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Narmorne el elfo negro
Capítulo 1
batalla en la oscuridad
Por narmorne
 
Miré desde las sombrías sombras, era medianoche y mis ojos dislumbraban millares de antorchas, pobres incautos, dije para mi, no sabían lo que les esperaba, mandé convocar a los capitanes que iban llegando, el mapa estratégico se determinó fracias a los exploradores, era un buen sitio para atacar con sorpresa, pero enseguida había que desenfundar las armas pues eran regiones desoladas y desiertas, solo la oscuridad de la noche nos protegería, teníamos que ser rápidos y cautelosos.

Monté en mi hipogrifo Oronwë y surqué los cielos acechando desde las alturas, mi mirada era tan penetrante como la de un águila, pude divisar unos cien trolls, pero aparte de esto el ejército enemigo estaba compuesto de orcos, apestosos y ruidosos, lo único extraño es que iban bien desplegados, no iban como en esas incursiones, algo raro pasaba en todo esto, pero ya estaba todo planeado y no se podía dar marcha atrás.

Bajé de las alturas y fuí a donde se encontraban mis capitanes, el ataque era inminente, atacaríamos justo al amanecer. Montado en mi Oronwë me acerqué a las hileras de soldados que ya se desplegaban totalmente colocados, sus ojos demostraban coraje, valor, típico de esta raza tan noble que éramos los elfos; me miraban y sus corazones se erguían orgullosos de luchar junto a mi, esperaban un discurso que les diese valor, igual que yo, pero esta vez el discurso lo tenía que decir yo, desenvainando la espada, y bajo la sombra de su brillo negro les dije:
-Soy elfo igual que vosotros, soy inmortal y muy versado en las artes de la lucha y de la guerra, ¿pero que me serviría eso si no tuviese un ejército que me apoyase?.
Esta noche os nombro, rojo será el amanecer, mutilados serán los orcos y gloriasemente volveremos a nuestro hogar.
Por Iluvatar, por nuestras familias y por nosotros, Muerte, Muerte, Muerte, a esos malditos orcos.
Diciéndoles estas palabras les di las espaldas y apuntando con la espada a esos indeseables orcos mandé la primera carga, las flechas silvaron y nuestro enemigo fué cayendo poco a poco, 3 andanadas mandé, antes de desenvainar la espada la primera fila para resistir la oleada de orcos que se nos echaba encima, decapité unas cuantas de cabezas de orcos antes de sentir su presencia, se acercaba aquella persona que tanto había temido que estuviesen en las filas, esa persona que sabía todo de mi, desde mis movimientos en el campo de batalla como en mi vida, allí estaba mi hermano, el que había prometido lealtad al señor oscuro.

Saqué mi gran hacha endedora de cabezas y me abrí paso hacia aquella persona que tanto había amado, pero que ahora nada quedaba de él en mi corazón. Fácilmente me abrí paso ante esos inútiles orcos, y me planté delante de él
-Largo tiempo e esperado este momento- le dije a narmoré.
-Y nunca más tendrás que volverme a esperar, hermano, porque ha llegado la hora de tu muerte-dijo atacándome de improviso y casi rozándome el cuello- veo que has mejorado, has sabido esquivar el golpe que tanto te costaba, va a ser mas interesante de lo que esperaba este combate.
-No sabes bien lo que he mejorado, mi fuerza a ido aumentando gracias al don que me dió madre mientras sucumbia a la muerte que tu le habías condenado, te juro que la vengaré- asestándole un golpe con tanta rabia que trastabillo y poco le falto para caerse.
-jajaja, ignoras mi poder, esta noche no está destinada para que mi arma caiga, ¿crees ser el único que a estado mejorando? a diferencia de ti yo me e instruido en el lado oscuro, se mucho más que tu porque el mismísimo Melkor el grande me ha estado enseñando- volvió a golpearme pero esta vez un revés hacia el corazón mientras giraba y se situaba en mi espalda.
-Lo único que has podido sacar de ese indeseable es el hedor de maldad que tanto apesta -dándome la vuelta y flexinando las rodillas le asesté un golpe bajo hacia las rodillas.
-Aaaaaaaaaaaargh- gritó mientras un pedazo de pierna caía en la tierra envuelto en sangre-esto no quedará así, Bernort, Mirtus, Ptordrhin, matadle.

Tres grandes trolls con armadura y mazas saltaron de la multitud para interponerse entre mi hermano y yo, llamé a Oronwë y esquivando varios golpes me monté en él y me fuí, rasgando el cielo pude ver como ya mi hermano estaba en lugar seguro e inalcanzable a mi, mi venganza aún no estaba cumplida, pero le faltaba poco para ser cumplida.
 
narmorne
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 28-11-2005 Hora: 17:16
en la tierra media hay hipogrifos??? O_O

Por lo demás me gust;ó/... aunque... hay??? o es incultura mia? (voto por la segunda XDDD)

Fecha: 07-06-2005 Hora: 16:00
Sí, usas un tema que revuelve fácilmente las entrañas, y no lo haces mal. Quizás te achacaría cierta flaqueza para poner la guinda a las escenas, y eso se ve muy bien en el final (y también cuando te repites en las palabras), que podría ser más emotivo. La continuación se promete interesante.

Fecha: 02-06-2005 Hora: 10:41
Pues a mi me ha encantado! nos introduces muy bien en el ambiente de la batalla, y tienes un lenguaje muy fluído que hace que el relato se lea muy facilmente... esperaré impaciente a ver cual de los dos hermanos vence... Por cierto, eso de instruirse en el lado oscuro me ha recordado a otra famosa trilogía
Bueno, espero haberme ganado esa pinta... Mantecona! una oscura!!

Fecha: 01-06-2005 Hora: 22:07
No es muy bueno pero para iniciarme en esto creo que no está mal, espero vuestras críticas posaderos y seréis invitados a una buena