Ir a Posada de Mantecona
 


Prisionera de su destino
Capítulo 16
Por Driad_de_Einar
 
La respiración de Alethea se aceleró mientras el conde se acercaba a ella. Sus ojos libidinosos recorrían su cuerpo y en vano intentó cubrir su pecho con sus manos, pues la vista de aquel hombre parecía traspasarla.

-Mi querida lady Alice, es una lástima que vuestra baronía esté tan lejos de estas tierras, pues me habéis privado de vuestra belleza durante demasiado tiempo. Al menos veo que os he impresionado lo suficiente como para acudir a mí antes de la hora fijada… ¿sabéis? –dijo posando su mano en el cuello de Alethea- yo tampoco podía esperar…

-Milord… yo-acertó a decir la joven- se trata de un error..estoy buscando las habitaciones de mi tía… debe ser el aturdimiento… os pido mil disculpas y os ruego que me indiquéis como puedo volver a mi alcoba.
-Ahora os vais a volver pudorosa milady? En verdad sois muy joven..pero me gusta el atrevimiento que habéis mostrado… no os arrepentiréis de haber acudido a mí esta noche.
El conde volvió a tocar a Alethea pero esta vez sus manos descendieron hasta el final de su espalda. Y de nuevo volvió a sentirlo. De nuevo aquella fuerza incontrolable que pugnaba por salir de su interior. Apenas el conde hubo alcanzado su objetivo, salió despedido contra los muros del pequeño gabinete.
-tú –acertó a decir entre dientes mientras se retorcía de dolor por el golpe recibido- tú eres la criatura…engendro del demonio, me habías engañado con esa dulce apariencia… pero ahora sé que me vas a ser realmente útil… tan solo tengo que domarte…como a un potro salvaje.
Alethea volvió a descargar su ira contra el haciéndole caer de nuevo y provocando un gran estruendo. Pronto la guardia del castillo llegó a las habitaciones del conde, pero nada pudieron hacer, Pues Alethea volvió a liberar su fuerza y todos ellos cayeron mientras sus armas se volatilizaban ante la onda expansiva.
Al ver aquello se sintió poderosa. Y juró que aquel conde inmundo pagaría con creces todo el daño que había inflingido a su madre a Ian y a ella misma. Pero algo salió mal. Su vista comenzó a nublarse y comenzó a perder el equilibrio. Pronto quedó sumida en la más completa oscuridad y tras ella un profundo sueño.

Desde el patio, Ian y el duque asistían atónitos a un espectáculo sobrecogedor. Un ruido atronador hacía presagiar que de un momento a otro, la torre del homenaje se derrumbaría. Las vidrieras de la planta noble habían estallado en mil pedazos e innumerables gritos de dolor y pánico, se escuchaban por todas partes.

-Alethea-dijo el duque.
Ian asintió y ambos se dirigieron hacia el edificio central con premura. Apenas habían llegado cuando el estruendo cesó y la torre volvió a quedar sumida en el silencio de la noche. Las antorchas iluminaban la escalinata principal, otrora cuajada de guardias y que ahora se hallaba desierta. Ambos se miraron temiéndose lo peor y subieron a toda prisa a las habitaciones del conde.
 
Driad_de_Einar
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 23-05-2007 Hora: 11:59
grande grande Driad!!!!!!!! , por favor necesito más aysh que me he enganchao a una historia

Fecha: 23-05-2007 Hora: 11:48
al fin !!!! y debo decir que sigues teniendome enganchado, por favor no tardes tanto en subir los siguientes capítulos, necesito saber que va a pasar con Alethea

Fecha: 23-05-2007 Hora: 02:15
Eres una magnifica escritora, utilizas un lenguaje amplio y fluido, las charlas no se tornan pesadas, es facil imaginar las escenas... pero sobre todo sabes dejar el suspenso al finalizar el capitulo... eres impresionante... por favor no demores demasiado en subir el siguiente capitulo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Fecha: 23-05-2007 Hora: 00:06
bueno aqui van un par de entregas más espero vuestros comentarios