Ir a Posada de Mantecona
 


Prisionera de su destino
Capítulo 13
Por Driad_de_Einar
 
Pero no sería aquella noche, no en aquella situación. Había temido por la vida de Alethea y debía acabar con todo aquello. Era hora de pasar a la acción. La sola idea de que ella pudiera llegar a estar a merced de ese desalmado de Mahogany le hervía la sangre. Arropó a Alethea con cuidado y salió despacio, como había entrado. Pero muchas cosas habían cambiado desde que entró en la alcoba. Ahora sabía a ciencia cierta lo mucho que amaba a Alethea y algo no menos importante, tenía un plan para acabar con el conde.

En primer lugar se dirigió a las habitaciones de su madre, ella le ayudaría. Al llegar le contó su plan. Pensaba liberar al joven Ian, para que Mahorgany no pudiera utilizarle como escudo frente Alethea. Para ello necesitaba a Ambrose el criado personal y mano derecha del conde.
-Tenéis que partir esta misma noche hacia Dungloire Madre, pedid a vuestras criadas que no armen demasiado alboroto. Coged lo justo y dirigíos a las caballerizas, yo alertaré a los cocheros.
-Pero hijio…¿Y tu?
- Yo estaré bien, Madre. Estad preparada y asentid en todo lo que os pida cuando más tarde vaya a vuestro encuentro.
-Es por Alethea…-dijo la baronesa interrogando con la mirada a su hijo- No hace falta que me respondas. Tus ojos hablan por ti. Solo espero que sepas lo que estas haciendo. Alethea es una muchacha muy bella, pero no olvides quien es realmente.
- No os preocupéis por mí. Sé lo que hago. Ahora apresuraos.

Su plan ya estaba en Marcha. Ahora era el turno de Ambrose. Se dirigió a toda prisa hacia la estancia que compartían los criados de más alto rango. Ambrose ocupaba una habitación independiente, dado su cargo. Y el duque tuvo que sortear los lechos de los demás criados hasta llegar a él. Por fortuna, la fiesta había sido extenuante para todos, y los criados habían dado buena cuenta del vino sobrante, de ahí que su sueño fuera más que profundo.
- Ambrose, dijo con cuidado al entrar en la pequeña alcoba- vestíos con premura, el conde nos necesita.
El chambelán se levantó a toda prisa y cumplió las órdenes del duque. Algo muy importante debía ocurrir si el invitado de honor del conde era quien le llevaba recado de su señor.
-Estoy a vuestras ordenes milord.- dijo una vez preparado.
- no son mis órdenes las que cumplis-mintió el duque- sino las del conde Mahogany…pero debemos ser discretos… no hay que alertar a los demás.
- Se trata de la criatura milord? –preguntó tímidamente.
-Tú lo has dicho Ambrose. No tenemos tiempo que perder. En primer lugar hay que sacar al Joven Ian Roughs de las mazmorras
-pero…el conde
- El conde quiere que yo le lleve a su presencia. Pero no querrás que sea yo quien baje a esas jaulas inmundas en las que tu señor tiene a los presos verdad?- Dijo haciendo notar su posición.
-Por supuesto que no, milord. Yo bajaré a por el joven Roughs y se le llevaré a las habitaciones del conde.
-Me temo que eso no será posible- como ya os he dicho debo ser yo quien le lleve personalmente.
- Pero eso no es lógico Mi señor.
- Acaso me estás pidiendo explicaciones?
- Dios me libre milord tan solo es que me parece muy extraño.
- En efecto. Pero todo lo que tiene que ver con esa criatura malévola lo es. Tú no puedes llevar a Ian hasta el conde, porque tienes encomendada una misión más importante. Temo por la seguridad de mi madre. Le he pedido al conde que le permita partir esta misma noche hacia Dungloire. Y tú serás su escolta.
-¿yo milord? ¿estáis seguro?
-Quien mejor que el chambelán del conde para viajar sin riesgos por estas tierras.
-Está bien, si así lo ha dispuesto el conde, acompañaré a vuestra madre y a vuestra prima hasta vuestro ducado.
-Solo mi madre Ambrose. Mi prima se queda.
-¿acaso no teméis por su vida?
-Mucho aprecio a mi prima Ambrose, pero más quiero a mi madre. Ya sabes lo mucho que parece agradarle su presencia al conde. Ella ha sido el precio que he tenido que pagar a cambio de que tú acompañes a la duquesa.

Aquello comenzaba a tener sentido para Ambrose. Pues de no haber sido por aquel desafortunado desvanecimiento, el conde habría llevado a la joven baronesa de Hrothgar a su alcoba con toda seguridad. Ahora estaba seguro de que las órdenes del duque eran ciertas. Y juntos se encaminaron hacia la escalinata que conducía a las mazmorras.
 
Driad_de_Einar
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 30-11-2007 Hora: 15:05
Esto es todo un culebrón ya PArece que va llegando el final, pero seguro que nos guardas algún que otro giro sorprendente

Fecha: 25-03-2007 Hora: 06:11
Excelente, sencillamente genial la historia...