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La Pequeña Comarca
Capítulo 9
Por Agdrai
 
–Que árbol tan viejo –pensó el pequeño ser que acababa de llegar –se parece mucho al que hay en La Pequeña Comarca, aunque éste es mucho más viejo, no hay duda de que es un Mallorn y de que he llegado a La Comarca, el antiguo hogar de mi pueblo.
El hobbit, pues de eso se trataba, siguió dando vueltas alrededor del viejo Mallorn y finalmente encontró lo que estaba buscando. La entrada a una cueva, o un smial como diría él.
Sin dudarlo se adentró en él. Todo estaba lleno de polvo aunque no había nada fuera de su sitio, todas las cosas estaban perfectamente ordenadas. Empezó a dar vueltas por toda la casa buscando a alguien. De repente llegó a una habitación y encontró a un viejo hobbit descansando en la cama. Se acercó a él y le tocó la cara. Tras el frío contacto adivinó que el descanso de ese viejo hobbit no era momentáneo, y aunque no había llegado a conocerlo, las lágrimas inundaron su rostro.
–¿Por qué, abuelo, por qué tienes que estar muerto? –gritó en voz alta sin dejar de llorar. ¿No podías esperar sólo unos días más? ¿Es que no querías conocerme?
Al lado de la cama encontró una carta y encima de ella, una espada envuelta en un pañuelo de seda.
Cuando se hubo secado las lágrimas y reunido el valor suficiente, leyó la nota.
–Claro que te permito llamarme Sam –dijo mirando al difunto hobbit. Es más, así es como me llaman todos, aunque mi nombre real es Samantha.
–Tenía razón –añadió un instante después. La grieta ya está casi cerrada, me costó mucho salir, tuve que trepar bastante hasta que encontré un lugar por el que poder pasar.
Cuando terminó de leer la nota cogió la pala con la que su abuelo cuidaba del jardín y cavó un profundo hoyo a los pies del viejo Mallorn, en él enterró a su abuelo.
–Descansa aquí abuelo, en compañía del jardín que con tanto cariño has cuidado. Ahora debo irme, cogeré tu espada y la llevaré conmigo a La Pequeña Comarca. Mi madre me habló mucho de ti y aunque nunca llegué a conocerte, te quiero mucho abuelo. Adiós.

Los años siguientes el Mallorn lució tan espléndido como lo había hecho muchos años antes y sobre la tumba de Brono brotaron las más bellas flores que jamás había habido en ese jardín. De algún modo Brono seguiría vivo en esas plantas.

FIN
 
Agdrai
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 30-12-2003 Hora: 16:16
Guau!! Menudo giro inesperado!! De Sam a Samantha!! Me ha gustado muchísimo!! Sigue con el corte emotivo del anterior capítulo, tenías el peligro de caer en un excesivo sentimentalismo que por ahora lo llevabas muy bien medido pero la jugada te ha salido muy bien. Un capítulo corto y conciso digno de ser un epílogo en lo que si no desesperas puede ser una notable novela.
Aplaudo tu obra Agdrai: no sólo por la sencillez y claridad literaria que desprende sino también por lo arriesgado de ésta. Sé que has caído en el estereotipo de hobbits bonochones pero es ésa imagen la que aparece en mi mente cuando me los imagino.
Te animo a que continúes escribiendo. Lo que has hecho merece todos los elogios pero recuerda que cada día has de mejorar y aprender cosas nuevas. No te acomodes en un buena crítica y sé siempre humilde al escribir, sólo desde la humildad se llega a lo más alto (que se lo digan a Frodo cuando subió el Monte del Destino! Tan ardua tarea para tan pequeño hobbit!).

Fecha: 30-11-2003 Hora: 23:13
Bonito final para un bonito cuento. Y es que a pesar de todo lo que haya podido criticarlo, con sus defectos y sus virtudes, esta ha sido una historia digna de leer, y de las que te dejan con una sonrisilla melancólica en la cara, que no es poco.