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La Pequeña Comarca
Capítulo 1
Por Agdrai
 
Mi querido nieto, permíteme llamarte Sam en honor a tu antepasado más famoso en toda la Tierra Media, pues nunca antes había pensado un nombre para ti, no lo necesitaba y muy a mi pesar, creo que no volveré a necesitarlo nunca. Dicen que en esos tiempos algunos hobbits construían casas en la superficie cual Gente Grande, aún aquí, en La Comarca, quedan vestigios de ellas. Creo que de pequeño vi alguna en pie, pero no podría asegurarlo, extraño suena esto ahora, cuando la mayoría de nosotros debemos escondernos bajo tierra, aunque si he de ser sincero, siempre he encontrado más confortables los smials que esas construcciones humanas, lo prefiero así.
De nuestra querida Comarca poco queda ya, sólo yo sigo viviendo aquí, cuidando del viejo Mallorn y del único jardín que queda ahora en estas tierras, pero estoy muy cansado, y no sé por cuanto tiempo podré seguir haciéndolo. Cuando era sólo un chiquillo, La Comarca era un sitio maravilloso, con sus jardines, la gente cuidando de sus campos y los niños jugando por las calles. Una enorme tristeza invade mi corazón cuando salgo de mi hogar y veo su estado actual. Cada mañana cuando despierto imagino que todo es un sueño y que saldré a la calle y veré a mis vecinos, pero cuando salgo, la calle no existe y veo cada día el mismo desolador panorama, este sueño se me esta haciendo muy largo ya, desearía despertar, aunque sé que esto no ocurrirá. Podría irme, sé que hay un sitio mejor, la Pequeña Comarca, donde estaría con mi familia y mis vecinos, pero el día que decidí volver lo hice para quedarme, nunca podría vivir lejos de La Comarca. Sólo me queda esperar al fin de mis días y aceptar lo que Eru tenga decidido para los hobbits.
Mi gran ilusión, Sam, es que algún día te decidas a viajar hasta la tierra de tus antepasados y encuentres este pequeño agujero que es mi hogar y en él, esta carta, esto si es que llegas a nacer, pues cuando me alejé de tu madre, mi hija, ella aún no estaba prometida. Llevo tiempo queriendo escribirte y he decidido hacerlo ahora que mis días están a punto de terminar. Desde que volví a La Comarca he querido contarte como encontramos la Pequeña Comarca, aunque primero debes saber por que fuimos a buscarla.

Desde que Arda empezó a girar alrededor del sol la Gente Grande se han hecho cada vez más numerosos y cada vez se hace más difícil evitarlos, al principio todo iba bien y vivíamos en paz en La Comarca, pero poco a poco todo fue empeorando. Poco después de que yo cumpliera mis trece años todo cambió para los hobbits de La Comarca, nos escondimos en nuestros smials y los mayores sólo salían para cuidar de los campos, los niños no podíamos jugar por las calles y mientras el recelo hacia los humanos aumentaba, nuestras familias se reducían, cada vez nacían menos niños y pocos eran los jóvenes que se casaban. Además muchas familias abandonaron La Comarca en busca de un lugar mejor, de ellos se dice que viven en los bosques de todo el mundo y aunque no estamos seguros de ello, es muy posible que sea cierto, pues siempre nos ha sido fácil escondernos, sobretodo de la Gente Grande.
Muchos años estuvimos viviendo así, pero en La Comarca cada vez se hacía más difícil sobrevivir, pues los humanos vivían cada vez más cerca, convirtiendo La Comarca en un sitio de paso. Destrozaron la mayoría de nuestros campos y jardines, en lugar de admirar su belleza. Por suerte, el viejo Mallorn escapó a esa destrucción así como el jardín que había a su alrededor, pues en esos tiempos había habido algún que otro movimiento de tierra y el terreno donde él se encontraba, se había desplazado hacia un sitio apartado de difícil acceso para los humanos, no así para nosotros.

Nunca me lo dijeron, pero ahora, con la sabiduría que te proporciona la edad, he deducido que esos movimientos de tierra también contribuyeron a disminuir nuestra raza, pues no es de extrañar que, viviendo bajo el suelo, muchos de ellos murieran aplastados por su propio hogar. Me horroriza sólo el hecho de pensarlo.

Cuando cumplí los cuarenta años decidí abandonar La Comarca, pero mi intención no era salir de allí para vivir sólo en cualquier sitio, mi intención era encontrar algún lugar donde los humanos no hubieran llegado nunca, para que los hobbits pudiéramos vivir en paz todos juntos, como en antaño. Durante una semana me despedí de mi esposa Belda y de mis más queridos amigos, y me preparé para el viaje.
Cuando le comuniqué mi decisión a mi queridísima Belda, ella no lo tomó muy bien.
–Estamos bien aquí, –me dijo–. Al menos estamos vivos, quien sabe que peligros acechan fuera de La Comarca, no puedes enfrentarlos tú solo –exclamó.
Más tarde, cuando la hube convencido de que encontraría un sitio mejor y volvería a buscarla, fui a despedirme de mis mejores amigos Rony de Casadura y Fredegard Ganapié, quiénes durante los días siguientes, utilizaron todos los medios posibles para intentar disuadirme, aunque no lo consiguieron, la decisión ya había sido tomada antes de hablar con ellos.
Hecho esto, sólo me restaba preparar mis cosas para el viaje. Preparé ropa ligera porque ya no hacía frío, aunque también algo de ropa de abrigo, pues no sabía cuanto duraría mi viaje, cogí provisiones, un bastón, una flauta, una espada, mi preciada pipa y tabaco. Cogí también una bolsa de semillas de tabaco para plantarlas cuando llegara a nuestro futuro hogar, no sería un hogar completo sin nuestras famosas plantas de tabaco para pipa. Durante esos días no volví a ver a Rony y Frede, era mejor así, no quería despedirme, temía que fuera demasiado duro.

No sé por qué cogí la flauta, supongo que lo hice para que su música me acompañara en los momentos de más soledad, aunque como verás, al final no me hizo mucha falta y sólo la usé una vez.

Continuará...
 
Agdrai
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 28-12-2003 Hora: 21:52
Debo decirte que cuando terminé el Señor de los Anillos casi me cae una lagrimilla cuando los elfos y Frodo se van a Valinor. Con este relato abordas un tema que creo que es vertebral en la historia de Tolkien, más allá de las batallitas archiconocidas: el abandono de las razas mágicas de la Tierra Media dejando a los humanos solos. Creo que has dado en el clavo cuando explicas un éxodo (el de los hobbits) que nadie se ha atrevido a tratar.
Me ha gustado por tu sencillez (no por qué un relato esté copado de palabras complicadas es bueno). Por otro lado, mira las faltas (no hay muchas pero no iría mal otra corrección). Seguiré leyéndolo. Saludos!

Fecha: 24-11-2003 Hora: 23:59
Me gusta el comienzo, es un soplo de aire fresco entre tanto relato repetitivo. Quizás a veces no te explicas bien, pero puede ser fruto de la arriesgada forma de narrar, y aún así no es confuso en general. Espero que los demás capítulos estén a la altura.

Fecha: 07-11-2003 Hora: 15:52
Agdrai me ha gustado el relato de la abuela de Sam a su nieto, seguid asi teneis mucha imaginación, impregna de sabiduria y de cultura a los hombres porque los hobbits guardan secretos muy bellos y apreciables, ke krezcan pronto las semillas de tabaco (Elberond I el Sabio)

Fecha: 04-11-2003 Hora: 20:19
El relato es muy largo y por eso me he visto obligada a ponerlo por partes, espero q os guste, espero vuestras sinceras opiniones, gracias!