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El Hombre que vino del Sur
Por LocoGris
 
Fue él quien puso la primera piedra cuando los hombres dormían al raso y los niños traviesos eran devorados por los ojos brillantes que se ocultaban entre los arbustos, fue él quien puso la última piedra de la Biblioteca con libros que contaban cuántas piedras habían sido puestas y cuantos años hacía habían sido colocadas por él, que Eru lo ilumine; fue él quien armó a los hombres que habían de defenderlos y quien repartió las tierras que habían de alimentarlos. Cuatro años, once meses y dos días después de que la última piedra fuera colocada, al salir al balcón, todo el mundo hincó rodilla en el suelo.
Él vino del Sur cansado de luchar entre Reyes que no eran sino sombras de sus padres para proteger a sus hijos que no eran sino sombras de sus sombras, vino del Sur y sabía donde cultivar mejor la patata y como matar mejor al enemigo.
Él fue la paz vigilante y la guerra mortal, él fue quien trajo las dulces hierbas del Oeste y las ricas joyas del Norte, él fue quien nunca miró al Este y quien ordenó construir el Hospedaje Real para quien viniera del Norte, quien viniera del Sur y quien viniera del Oeste pero nunca del Este se sintiera Rey. Él fue la ociosidad en las fiestas y el laborioso empeño, él fue el sopor de la verticalidad de los rayos del verano y las primeras nieves del invierno, él fue la ignorancia bochornosa y la sabiduría serena, la verdad honorable y la mentira piadosa. Él fue el padre que instruye, el hijo pródigo, fue la fiel esposa y la oculta amante, fue el ejemplo a seguir y la oveja negra, la juventud desbordante y el anciano venerable. Él fue la mano que estrecha, el beso en la boca y la indiferencia que pesa, el amor desaforado y el odio encarnizado, el tiempo que pasa y el adiós para siempre. Fue él quien cuando... sí, cuando la mierda parecía que iba a comérseles vivos limpió las calles, exterminó a las cucarachas y exilió a las ratas, fue él quien creó el gremio de los Carpinteros, el gremio de los Cuchilleros y el de los Libreros y fue él quien quiso desbaratar todo con el gremio de los Ladrones, fue él quien hizo, quien deshizo y quiso rehacer. Fue él la libertad que explota y la represión callada, la noticia oficial y el rumor incierto, fue él la justicia imparcial y la desigualdad más mezquina. Fue él quien rechazó al enemigo, quien invitó al amigo, él solucionó el agravio y devolvió la afrenta, fue quien agradeció favores y concedió peticiones, fue el Rey para su Pueblo y el Pueblo para su Rey. Él siempre supo aquello que sus ministros iban a sugerir y sabían, sugerían e ignoraban, querían sugerir y callaban y también lo que ocultaban; por eso, cuatro años, once meses y dos días después de colocar la última piedra fue él quien ordenó abrir las puertas, quien permitió al enemigo ensañarse con su gente y quien huyó por intrincados pasadizos que fue él quien construyó y quien solo conocía para escapar al Norte, al Sur, al Oeste pero nunca el Este.
Cuatro años, once meses y dos días después llegaría a un lugar donde sería él quien pusiera la primera piedra cuando los hombres dormían al raso y los niños traviesos eran devorados por los ojos brillantes que se ocultaban entre los arbustos, sería él quien pusiera la última piedra de la Biblioteca con libros que contarían cuántas piedras habrían sido puestas y cuantos años hacía habrían sido colocadas por él, que Eru lo ilumine; sería él quien armaría a los hombres que habrían de defenderlos y quien repartiera las tierras que habrían de alimentarlos...
 
LocoGris
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 17-02-2006 Hora: 20:02
¡Que grande!
Me he quedado loquísimo, le estoy dando vueltas y vueltas a ver si consigo saber quién es el Hombre del Sur.