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La noche eterna
Capítulo 3
Por Cala_Ithil
 
La voz dulce y poderosa se coló por mi oído como una serpiente venenosa. Pero el magnetismo de la llamada me hizo levantarme en unos segundos. El corazón paracía que quería desbocarse, la cabeza me iba a estallar y mis piernas caminaban solas hacia el lugar desde el que provenía la voz... Bajando las escalas de cuerda llegué a una hermosa zona rocosa, en la falda de una pequeña colina. Las piedras formaban unas serpenteantes escaleras, que daban a una explanada en cuyo centro se alzaba una fuente plateada. Y ella estaba allí, esperándome, de pie, sujetando un pesado jarrón entre sus manos.

- Acércate- susurró clavando en mí sus intensos ojos... ¿grises? Si, eran grises como el mar tras una tormenta... -. ¿Mirarás en el espejo de Galadriel?
- ¿Qué veré si lo hago?
- Ni yo misma puedo saberlo... Puede mostrarnos cosas que son, cosas que fueron, o lo que todavía está por llegar. Si lo que deseas es saber tu pasado... Quizás el espejo te lo muestre...

Me acerqué atemorizada, sin saber lo que me depararía el futuro, ¡ni el pasado! Acerqué mi rostro a las tranquilas aguas de la fuente, admirando en ellas tan sólo la belleza de las estrellas. Pero una poderosa fuerza me obligaba a mantener la mirada fija, como magnetizada, hechizándome desde el primer momento... Las aguas se agitaron y me mostraron el bosque de Lorien, donde me había despertado sin recuerdo alguno de mi pasado. Mi ansiedad iba creciendo, mientras miles de pequeñas gotas de sudor perlaban mi frente. Quería ver mi pasado, sí, pero de antes de haber perdido la memoria. Las imágenes me llevaron al instante en el que la Dama me había encontrado, o yo la había encontrado a ella... Pero la diferencia era que la otra vez yo había perdido la consciencia, pero ahora el espejo me mostraba todo lo que había sucedido. Ella se arrodillaba ante mí y con un dulce beso en la frente y susurrando unas extrañas palabras que no sabía cómo podía entender, recogía mi cuerpo inerte entre sus aparentemente frágiles brazos y me llevaba hasta la ciudad de Caras Galadon. Mi nerviosismo crecía, ante la perspectiva de que no vería mi pasado... Las aguas volvieron a agitarse y entonces vi otra mujer elfa, que me era vagamente familiar. Escapaba con un recién nacido entre sus brazos de una multitud enfurecida. Suplicaba clemencia mientras sus fuerzas se agotaban... Pero no tenía nada que hacer... Dejó a su hija entre unos matorrales y se alejó de ella, dándole al menos la oportunidad de vivir que merecía. Y se enfrentó a la gente con antorchas que cayó sobre ella como si fuesen fieras... sin darle tiempo más que para refugiarse en el abrazo de un acaudalado río, abandonándose a él, dejando que su vida se desvaneciese, mientras se apagaban sus hermosos ojos grises... El agua ennegreció, y las ansias por saber más sobre aquella mujer me llevaron a alargar la mano sobre la fuente.
- No toques el agua - susurró a mis espaldas la dulce voz de la Dama, con un tono de reproche tan suave que apenas parecía tal -. Deja que él te muestre lo que necesitas ver...
Pero la mujer del río había desaparecido, e intuyendo que aquella que había muerto no era otra que mi madre, dejé que una lágrima escapase de mis ojos, desenfocando las oscuras aguas del espejo. Lo que entonces apareció en la lisa superficie no lo relataré ahora, ya que no es algo que concierna a los mortales. Sólo diré que la escena me hizo enrojecer de vergüenza... Me aparté del pedestal, turbada por todo lo que había visto. Y me disponía a relatárselo a la Dama cuando observé su cara, teñida con el rubor de una adolescente...
- Sé lo que has visto... Porque también está en mi mente...
- Yo... No sé cómo explicaros...
- La lágrima que dejaste caer en el agua permitió que tus deseos más profundos huyesen hacia el espejo... Y ahora vete... Mañana será un gran día para mis hombres, pues tendrán una nueva guerrera...
Y sin decir nada más se alejó ante mi mirada perpleja, pues había visto de cerca mis deseos más ardientes y sólo se había turbado ligeramente, mientras yo apenas podía dar un paso. Pero al menos parecía que me había aceptado en sus tierras. Y la serviría con mi vida si hacía falta...
 
Cala_Ithil
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 04-11-2003 Hora: 12:32
Después de este relato magnífico. Hierba de Tobold y pintaas para todos

Fecha: 01-10-2003 Hora: 23:19
A ver, creo que el alargar un poco los capítulos favorecería mucho a este relato. Se hacen un poco insustanciales. Relatas muy bien, pero como no escatimas en detalles al describir, si lo haces tan corto, el capítulo se reduce a una conversación, y no creo que eso le haga bien, pues cuando entramos en calor nos apagas la estufa... No te dejes influenciar tanto por la película, parece que Galadriel no tenga personalidad, siempre repitiéndose. Lo más positivo es que lo cuentas sin trabart, que construyes muy bien el texto.