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Los hobbits y los ents
Por Fastolph
 
Fastolph parecía muy emocionado por la idea del viaje hacia Lothlorien que tenia pensado su padre llamado Milo y sus tres amigos: Mungo, el mas chaparro de ellos, Hamson, el mediano y Bulbo, el mas alto de ellos, pero su padre le decia que seria muy peligroso, tal ves sin retorno, pero el joven hobbit seguía insistiendo, creía que era lo suficientemente grande para poder sobrevivir en una aventura. Su padre, por fin lo dejo ir al viaje, pero con muchas condiciones, ya que el se preocupaba mucho por su hijo.
Entonces parten, salen de su pueblo a pie ya que no tenían caballos y cada uno traía una mochila en la espalda, con diferentes cosas; todos traían cosas pesadas menos Mungo, pues el traía los alimentos y Fastolph.
Todo el día caminaron asta llegar a Bree donde cerca de ay tomaron un descanso, a la mañana partieron rápidamente hacia el este, en este día no hubo nada interesante que contara pero cuando el astro rojo se escondió llegaron hasta la orilla del bosque de los trolls.
A la mañana siguiente se despertaron muy tarde y siguieron su camino asta llegar a Rivendel, ay los elfos los recibieron con mucho gusto, hablaron con Elrond, consiguieron provisiones y siguieron su camino, ahora al sur.
No contare con detalles pues esta parte de la aventura no es muy interesante, pero caminaron al lado de las Montañas Nubladas hacia el sur asta llegar cerca de Isengard; ay dieron media vuelta y se fueron al este donde ellos pensaban cruzar el Bosque de Fangorn y después irían al norte y llegarían a Lothlorien.
Pero no sabían que en Isengard crecía una maldad y Saruman había hecho uruk–hai y paseaban con libertad por Rohan. En ese momento que pasaban por Isengard quedaron estupefactos por los enormes ejércitos de uruk–hai que se encontraban. Ellos caminaban rapido y muy agachados para que los orcos no los viera, pero después de cruzar Isengard unos uruk–hai los vieron y fueron tras ellos. Tristemente capturan a Mungo 7 uruk–hai y se lo llevan; ellos aventarón piedras y trataron de que soltaran a Mungo, Hamson fue al alcanzado por flechas de otro orco. Milo le grita a Fastolph que corra, Milo, Bulbo y Fastolph corrían con todas sus fuerzas sin detenerse.
Llegan a las orillas del Bosque de Fangorn después de correr una larga distancia y los uruk–hai dejaron que se fueran. Los hobbits descansan media hora y empiezan a a planear lo que van a hacer.
Deciden regresar a Isengard a rescatar a su amigo, no lo iban a dejar que muriera en las manos de los orcos e iban armados con piedras y flechas que encontraron tiradas. Entonces regresan con mucha cautela, la estatura les salvo la vida ya que esta ves no los vieron y pudieron entrar en donde se encontraba su compañero. Eran unos pasillos iluminados por antorchas y muchos pasillos no había nadie, solo los hobbits.
Entran a una sala donde había varios orcos fabricando armas para la guerra, los hobbits, a escondidas y muy silenciosamente agarran unos machetes y se regresan. Nadie los vio, y siguieron buscando entre los pasillos asta que lo encontraron, Mungo estaba hincado frente a un gran Uruk–hai que le hacia una serie de preguntas, pero Mungo no respondía, y le daban latigazos en la espalda, es cuando Bulbo agarra el machete y silenciosamente se acerca al gran Uruk–hai. Milo y Fastolph estaban muy nerviosos de que el plan no saliera bien y los capturaran, ademas para ellos el Uruk–hai era un gigante y eso les provocaba temor.
El valiente de Bulbo se esconde detrás de una gran silla donde estaba el Uruk–hai, las antorchas no iluminaban bien la sala y no se percataron del hobbit Bulbo. Da un suspiro y le clava el machete en la espalda cuando el Urul–hai se levanta para seguirle presionando a Mungo de que conteste. El Uruk–hai da un pequeño chillido y cae muerto, y los orcos que estaban en la pequeña sala (eran muy pocos, como cuatro) empezaron a gritar y sacan sus cuchillos y machetes que traían en el cinto. Fastolph y Milo apagan las dos antorchas (eran tres), agarran a Mungo y salen corriendo los cuatro. Logran salir sanos y salvos de los túneles de Isengard que se encontraban donde antes había arboles. Corren con tan rápido como podían asta regresar a las orillas del bosque, donde permanecieron un par de horas y después enterraron el cuerpo de su amigo Hamson, y siguieron su camino bosque adentro.
Empezaba a oscurecer, ya varias horas que iban caminando cuando Mungo dijo oír sonidos entre los arboles, pero no les preocupo a los demás y siguieron caminando. Descansan unos mitos y revisan las provisiones, era muy escasa la comida ya que Mungo traía la mayoría en su mochila y la perdió en Isengard, se levantaron y siguieron su camino hacia el norte.
Después de que ya había oscurecido Bulbo dijo haber visto algo que se movía entre unos arbustos y arboles, todos se estremecieron pero Milo insistió que siguieran caminando y de repente se percatan de un ruido muy fuerte y un enorme ser de mucho mas de cuatro metros los sujeta con sus enormes manos mientras daba gigantescos pasos.

(continuara)
 
Fastolph
 
 
 

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