LAdy Siobbhan estaban preparando. Una de ellas alineaba en el tocador, toda una serie de frascos, afeites y jabones para el uso personal de la Duquesa.
-Y aquí es donde dormireis vos-dijo Ambrose señalando un lecho de madera tallada mas pequeño y situado junto a una de las paredes- Como ya sabreis a vuestra tía le gusta dormir acompañada. Por cierto- dijo Ambrose apartando un gran tapiz floral situado frente a la cama principal, que ocultaba unas estrechas escaleras- Este pasaje comunica directamente con las habitaciones del duque.

-Mil gracias Ambrose- dijo Alethea- está todo perfecto.
-no se merecen Milady, espero que todo siga estando a vuestro gusto durante el tiempo que permanezcais aquí-al levantarse de su reverencia miró a Alethea-lady Alice... nos hemos visto antes? vuestra cara me resulta familiar...
- Lo dudo mi buen Ambrose,-respondió Alethea ocultando su nerviosismo- pues es la primera vez que salgo de la baronía de mi padre. Tal vez sea por que os recuerdo a mi madre....

-Tal vez sea eso milady-respondió el chambelan- Ahora será mejor que preparéis las galas de la duquesa para la recepción de esta noche. ¿Asistréis vos? Lady Miniver solía hacerlo, pues a la duquesa le gusta tener cerca a gente de su confianza.

- En ese caso, y si la duquesa lo desea, la acompañaré esta noche.

-Muy bien Milady, dispondré un sitio para vos en la cena.

-Gracias de nuevo Ambrose.

-no se merecen.

Dicho esto, el chambelán salió de la habitación. Una recepción! el solo nombre le asustaba. Suponía que sería una cena de gran importancia y tal vez un baile... y ella debía asistir. Ni siquiera estaba segura de como debía actuar... lady Siobbhan debería ayudarla... pero antes debía bajar a las mazmorras para liberar a Ian.

-lady Alice- dijo una de las doncellas, sacándola de sus pensamientos- el baño de la duquesa está listo y sus baules han sido abiertos en el vestidor. Nos indicarési vos, cuales son las prendas que Lady Siobbhan lucirá esta noche?

-Si-respondió con resignación- esa es mi obligación, veamos que es lo que ha traído la duquesa.

En el vestidor estaban los tres baules abiertos. por indicación de las damas se dirigió al del centro. Las doncellas, le mostraron cuatro trajes de gala, a cual de ellos más lujoso. Estaban confeccionados con bellas sedas o suave terciopelo y complementados con manteletas del más fino encaje. Eran tan bellos que a Alethea le costó decidirse. pero pronto lo descubrió.
Era de fino terciopelo azul, con bordados de hilo de plata.

- disponed el Azul con sus complementos-dijo con determinación.

-¿y las joyas señora?-dijo otra de las doncellas abriendo un cofre.

Alethea las examinó y finalmente eilgió una gargantilla de plata y turmalinas, con pendientes y diadema a juego.

-Buena elección, Alice, querida- La voz de Lady siobbhan sonó a sus espaldas- parece que he hecho una buena elección despues de todo... podeis marcharos- dijo a las doncellas- Ahora nos falta decidir que luciréis vos.
No lo entendéis verdad?- dijo Alethea mirando fijamente a Lady Siobbhan- No he venido a participar en ninguna recepción ni en ningún baile. Mi único objetivo es liberar a Ian y vengarme de mi opresor. Debo encontrar la manera de volver a la mazmorra...

-Mi querida niña- respondió la duquesa firmemente- la que parece no entenderlo eres tú. ¿Como pretendes bajar a las mazmorras? ¿crees que los soldados del conde te van a dejar pasar tan facilmente?...además niña...te creía más astuta...tal vez las mujeres no tengamos la fuerza de lso hombres...pero tenemos nuestro intelecto querida... ¿Sabes cuantas batallas y cuantos reinos se han ganado por la voluntad de una mujer?

- A que os referís?

-Alethea... para conseguir tus objetivos...hay otro modo mucho mas sutil. tanto, que ese indeseable de Mahogany no se dará cuenta de tus intenciones, hasta que sea demasiado tarde... pero creemé, no llegarás hasta él vestida como una simple dama de compañía. Le he traído a una baronesa y eso es lo que encontrará esta noche.

La duquesa se fue hasta sus baúles, y sacó un bello vestido de seda carmesí.

-te pondrás este. No podrá apartar su mirada de tí y lo tendrás a tu merced.ah! y haz algo con tu pelo... escondido bajo esa toquilla, no vale nada. A qué esperas?-dijo apremiando a Alethea- no tenemos todo el día.

 
Driad_de_Einar
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 25-03-2007 Hora: 06:27
Todo es incrieble, el ambiente, los personajes... todo contribuye a que sea una historia excelente

Fecha: 07-07-2006 Hora: 19:23
Esto.... si mis calculos son exactos, ya deberia estar aqui la nueva entrega..... princesaaaaaaaa por favor no permitais que siga la angustia de esta espera.

Fecha: 25-11-2005 Hora: 23:52
He de decir que el personaje de la duquesa es sublieme, y se echaba de menos una mente con ese toque de manipuladora que todo cuento ha de tener.