Ir a Posada de Mantecona
 


Northren
Capítulo 2
¿Amigos o ...?
Por Zeirkrad
 
Pasé dos semanas en Imladris, hablando con Leilian y patrullando los caminos. Porque según me informó Elrond: los trasgos habían descendido de las Montañas Nubladas hacia Rivendel y todo el Norte.

Estaba en la sala dónde estaban los pedazos de la espada de Elendil, Narsil. Y hubo un movimiento algo más allá de mi lado.
Levanté la mirada y vi a Leilian a compañada por Arwen. Le dijo algo en élfico que no oí y Arwen se fue.
-¿Por qué le has dicho que se fuera?
-Quería estar a solas contigo.
¿Ella?¿A solas conmigo? No sé que se traía entre manos.
-Sea lo que sea no voy a hacerlo.-dije cortante.
-¿Qué te pasa?-me preguntó.
-Nada, no te preucupes, solo que no me gusta sentir esto.
-¿Esto?
-Mira mejor no me hagas hablar por qué entonces me iré.
-Dímelo.
-Dejame en paz.- dije enfadado.

Y me fuí de allí, pedí un caballo que se me concedió y me dirijí hacia el este, a Bree. Paraba por las noches y noté el sonar de cascos de caballo que venían por dónde venía yo. Me oculté en el bosque dejando el caballo y la hoguera a la vista. Reconocí aquel caballo blanco que venía a trote y a su jinete. Era ella.
Sabía que me había escondido, me conocía bien. Asi que salí de mi escondite y me sente en una grna roca que estaba al borde del camino.
Se acercó a mí lentamente y se sentó a mí lado.
-¿Por qué te fuiste asi?
-No quiero decirte que...
-¿Qué? Dímelo.
-Te... amo.
No se sorprendió ni una pizca y eso me impresionó a mí. Me volvía loco sin tener que hacer nada.
-Yo también.-dijo dulcemente.
Se me acercó a mí y yo a ella creo porque nuestros rostros estaban cada vez más cerca. Y nos besamos largamente. Pero se oían unos ladridos o aullidos a lo lejos mucho más allá del camino y aparecieron dos huargos.
Suerte que teníamos nuestras espadas. No podían acorralarnos ya que estabamos espalda contra espalda. Los dos huargos cargaron hacia nosotros y nosotros nos apartamos y se chocaron entre ellos.
Yo y mi compañera carcajeabamos de ellos. Y yo pude clvar en el costado de un mi espada y Leilian en el otro. No los matamos, simplemente los herimos y se fueron gimiendo.


Y nos abrazamos...
 
Zeirkrad
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 10-02-2009 Hora: 18:02
Enhorabuena, es una buena historia +18

Fecha: 01-02-2009 Hora: 21:09
Esta muy bien, además, te pones melancólico

Namárië

Fecha: 01-02-2009 Hora: 21:04
OOOOOOOOOOOOOOOHHHHHH, el lobo se nos pone sentimental (aunque no nos libramos de una peleita de nada al menos)
No, en serio que esta muy bien