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Balshu
Capítulo 7
Todo o Nada
Por Tuilere
 
En el silencio de la noche se podía oír sollozar a alguien.
Balshu lloraba en brazos de Lassemalinë. Acababa de despertar... había soñado otra vez con Alusishu...
Lassemalinë le acariciaba los largos cabellos mientras pensaba analizando la situación.

Alusishu buscaba venganza... pero Balshu no pudo haber matado a sus propios padres, no la veía capaz, aunque todavía no la conocía de nada. ¿Y si estaba equivocado con respecto a ella? ¿Y si en realidad ella lo único que buscaba era ganar algo? Tal vez era una espía de alguna raza extraña que planeaba llevar el terror a la tierra media. La desconfianza se fue apoderando del elfo, después de todo Balshu no le había contad todo. No le había dicho ni de donde procedía, ni porqué huyó de su pueblo... Tal vez solo le mentía.

No conseguía terminar de comprender lo que ocurría, pero fuese lo que fuese lo que ocurría Balshu necesitaba ayuda...

Lassemalinë decidió que no conseguía nada desconfiando de ella, después de todo estaba muy indefensa allí en su brazos... llorando... toda ensangrentada... sujeta a él como si él fuese lo único que ella consideraba real...

- Shhh... shhh... Tranquila ya.- le susurró al oído.- Tranquila, ya todo ha pasado. Tranquilízate.

Balshu seguía sollozando en sus brazos, pero ya más tranquila...

- Si quieres te cuento una historia, o si prefieres te canto algo para que así puedas tranquilizarte más. ¿Quieres preciosa?

- ¿Eh?- Era la primera vez que alguien la llamaba a ella preciosa. ¿Qué significado tenía esa palabra? ¿A qué se refería? ¿A su alma o a su cuerpo? ¿Era bueno ser preciosa o malo? Bueno, seguro que bueno, viniendo de los labios de Lassemalinë tenía que ser bueno… - N… No te preocupes Lassë... no es necesario... - respondió ella. No quería molestarlo, ya le había causado muchos problemas... cuando la rescató de los trasgos, cuando la volvió a rescatar de los seres aquellos, cuando la salvó de la muerte en manos de Alusishu... ¿Por qué todo aquello?

- Bueno, lo que tú quieras Balshu.- contestó él secándole las lágrimas con la mano y sonriéndole.- pero no me gusta verte triste y menos así, ¿sabes? Sería hermoso volver a ver tu sonrisa.

Balshu sintió un inmenso calor que le entraba al cuerpo con estas palabras. ¿Qué era aquello? ¿Acaso aquello era lo que llamaban "amor"?

- ¿Por qué te preocupas por mí? Yo no he hecho nada por ti todavía, ¿por qué entonces cuidas tanto de mí?- Ella no era capaz de comprender que alguien hiciera algo por ella sin querer nada a cambio.- ¿Qué quieres conseguir?

Lassemalinë no se esperaba esa pregunta. Sorprendido pensó...

"¿Qué quiero conseguir? No lo sé muy bien, tal vez nada o tal vez todo. ¿Quién sabe? Además, ¿qué es todo y que es nada? ¿Acaso aquello que siempre perseguí lo fue siempre todo pero ahora es nada? Pero, ¿qué perseguí siempre?...." Lassemalinë hizo un vacío en sus pensamientos y rememoró viejas historias de su vida. "Ese todo tal vez a sido gloria y fama para mi pueblo, pero eso ahora es nada. ¿Y que es ahora todo? Tal vez es esta chica que no conozco de nada... Tal vez es algo que ella puede traer... No lo sé, pero algún día lo sabré y entonces podré distinguir el todo del nada." El elfo la miró internado todavía en su confusa mente. "Es tan hermosa... pero es tan distinta... si por lo menos supiera más sobre ella podría saber algo sobre lo que quiero, pero no sé de donde viene ni porqué se fue de allí, solo sé que no me lo quiere decir." Notó de pronto que Balshu lo miraba esperando una respuesta, pero no tenía respuesta que darle. "De pequeño- siguió divagando en su mente- mi padre me decía que la mayor gloria es la paz y la libertad, mientras mi madre me decía que esa gloria solo se encuentra en la soledad... Mi padre me enseñó a luchar por la libertad de todos, así es como conocí a Balshu, luchando por la libertad de gente que no conocía. Buscando la soledad... Así es como perdí a quien más quería, cuando regresé, ella ya no estaba. Ella también se marchó buscando la soledad, pero para no volver ya jamás. Luchando por la paz perdí también a mi padre, él logró su paz, pero con el coste de la mía. Qué ha sido de mí sin ellos? No lo sé, ahora solo sé que estoy todavía lejos de mi casa, y lejos de mi gente y que solo tengo a Balshu, pero de ella no sé casi nada, así que no sé que es lo que quiero." Al no encontrar respuesta a la pregunta de Balshu, guardó silencio. Hizo mal, ya que Balshu malinterpretó el no responder y entró ella también en sus propios pensamientos.

Enojada ya que había obtenido respuesta Balshu se puso en pie, cogió la daga del elfo y las riendas de su caballo.

- ¿Qué haces?- preguntó él. Ella no contestó y montó silenciosa.

No sabía cabalgar, pero al poco logró comprender como dominar a la bestia. Lassemalinë al ver que Balshu se iba a marchar dejándolo solo se puso en pie y preguntó:

- ¿Qué ocurre? ¿Me vas a dejar? ¿Después de todo lo que he hecho por ti?

Balshu no contestó e instigó al caballo a correr...

"¿Qué ocurre? ¿Me vas a dejar? ¿Después de todo lo que he hecho por ti?" Esas palabras sonaban constantemente en su mente. "Después de todo lo que he hecho por ti..." ¿Qué había hecho él por ella? Nada. Él lo había hecho todo pensando solo en sí mismo, sin pensar en ella. No había contestado a su pregunta... "Qué quieres conseguir?" No hubo respuesta... ¿eso qué podía significar? Tal vez había respuesta pero Balshu no la podía oír. Malditos elfos. Son tan asquerosos como las demás criaturas de esta tierra. Son igual que los Albinos, dulces por fuera y crueles por dentro. Unos hipócritas...

Balshu hizo correr más aún al caballo, corría paralela entre los dos bosques. A su derecha Fangorn, a su izquierda Lothlorien. ¿Dónde iba? Ni ella lo sabía.

La rabia la encendía cada vez más. Se sentía utilizada, manipulada, condenada a seguir sufriendo... Cada vez sentía más odio hacia Lassemalinë. "Condenado elfo mentiroso. Y pensar que confié en él..." Poco a poco con la furia la mente se le fue enturbiando más, al igual que la vista. Le comenzaron a subir calores y comenzó a marearse. Le dolía enormemente la herida. Se la miró y vio que sangraba a raudales, si seguía así moriría desangrada. ¿Qué hacer en un caso así? ¿Nada o Todo? Bueno, ya no importaba. La vista comenzaba a nublársele. Miró hacia atrás y pudo ver en la lejanía el resplandor del fuego. Esa fue la última imagen que vio antes de caer del caballo.

"Clop, clop, clop, clop..." Escuchaba el ruido de cascos de caballo. Todo estaba oscuro, no conseguía abrir los ojos. Clop, clop, clop, clop y una canción de fondo cantada por una voz conocida... Consiguió abrir al fin los ojos y vio que iba montada en un caballo negro como la noche. A su lado cabalgaba un elfo de cabellos negros sobre el caballo de Lassemalinë. Intentó mover las manos, pero las tenía atadas. Sentía que alguien la sujetaba suavemente para evitar que cayera, era Lassemalinë. Estaban llegando ya al bosque dorado, faltaba bastante poco para entrar en él.

Lassemalinë sonrió y dijo:

- Veo que ya te has despertado. Me alegro.- dijo acariciándole la cara. Ella esquivó su mano y casi cae del caballo, pero él la sujetó y la mantuvo en la posición correcta.- No te vuelvas así que te puedes caer, - le advirtió, y luego agregó.- te duele mucho la herida?

- Un poco, ¿porqué me has atado?- preguntó todavía enfadada.

Cuando Balshu huyó con el caballo del elfo, Lassemalinë comprendió que no llegaría muy lejos, ya que estaba gravemente herida, y si se enfadaba podría subirle fiebre y hacerla desmayar. Además el montar a caballo de esa manera no sería bueno para la herida ya que se podría abrir. Cogió las pocas cosas que no iban sobre su caballo y corrió tras ella. Por más rápido que era, no era capaz de alcanzarla y temió no poder llegar hasta ella nunca más.

"Debí haberle dado una respuesta"- pensó triste. Pensaba que era su culpa que ella huyera, y lo era, pero solo en parte...

Corrió, corrió, y corrió cuando de pronto en la distancia vio como su caballo se detenía. Temió lo peor en ese momento. Pensó que tal vez Balshu había muerto desangrada, ya que donde pisaba había sangre de la albina, o que tal vez había caído del caballo y se había matado.

Asaltado por estos funestos pensamientos, Lassemalinë corrió aún más deprisa hasta llegar al lugar en que estaba Balshu. Vio que sangraba mucho e intentó detener la hemorragia con su camisa. Bastante le costó, pero lo consiguió hacer. Tocó el cuerpo de Balshu y notó que estaba realmente frío. La cubrió con su capa también y encendió un fuego. Cuando ella volvió a estar a una temperatura razonable la montó en el caballo, pero antes le ató las manos, porque no quería que volviera a huir, y comenzó el camino hacia Lothlorien. Cuando llevaba ya un buen trecho pudo ver a la distancia un caballo negro que corría a todo galope en su dirección. A los segundos lo reconoció, era un amigo de su infancia, Coranar. Al minuto el elfo ya estaba allí.

- ¡Salve Lassemalinë! ¡Cuánto tiempo sin veros!- Saludó sonriente.

- ¡Bienvenido sea el que ve mis ojos!- contestó Lassemalinë.- Realmente hace ya muchos años que no nos vemos.

- ¿Qué os trae de vuelta a Lothlorien?- preguntó el elfo acercando su caballo al de Lassemalinë. Tenía cabellos negros y largos, y vestía de verdes oscuros.

- Nada en especial, voy de camino a Rivendell y decidí pasar a ver a la gente del bosque.- sonrió Lassemalinë. En ese momento Coranar reparó en la albina e intrigado preguntó:

- ¿Quién es esa hermosa dama y porqué es tu prisionera?

Lassemalinë se puso a reír y dijo:

- Hermosa sí que es, pero no es mi prisionera. Su nombre es Balshu.- Y dejando de sonreír y poniendo cara de preocupación agregó: - La llevo atada porque no es de aquí, no confía en nadie, está herida y sé que si no la ato huirá, y eso no sería bueno para su herida.

- Vaya... Eso si que no me lo esperaba.- contempló un momento a Balshu y preguntó: - ¿De dónde es?

- No lo sé, no me lo ha dicho...

- ¿Y como se ha hecho esa herida tan profunda?- el elfo cada vez estaba más intrigado sobre la situación y el pasado de la chica.

- La atacaron.

- Vaya... ¿Dónde la encontraste?

- Pues... - Lassemalinë recordó como la había encontrado en las mazmorras de aquel poblado trasgo. Era extraño, ¿desde cuándo los trasgos hablaban y se comunicaban entre ellos para organizarse? En ese momento se dio cuenta, allí ocurría algo muy extraño, en cuanto llegara a Rivendell consultaría con Elrond para saber que hacer.- En una cueva, cuando perseguíamos trasgos, ella era su prisionera. Se encontraba muy mal realmente, llevaría allí bastante tiempo, porque noté que cuando salió la luz del sol le molestaba la vista y es como si nunca hubiera visto lo que hay bajo el cielo. Es muy extraño.

- Mmm...

No se dijo más palabra. Lassemalinë y Coranar intercambiaron caballos, ya que el de Lassemalinë estaba muy cansado y debía soportar más peso...

Así fue que cuando ya llevaban medio día de camino, Balshu despertó.

- ¿Te duele?- le preguntó Lassemalinë.

- Un poco, ¿porqué me has atado?- preguntó ella...

- ¿por qué? Porque temía que volvieras a huir y te hicieras más daño, ¿sabes?- respondió él después de pensar un poco.

- ¿Seguro que es solo eso?

- Sí.- dijo seguro.- ¿Es qué no confiáis en mi?

- la verdad es que no confío en nadie que me ate para evitar que me baya.

- Ah, perdona.- contestó él sonrojándose mientras la desataba. Una vez que estuvo suelta Balshu preguntó señalando con la cabeza a Coranar:

- ¿Quién es él?

- Me llamo Coranar, encantado de conoceros.

- No sé si puedo decir lo mismo.- Dijo ella desdeñosa. Ese elfo no le inspiraba ninguna confianza. EN realidad nadie le inspiraba confianza en ese momento, pero eso ahora no importaba.

Aunque tal vez ella había sido la que había llevado a ese punto las cosas, porque si ella no hubiese dado problemas seguramente Lassemalinë no la habría atado, pero... ¿las cosas eran realmente así o eran solo imaginaciones suyas? Lassemalinë parecía distinto a Alusishu, pero igual a la vez. Ella la había atado para que no huyera de su lado con engaños, trampas y coacciones...

>>- Venga Balshu, se buena chica y ayúdame.- Le había suplicado Alusishu pocos días antes de que Balshu se fuese del pueblo.

>>- No, me niego a hacerlo.

>> Alusishu estaba metida en un verdadero problema y quería que Balshu atestiguara que no era cierto lo que se decía. La verdad era que había habido grandes robos y mucha gente había visto a Alusishu en los lugares de los crímenes. Balshu sabía que si atestiguaba que Alusishu estaba con ella la acusarían también de los robos, y ella no quería pagar por algo que no había hecho, además sabía perfectamente que Alusishu lo había hecho. Balshu fue siempre incapaz de mentir, aunque fuese por salvar su vida o la de los demás... A pesar de todo esto quería ayudar a Carita De ángel, pero le era imposible, ya que no quería mentir y no sabía que hacer, si mentir y perderla, o mentir y salvarla pero condenarse ella. ¿Qué hacer en una situación así?

>>- No puedo mentir, y menos ante un tribunal.

>>- Eres una maldita miedica que solo piensa en si misma.- Le había reprochado Alusishu.- Si no lo haces, es porque no eres una verdadera amiga y no te mereces nada. Si no lo haces, diré a todos que me has robado todas esas cosas que en realidad te he regalado, así que ya sabes. Si no me ayudas tu caerás conmigo. Ya te lo advierto, así que luego no te quejes.

>> Balshu no sabía que hacer y optó por preguntar a sus padres... pero nunca lo hizo, pues se marchó del poblado y ahora ellos estaban muertos...

Comenzaba a sospechar que Alusishu los había matado como venganza, pero... ¿y si no había sido ella?

Todo: Vivir a pesar de la inculpación que caería sobre Balshu... Nada: Si cae una la otra también cae... Eso es lo que quería Alusishu... Es lo que le había dado a escoger: Todo o nada...
 
Tuilere
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 27-12-2005 Hora: 00:14
el hecho de que escojas un eje de conducción de tu capítulo, todo o nada, y de que lo uses con esa facilidad, ya habla de una evolución en tu escritura tremenda, alcanzando una madurez importante.
El ritmo está conseguido y va a compañado del argumento, que crece y se hace intrigante y divertido. La protagonista lo hace a la par, y su inocencia y novedad ante todo, junto con su intrigante pueblo, tan parecido y a la vez tan diferente del humano (diría que estás usando la metáfora respecto al bien y el mal en los humanos, pero quizás sea mucho decir aún), nos confunde, divierte y da que pensar. Tiene incluso ironía a veces, no sé si buscada.
Como pega diría que se redundan algunos conceptos: "no le inspiraba mucha confianza"