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Balshu
Capítulo 6
Venganza por el pasado.
Por Tuilere
 
Mientras Balshu nadaba en el lago, Lassemalinë le había dejado su capa a la orilla para que se cubriera al salir y así poder lavar sus ropas.


Ahora estaba a la luz del fuego sentada cubierta con la capa del elfo. Sus ropas ya estaban casi secas y Lassemalinë la deleitaba con una hermosa canción sobre una princesa elfa.

A pesar de que la canción era muy hermosa, Balshu comenzó a quedarse dormida y al final se durmió.
Lassemalinë la cubrió con una manta y se echó a su lado a dormir.

Y a su derecha una pared negra de árboles cortaba el horizonte, Fangorn.
Balshu está en un verde prado floreado. A su izquierda, a lo lejos, se divisaba un bosque de dorado aspecto, Lothlorien.

Balshu comienzó a caminar en dirección del bosque luminoso. Cada vez la cantidad de flores coloridas, mariposas volando y pájaros cantando era mayor.

De pronto alguien la llamó a la distancia por su nombre.

- ¡Balshu! ¡Balshu!

La voz le era familiar, pero no supo quien la llamaba. Miró a su alrededor buscando la dueña de la voz. A la distancia vió acercarse caminando una chica... Tenía cabellos verdes oscuros y piel negra. Balshu la observa un segundo y la reconoce. Se acercó a ella corriendo y cuando llegó a ella la abrazó.

- ¡Alusishu! ¿Que haces aquí?

Las dos se separaron. Balshu sonrió feliz por el reencuentro, pero Alusishu no estaba con ella.

- ¿Qué te ocurre carita de ángel? ¿Por que estás triste?

Balshu le aparta el pelo de sus blancos ojos. En la mejilla izquierda de la albina había una roja cicatriz de un corte producido hace poco. Balshu pasó la mano por la mejilla de Alusishu y preguntó:

- ¿Qué te ha ocurrido? ¿Qué le ocurrió a...

No pudo terminar la frase. Alusishu la levantó del suelo cogiéndola del cuello. Balshu se ahogaba, pero no podía hacer nada por soltarse.

- Tú... traidora...- dijo Alusishu apretando aun mas fuerte el cuello de su “amiga”.- y además te atreves a preguntarme que me ha ocurrido.- Balshu pataleaba sin lograr soltarse. Intentaba decirle a Alusishu que la soltara, que se estaba ahogando, pero no podía.- cuando te fuiste del pueblo yo encontré a tus padre muertos y me acusaron de asesinato...- la vista se le nublaba a Balshu. Ya apenas oía a Alusishu. Esta la soltó y Balshu cayó y abrió los ojos. Allí estaba Lassemalinë con cara de asustado sujetándola con fuerza...

Cuando Balshu tosió con la garganta dolorida Lassemalinë suspiro aliviado.

Balshu se sentó atontada sin saber todavía que ocurría ni donde estaba.

- Te encuentras bien?- le preguntó Lassemalinë.

- ¿Que ha ocurrido?

- ¡No lo sé, estabas durmiendo y comenzaste a ahogarte!

Balshu recordó entonces el sueño.

- Está muerta...- murmuró recordando las leyes de su pueblo. Como ella bien sabía, el único castigo por asesinato, robo o violación era la muerte.- Está muerta...

Balshu comenzó a llorar desconsolada.

- ¿Que os ocurre, Balshu? ¿Por que lloráis?- preguntó Lassemalinë preocupado por ella.

Ella se secó las lagrimas y con una forzada sonrisa dijo:

- Nada. No ocurre nada.


Estaban cada día más cerca de Lothlorien. Balshu soñaba constantemente con Alusishu y ya casi no dormía. A medida que se acercaban al bosque dorado, los sueños eran más dolorosos y más reales.

Lassemalinë estaba asustado por ella y pensaba que tal vez estaba enferma o algo la estaba dañando.

- No puedo dormir.- susurró Balshu.- ¿Por que no me cantas alguna de tus hermosas canciones?

Lassemalinë sonrió. A Balshu le encantaban las canciones del elfo, aunque muchas veces estaban en lenguas que no conocía y de extraño hablar, solía entender la letra de alguna manera. Tal vez era la manera en que lo cantaba todo el elfo.

- Bien, os cantaré una, pero prometedme que no os dormiréis, ¿vale?- dijo sonriendo.

- No puedo prometerlo.- sonrió Balshu.- Es que son tan dulces que una termina durmiéndose.

- Bien, pero intenta no dormirte. Te contaré una vieja historia que se cuenta en un lugar de la Tierra Media.

“Fue en un pequeño pueblo de esta tierra, donde el que viviera o el que muriera era acogido con dulce cerveza de la mejor que se encuentra en la Tierra Media.

Una noche oscura y lluviosa como cualquier otra, se escuchó fuerte ruido de pasos y el caer de gota en gota de la lluvia. Tronó fuertemente antes de que cascabeles inundaran el aire y apareciera una mujer elfa en el norte y otra en el sur del viejo poblado donde poco a poco la lluvia cesó pero siguió nublado.

La del norte blanca figura cascabeles sonantes, la del sur sombra en la llanura y cabellos volantes.

Ambas se encontraron en el centro del pueblo frente a la posada donde sonaba el viento y ¡grito de guerra recuerdo violento!

La una contra la otra, blanco y negro mezclados gris en el suelo y filos de cuchillos pesados.

-¡Elfas guerreras, locas de remate tened cuidado, que la otra no os mate!

Acabada la guerra ambas se levantan, cascabeles ha perdido y con una voz triste cantan:

- ¿Por qué nos peleamos hermana si de la misma sangre somos y de misma madre e igual padre?

Vuelven todos tranquilos adentro de la posada, pelea de elfas en el barro! Vaya cosa más rara!

Entre cantos y cervezas de un hombre gordinflón se olvidan las penas, las peleas y lo malo se va a un rincón.

Razones no faltan para discutir por la muerte de un querido y un partir pelean ambas dos, luz y sombra, bien y mal, culpa y resentimiento, mentira y verdad.”


Llegando allí Balshu de pronto se sintió transportadas y se encontró en el mismo sitio donde siempre se encontraba con Alusishu. Miró a su alrededor. A la lejanía vio un fuego y unas siluetas. Como siempre podía ver Lothlorien y Fangorn a sus lados. A la lejanía vio una sombra negra acercándose. La vio y la reconoció de inmediato. Era Alusishu. El cabello ondeaba tras ella a pesar de que no había viento. La ropa se transparentaba y pudo ver a la lejanía un dragón rojo luminoso tatuado en el estómago, del lado derecho. La albina llevaba una espada larga que brillaba metálicamente. Balshu echó a correr asustada intentando huir de Alusishu. Pero entre más corría, Alusishu más se le acercaba. Las dos se estaban acercando a la fogata y a las sombras. De pronto Alusishu la cogió por el pelo y la sujetó. Balshu tironeó intentando zafarse, pero cada vez que tiraba le dolía mucho y desistió.

- AAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!- Chilló desesperada.

Junto a la hoguera alguien se paró. Allí sintió una presencia, una sensación que solo sentía cuando una persona estaba cerca...

- LASSEMALINË!!!!!- chilló al reconocerlo.- Ayúdame!!!!

La silueta brillante se acercó corriendo. Cuando estaba a menos de cinco metros de ellas dijo con voz firme:

- Dejadla si no queréis probar el filo de mi espada.

- Ella debe pagar.- rugió Alusishu y, pasando la espada por delante de Balshu, la hirió profundamente en el estomago.

- AAAAAAAAAH!!!

Alusishu la obligó a mantenerse erguida sujetándola por el pelo para que se desangrara.

Lassemalinë se acercó corriendo y cortó el mechón de pelo por el que la estaban sujetando.

Balshu cayó al suelo doblada sobre si misma y apretándose la herida. Miró el suelo y vio asustada la cara de Alusishu tallada en la tierra.

- AAAAAAH!

Lassemalinë atravesó con la espada al espectro de Alusishu y esta desapareció diciendo:

- Esto no se ha acabado Balshu, te mataré.


Balshu comenzó a llorar, no por el dolor, si no porque estaba asustada.

- Tranquila, Balshu, tranquilizaos. No os va a pasar nada.- Balshu no le hizo caso i siguió llorando.- Venid, vamos al fuego para vendaros esa herida, vale?

Balshu no se movía ni dejaba de llorar...

¿Por qué han muerto mis padres? Alusishu, te juro que no he sido yo. Que no fui... Aunque si me hubiera quedado tú no estarías muerta, sería yo... Carita de ángel... yo no he sido... lo prometo... tu sabes que yo jamás...- no, ella no lo sabía. Nunca la había escuchado ni había querido saber nada de Balshu. Alusishu solo la tenía como “amiga” porque la encontraba divertida, pero no porque la apreciara. Balshu no era como los demás albinos, ella sí quería a sus amigos. Siempre había pensado que ellas dos eran amigas, pero en ese momento se dio cuenta de lo equivocada que había estado. Alusishu simplemente la había utilizado como a un juguete, un sucio juguete.

>> - Vamos a robarle cosas a la vieja del fondo.- le había dicho una vez Alusishu.

>> - No, no creo que sea correcto...- había contestado ella arreglándose la falda.

>> Alusishu se le había quedado mirando y le dijo enojada: - Si no lo haces es porque no eres mi amiga. Solo eres una interesada.

>> Balshu se había picado y cayó de lleno en la trampa de Alusishu. Ambas dos corrieron a la casa de la anciana. Cuando llegaron allí entraron las dos y comenzaron a coger cosas. Alusishu se aburría y muy graciosa ató la falda de su amiga a una de las pesadas patas de la mesa de vieja piedra gris sin que ella se diera cuenta. Cuando la anciana regresó no hace falta decir que Alusishu corrió como los ángeles mientras que Balshu no pudo huir. Por suerte para ella, la anciana era amiga de su madre y tenía un sentido del humor bastante raro. Después de asustarla un buen rato diciéndole que la iban a matar por ladrona la llevó a casa donde le propinaron una gran paliza con lo cual no volvió a hacerlo en su vida lo de robar.

>> Al día siguiente Alusishu se había burlado de ella delante de todos sus amigos diciendo que era una patosa y que no servía ni para correr. Eso le había hecho mucho dañó, pero lo olvidó con el tiempo. Ahora volvía a recordarlo y comprendía por fin que Alusishu nunca fue su amiga.

Poco a poco recordaba escenas de su “amistad” e iba comprendiendo cada vez mejor la naturaleza de su pueblo. De pronto un sacudón la hizo volver a la realidad. Estaba siendo llevada por Lassemalinë hacia el fuego, y el elfo había tropezado con una piedra negra. Al trastabillar había despertado a Balshu.

- ¿Que ocurre?- preguntó desorientada mirando a su alrededor.

Lassemalinë no respondió. Mientras se acercaban al fuego Balshu vio perpleja su cuerpo en los brazos del de Lassemalinë. Asustada y sin comprender nada preguntó:

- ¿Que está ocurriendo?

Lassemalinë siguió silencioso, como si no la oyera, o estuviera ensimismado en sus pensamientos.

Cuando llegaron allí, sintieron un gran golpe y ambos dos regresaron a sus cuerpos.

- ¿Que ha pasado?- preguntó sorprendida Balshu. Se intentó poner en pie, pero la herida se lo impidió. Se la miró y cayó en cuenta que todo aquello había sido real.- Lassemalinë, ¿que ha ocurrido?

- ¿Quién era ella?- preguntó de pronto el elfo mirándola fijamente. Clavó su mirada en los ojos violetas de Balshu.

- ¿Ella?- Balshu pensó quien era Alusishu para ella, pero no consiguió encontrar la respuesta.

- ¿Quien era ella?- Volvió a preguntar Lassemalinë.- ¿Por qué te quería matar?

Balshu comenzó a contarle como había conocido a Alusishu, carita de ángel como ella la llamaba, como al irse de casa parecía ser que habían matado a sus padres, y como de pronto ella se le había comenzado a aparecer en sueños, haciéndole daño, buscando venganza. Finalizó diciendo:

- Nunca debí confiar en ella, ella misma me dijo que la gente confiada era la que primero moría, y a la que más fácilmente engañaban. No debí confiar en ella ni en nadie.- miró a Lassemalinë con lagrimas en los ojos y susurró.- ayúdame. No sé en quien debo confiar y en quien no.

Lassemalinë en ese momento comprendió...
 
Tuilere
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 16-05-2005 Hora: 16:23
Parece que el que yo leo es el corregido, porque no encuentro los fallos a los que hace referencia Laeron. Esta versión está bastante bien, en la línea del relato, sorprendiéndonos ahora con un episodio en el que se busca un nuevo sistema de recordar la extraña y cruel vida de los albinos, con éxito, y con intriga por lo que nos queda por saber y por el extraño ritual soñador.

Fecha: 14-05-2005 Hora: 22:34
perdon! no me di cueta y subí el sin corregir! lo siento muxo!

Fecha: 14-05-2005 Hora: 17:06
Tienes que revisar el texto, hay muchas frases repetidas o redundantes. Ten cuidado también con el uso de los tiempos verbales, comienzas en pasado, vuelves al presente y otra vez al pasado cuando la historia tiene un argumento lineal, entonces eso quizá queda extraño. También es un poco extraño que nada más soñar con Alushishu aparezca en la realidad, yo lo habría distanciado más temporalmente. Un saludo!