Ir a Posada de Mantecona
 


la lucha contra los licantropos
Capítulo 1
Capítulo I
Por plaec
 
Terminada la guerra del anillo, yo, aparte de vender mapas (como podeis ver en mi ficha), intentaba matar a todo ser que hubiese sido sirviente de Morgoth que me encontraba por el camino.
Un día cuando pasaba cerca de las montañas nubladas me encontré un licántropo, así que saqué mi arco. Pero este cuándo me vió se abalanzó sobre mí; yo solo pude dispararle una flecha, la cual se le clavó en el brazo pero no le hizo absolutamente nada, con lo que tuve que sacar mi espada. El licantropo no era muy grande pero aún así me superaba en altura y fuerza.

Después de una corta batalla tuve que huir al galope con mi caballo. A pesar de esto no me dí por vencido, y si no podia en el combate cuerpo a cuerpo iba a prepararle una emboscada (en la guerra todo vale).
Tras varias horas de espera (para poder estudiarlo y probar cuando atacarlo) lo ví, pero no parecía el mismo. Lo seguí y vi como entraba en una cueva, donde tuve una desagradable sorpresa: ¡había muchos más!.
Amontoné unas cuantas hojas en los alrededores a la entrada. Era una tarea ardua y cansina, habria abandonado si no fuera que hace muchos años juré que nunca descansaría en la lucha contra cualquier enemigo (¡maldito juramento estúpido! pensaba ahora, esto era una estupidez). Creo que no lo hice por esto, si no por superación hacia mi mismo.
Era complicado que no me viesen, a ratos salían y entreban y yo no podía ocultarme todo el tiempo.
Cuando estaba cerca del remate de la tarea uno de ellos me desecubrió. Erá lógico, pernsé. ¡Maldito cabezota! Tenía que huir pero se me colocó dentrás. Cuando por fin me deshice de él fué demasiado tarde; había más.
Al menos ese fue mi día de suerte pues unos extraños montañeros, pero cuantiosos pasaron por allí. Al galope atacaron, y la batalla estaba echa.
No los conocía, pero les debía la vida.
A base de galopadas, lanzas y sobre todo fuego (conseguido como fuese) los licántropos empezaron a replegarse; pero algo cayó sobre mí....

-¿Qué hacias ahí solo contra toda una manada?-escuché al abrir los ojos.
-Déjale descansar, Nemsb-respondió una voz más aguda.
Intenré levantarme, pero un dolor en el cuello me llegó por la espalda y volví a caer sobre la cama.

Continuará
 
plaec
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 31-08-2006 Hora: 23:23
como critica constructiva, creo que deberias prestar mas atencion a la ortografia, separar algun parrafo, y poner alguna coma, resulta bastante confuso para leerlo :S