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Prisionera de su destino
Capítulo 15
Por Driad_de_Einar
 
Cuando Ambrose regresó de las mazmorras con el joven Ian, Lady Siobbhan ya se hallaba preparada en el carruaje dispuesto por su hijo.
-Ahora- dijo el duque a Ambrose- yo me ocuparé del joven. Vos acompañareis a mi madre hasta nuestras tierras, velando que nada le ocurra. si así lo hacéis el conde y yo os recompensaremos como merecéis. Ahora partid.
Ambrose ni siquiera pestañeó al escuchar las órdenes y tras saludar cortésmente al duque y a Lady Siobbhan, se acomodó junto a ella en el carruaje y dio orden al cochero de partir.
Los guardias del portón principal, no opusieron resistencia a la salida de los viajeros pese a lo intempestivo de la hora. Nadie contrariaba al chambelán del conde. Además cuatro de los guardias se ofrecieron a escoltarlos hasta alcanzar los límites del condado.
Todo parecía ir según lo previsto. Lady Siobhan estaba a salvo, Ambrose fuera de juego y el joven Ian ya no estaba en las mazmorras.
-Bien Ian-le dijo el duque-supongo que querrás saber por qué te he sacado a estas horas de la mazmorra…
El joven le miró directamente a los ojos, como a su igual… ¿acaso no lo era? ¿acaso no deseaban ambos lo mismo? ¿Por qué entonces se sentía en desventaja ante el imponente duque? Estaba claro que Alethea le enviaba. Que ella le quería a salvo… tal vez, solo tal vez... ella sintiese lo mismo que a él le daba fuerzas.

-Alethea, supongo- la vi en el baile junto al conde.

-Así es Ian, ella me envía… ella…te aprecia mucho… tanto que no está dispuesta a que tu vida corra peligro. Pues está en deuda contigo.

-En deuda- repitió Ian- Así que es eso… yo la saqué de su encierro y ella va a liberarme del mío. Muy loable por su parte- dijo mostrando cierta tristeza en su voz.

-No se si se trata de devolverte el favor- dijo el duque al percibir el tono de Ian- aunque Dios sabe que desearía que así fuera.

Ian miró una vez más a los ojos del duque. Ahora estaba seguro. Ambos amaban a Alethea, pero las preocupaciones del duque parecían confirmarle que ella no se había decidido por ninguno de los dos. Y eso le hizo sentir más fuerte.

- os agradezco que me mostréis vuestros sentimientos Milord, y veo que vos también conocéis los míos. Puesto que ambos sentimos algo especial por Alethea, justo es que unamos nuestras fuerzas para ayudarla en sus propósitos. Cuando esto termine, será ella quien decida.

El duque de Dungloire, no pudo evitar sorprenderse ante la valentía de aquel joven campesino. En cualquier otro momento hubiese mandado azotar a aquel insolente. Pero sus palabras eran ciertas. Dolorosamente ciertas. Ninguno de los dos podía estar seguro de los sentimientos de Alethea. Pero los dos la ayudarían en sus propósitos. El duque tendió la mano al joven Ian y este se la estrechó con fuerza. Aquella era una extraña alianza. Pero a veces los sentimientos pueden más que los estamentos y nobles y plebeyos son capaces de unirse para lograr un bien común.




 
Driad_de_Einar
 
 
 

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