Ir a Posada de Mantecona
 


El paraíso
Por Grath
 
Era un pequeño lugar de aire limpio y hierba verde. La paz era casi tangible. El sonido de la naturaleza podía ser oído y la lluvia nunca caía. Era un lugar no transitado donde el sueño ataca al cerrar los ojos, donde las lágrimas no se derraman por miedo a caer al suelo. Lugar alegre y relajante donde todos quieren ir pero pocos han llegado. La hierba rodeaba al único árbol que allí se levantaba. Allí estaba yo, aprovechando la alargada sombra que proyectaba, pero no estaba solo. La pipa no faltaba y la hierba sobraba. No sabía cómo había llegado ni como iba a salir. El rojo cielo se apagaba poco a poco. Encendí la larga pipa y me puse a fumar aprovechando cada calada. Recordé a mi familia, mi mujer, mis hijas. Desde la madrugada no les veía y anhelaba sus abrazos.

Al terminar de fumar comencé a oír voces. A lo lejos se acercaba la gente a quien yo mas quería. No corrían ni andaban, solo se acercaban y, en el momento de abrazarles caí de bruces al suelo. Ya no estaban. Miré las flechas que atravesaban mi cuerpo. No sentía dolor. Siempre había soñado con este final. Y allí, en aquél inhóspito lugar donde jamás seré recordado cerré los ojos y me dejé llevar.
 
Grath
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 07-02-2007 Hora: 13:43
Un microrrelato decente.

Fecha: 24-01-2007 Hora: 22:40
Bastante corto pero vale la pena escribirlo, reflejas muy bien lo que quisiste decir, con una historia tan buena no se nesecitan tantas palabras... Muy bueno.