Ir a Posada de Mantecona
 


Narmorne el elfo negro
Capítulo 3
Desesperancia, sufrimiento, dolor...Muerte.
Por narmorne
 
Miré al horizonte, el sol ya estaba en su cenit, el día era nublado y parecñia que iba a llover, muchos hombres estaban descansando, los jinetes estaban persiguiendo a los orcos que habñian escapado y los elfos de mi ejército que aun se podían mantener en pie estaban recogiendo los cuerpos muertos de sus compañeros, una tarea cansada y triste, en sus rostros se veían la desesperaciñon y la amargura cuando veñian el rostro de un compañero de lucha o de un familiar suyo.
Me acerqué a uno de ellos que estaba de rodillas junto al cuerpo del que supuse que era su hijo por su temprana edad, maldecía y preguntaba el porque el y no yo, le intenté consolar pero su dolor era tan grande que entre mis brazos murio de pena, era lo unico que le quedaba en su vida, ya había perdido todo y no le quedaba nada y en ese momento murió, con los ojos abiertos me pidió su último deseo: véngale.

Ayudé a los pocos que quedaban a separar a la escoria de nuestros compañeros, junto con Turdil empezamos a colocar a los elfos muertos junto a un arbol, el único árbol que se erguía solitario y fuerte en ese desierto de vida, ese árbol era el coraje de la vida que se resiste a abandonar este mundo y que resiste a todo lo que le venga, en honor a los muertos por su coraje en el campo de batalla los enterramos allí, les cantamos plegarias para que descansasen en paz en las estancias de Mandos, junto a sus familiares ya perdidos.

Mi cuerpo ya no aguantaba mas, había alcanzado el límite de mis fuerzas, le di la órden a Turdil para que terminase los trabajos que aún quedasen y yo me dirigí al campamento a mi tienda para descansar, entrando en mi tienda me acosté quitándome solo la armadura, y suerte que me dió tiempo. Durante mi sueño tuve una pesadilla, "Grandes pilares de humo se erguían en torno a mi ciudad, yo galopaba pero tenía la sensaciñon de que cuanto más iba avanzando mas lejos se iba llendo la ciudad[...] De repente me ví corriendo por los pasillos del gran castillo de madera erguido en el valle de un inmenso bosque, sus paredes blancas estaban manchadas de sangre, miles de seres queridos estaban tirados junto a mis pies, pero seguía corriendo, hacia mis aposentos[...]
Lloraba con lágrimas de rabia y de tristeza, de ira y amargura, en mis brazos estaba lo que quedaba del cuerpo de mi esposa, mutilado, violado por apestosos sirvientes del mal, pero mi ira se incremento cuando vi escrito en su pecho "de tu bien amado hermano, recuerdos para la familia".
Mis lágrimas se convirtieron en sangre, mis manos en huesos carcomidos por una vida de desgracia y mi cuerpo en polvo que llena a todos los seres en sus entrañas, así dije adiós a mi vida, así terminé mi existencia en este mundo."

Desperté y un viento frío y penetrante movía toda la tienda, la lluvia azotó mi cara, era ya de noche y la tormenta arreciaba, junto a mi estaba Turdil, que estaba intentado despertarme.
-¿Que quieres Turdil?
-Tengo malas noticias, amigo, siento decírtelo pero la batalla no ha servido para nada, nos han engañado, una gran hueste se dirigió a Opele elena mientras estábamos luchando aquí, la encabezaba tu hermano y...
-NOOOOOOOOOOOO-mi pesadilla era cierta, salté de la cama y antes de que mi compañero reaccionase ya había cogido un caballo y galopaba solo rumbo a mi ciudad, donde residía aquello cuya vida le pertenecía, donde vivió mi familia.
 
narmorne
 
 
 

404 personas han leído este relato.

CAPITULO ANTERIOR
Haz click sobre las esquinas abiertas para avanzar o retroceder de capítulo

  

Comentarios al relato:
Fecha: 14-08-2005 Hora: 23:36
No pares ahora. Me parece que estás empezando a disfrutar bastante con lo que escribes, y sabes hasta dónde tienes que llegar y cómo dejarnos con la intriga. Parece que la narración es correcta, aunque quizás un capítulo de sensacones y miradas como este podría ser más dado a esplayarse más en descripciones más profundas... es una opinión no obstante.

Fecha: 10-06-2005 Hora: 13:37
otro relato, espero que os guste, me dio la inspiración y ahora no paro de escribir, espero continuar por mucho mas tiempo, weno Silon quedas invitado a una ronda de cervaza bien fresquita y de la mejor cosecha, la de verano de 3019 de la tercera edad, jeje, y mas que por ser el primero en comentar es por las criticas que me das, me ayudan bastante para seguir escribiendo