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Prisionera de su destino
Capítulo 18
Por Driad_de_Einar
 
En el salón quedaban los vestigios del baile. Y entre ellos, dispuestas las formas necesarias para comenzar el ritual. Un ritual que el conde esperaba celebrar durante el baile. Pero que al final se había retrasado más de lo imaginado. Ya no importaba lamentarse. Pues muy pronto, podría canalizar la gran fuerza de Alethea, y con ello se convertiría en el hombre más poderoso de toda la tierra.

Los criados situaron a la joven en el centro de la estrella. Le arrancaron sus ropas y ungieron su cuerpo con aceite de sándalo. Un segundo grupo formaba un círculo con velas y ramas de abeto a su alrededor.

El duque no podía apartar la vista del cuerpo de la muchacha. Cubierto de aceites y a la luz de las velas, la hacía aun más bella; y el hecho de que estuviera inconsciente, aún más vulnerable, en manos de aquel despiadado conde. No podía permitir que aquel ritual se llevara a cabo… pero como detener toda aquel sinsentido sin perder la vida…

-Milord, -le dijo uno de los criados-, os ruego me acompañéis hasta el círculo de sal.

El duque fue con el y se situó junto al conde dentro de un círculo trazado en el suelo con una gruesa fina de sal. “La sal ahuyenta los malos espíritus Milord” Le dijo el criado como si hubiera podido leer sus pensamientos. El duque esbozó una sonrisa nerviosa y entró dentro del círculo

El conde empezó a recitar repetidamente mientras los criados se situaban en el exterior del círculo.

-Virgo potens, vis potentes audite mandatum meum. Omnia re, omnia potentia, dona mei semper

Una brisa comenzó a formarse alrededor de Alethea. Mientras el conde no cesaba de repetir su monótono canto, el cuerpo de la joven comenzó a elevarse hasta recuperar la verticalidad. Algunos de los criados no pudieron reprimir gritos de asombro. Allí levitando entre las tenues luces de las velas, más que un espíritu maligno semejaba una aparición divina.

Alethea abrió los ojos. Unos ojos vacíos de expresión pero llenos de una luz cegadora. Era como si la fuerza que latía en su interior pugnara por salir en forma de haz mágico y místico.

Elevó los brazos aún sometida a su forzado ensueño y formando un cáliz con sus manos sobre su pálida frente comenzó a rotar sobre si misma; primero lentamente, para ir cobrando cada vez mas velocidad, hasta que la luz que brillaba en sus ojos la envolvió por completo.

Ahora era una fuente de luz, un bello cisne, atrapado por una fuerza maléfica, que carecía ya de toda voluntad.
 
Driad_de_Einar
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 29-12-2007 Hora: 19:21
Cada vez me gusta mas la historia, ya tenia tiempo que no me pasaba por aqui, pero puedo decirte que tu historia cada vez es mas interesante... espero impaciente por saber que mas ocurrira...