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Las Aventuras de Balfor
Capítulo 10
La Batalla por la Libertad.
Por Balfor
 
La Montaña estaba sitiada por el ejército Oriental, era temprano el Sol aún no había hecho acto de presencia, entonces un cuerno sonó en la Montaña. La nota se prolongó y retumbó en las laderas de Erebor, entonces llegó un clamor de voces:

-¡Por Erebor!¡Por Dain y Brand!-Gritaron los numerosos Enanos y Hombres que se acercaban hacia el campamento Oriental a través de una Puerta Secreta de Erebor.

-¡Esos estúpidos otra vez!¡Prepara las catapultas!-Gritó el lugarteniente de Sauron.

Del cielo cayeron sobre nosotros piedras que eran lanzadas desde las catapultas. Pero nada detiene a los Enanos y a los Hombres. Caímos sobre ellos con el primer rayo del Sol que empezaba a aparecer. La Batalla era feroz, los gritos y la sangre corrían por todo el campo de batalla. Cuando miraba los ojos de mis compañeros observaba en sus ojos unas fieras miradas similares a la mía y juntos acabamos con lo que se nos interpuso por delante. La Batalla se prolongó durante horas, los dos bandos peleaban hasta el último centímetro de Erebor. Las bajas eran también numerosas en ambos bandos. De repente un capitán Oriental se abalanzó sobre mi grupo. Más que un hombre era una bestia, tenía grandes colmillos y era de altura considerable, empuñaba una pesada maza con la que se llevaba por delante a más de un Enano o Hombre. Utilizé todo mi valor y me abalancé sobre él:

-¡Aquí se acabó tu maldad!-Grité.

El monstruo gritó y mostró sus colmillos, acto seguido me golpeó con su poderosa maza. Paré el golpe con el escudo y le clavé el hacha en el hombro. El monstruo soltó una carcajada y se sacó el hacha de su hombro sin señales de dolor. Me lanzó el hacha y por poco no me alcanzó el cuello. Intentó alcanzarme con un mazazo pero en ese momento me subí a su espalda y con la cadena de la maza le apreté el cuello. El monstruo me golpeaba y gritaba sin parar, pero no solté la cadena, unos momentos después el monstruo estaba muerto. Recuperé mi hacha y los Enanos y los Hombres que habían observado el combate vitorearon. Sin embargo la batalla iba en nuestra contra, quedábamos pocos, en ese momento se oyó un cuerno:

-¡Los Elfos!¡Han llegado los Elfos!- Gritó un Enano viejo que observaba en dirección al Bosque Negro. Eran en verdad los Elfos del Bosque Negro.

Lanzaron una potente descarga con sus certeras flechas y se oyeron aullidos de dolor en el bando Oriental. Seguidamente alzaron sus espadas y cargaron. Con su ayuda derrotamos finalmente al ejército que asediaba Erebor y de este modo las tierras del Reino Bajo la Montaña quedaron liberadas de maldad.

Continuará...

 
Balfor
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 16-04-2009 Hora: 16:20
A ver esos elfos

Fecha: 14-04-2009 Hora: 23:25
Espero que os guste