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Eldin_de_Lorien
(Huésped de la Posada
)
Raza: Elfa Noldo
Procedencia: Madrid
Edad: 31 años

       
Aspecto: Su altura es la normal entre los de su pueblo. Su piel es clara, pero no blanca, su pelo es de un castaño oscuro, esta siempre adornado por pequeñas gemas que imitan las gotas del rocio....

Historia: Morna descansaba a las orillas del Sirion, junto a las escarpadas montañas, Ered Wethrin, cuando una ligera brisa la despertó en el alba.

Se había situado junto a unos matorrales que la ocultaban frente al río, al despertarse se dio cuenta que había dormido sujetando la daga con la mano, comprobó que la espada aún seguía en el cinturón y el arco el alcance de su mano.

La hoguera aún echaba humo, eso significaba que se había olvidado de apagarla en un intento de seguir despierta toda la noche, no se fiaba de aquellos parajes, tan solo llevaba cuatro jornadas desde que salió de la morada subterránea del mago Almur y ya se había encontrado con tres grupos pequeños de orcos, a los que había logrado despistar, pero en el tercer caso, tubo que enfrentarse a ellos, por suerte no eran demasiados y pudo librarse de las bestias sin demasiada dificultad, tan solo le costó algunas heridas y rozaduras.

Desde entonces Morna no dormía con demasiada regularidad, esta vez tan solo habían sido un par de horas más o menos.
Al levantarse, terminó de apagar la hoguera y se armó de nuevo para disponerse a andar su quinta jornada. Tomó algo de pan de las tierras de Mithrim y comenzó su marcha hacia algún lugar.

Cinco jornadas después Morna llegó al espeso bosque de Brethil. Decidió internarse en él, al menos en el bosque tendría la posibilidad de conseguir alimentos frescos, y no estaría tan a la vista del enemigo. Varios días transcurrieron sin ninguna novedad, pero en la mañana del 6 día Morna se despertó sobresaltada, bajo ella el suelo temblaba, y a sus oídos llegó ruido de orcos, estaba segura, esos malditos seres estaban persiguiendo algo - Por fin un poco de acción- pensó mientras cogía el arco y se aseguraba que disponía de suficientes flechas para matar a un regimiento orco.

Ya no podía más, las piernas comenzaban a fallar, pero si paraba ahora ya no lo contaría, un grupo de orcos estaba tras sus pasos, y cada vez más cerca, sabía que su única opción era enfrentarse a las horrendas criaturas, pero no lo haría en el bosque, donde los malditos orcos podían atacar por cualquier lado, tenía que llegar a la orilla del Sirion, al menos tendría un lado protegido y no estaba dispuesta a ponérselo tan fácil, lucharía hasta el final. El bosque comenzó a hacerse menos denso, empezó a oír el sonido de las aguas del Sirion, estaba cerca, pronto llegaría a su orilla. Descendió por una suave pendiente y apareció en un hermoso lugar, el margen el rió era como una pequeña playa, se alegró - Al menos moriré en un precioso lugar-. El ruido de los orcos cada vez estaba más cerca. Se acercó al agua, se agachó y se mojó la cara. Se quitó el broche que sujetaba la capa, la cual calló al suelo- No permitiré que sus sucias manos lo toquen- y lo oculto debajo de una piedra, dentro del agua. Se levantó y desenvainó su espada.- Mettanna! An mauya mahtie nurunna!- gritó a los dos orcos que acababan de aparecer, el resto no tardaría en llegar.

Morna llegó a las lindes del bosque y vio que era lo que estaban persiguiendo los orcos, junto a la orilla había una elfa, de oscuros cabellos con un vestido azul marino, que esgrimía una pequeña espada. Estaba luchando contra dos orcos y lo hacia bien, así que decidió internarse en el bosque y disparar flechas a los orcos a medida que iban apareciendo, si alguno se le escapaba aquella elfa podría con él. Y así fue, al poco tiempo, Morna, tenía a sus pies una pequeña pila de orcos. Estaba segura de que ya no quedaban más en el bosque, recogió las flechas que aún eran útiles y marchó al encuentro de aquella elfa.

No se lo podía creer, seguía con vida solo se había enfrentado a 4 orcos, juraría que el número que le perseguía era mayor pero por la razón que fuera solo habían aparecido 4. Del bosque no venía ningún ruido, allí no había ningún orco. Metió su espada en el rió para que el agua limpiase la ponzoñosa sangre de orco, y vio que tenía un cote poco un poco profundo en el brazo izquierdo, estaba buscando en la bolsa medicinal que llevaba en el cinturón cuando, del bosque, apareció una elfa de largos cabellos rojos con un arco en la mano.

Morna se acerco lentamente, la elfa se agacho y cogió la espada del rió
-No os acerquéis, ni un paso más- Dijo con la espada señalando hacia Morna,
-No os voy a hacer ningún daño a menos que me deis un buen motivo, además a cabo de matar a 10 orcos ahí atrás y estoy un poco cansada.
-Habéis sido vos quien me ha salvado de una muerte segura, ruego que me disculpéis- dijo envainando su espada- extrañas gentes recorren últimamente la tierra. Soy Eldin de Lorien ¿y vos?- se agachó y limpió la herida con agua.
-Soy Morna. No tenéis aspecto de guerrera.
-Ah ¿no?- dijo Eldin mientras si vendaba el brazo- y como lo habéis deducido.
-Aunque es verdad que sois buena con la espada, no lleváis más armas encima y vuestro vestido no es apropiado para recorrer estos bosques y menos a pie.
-Sois muy buena observadora. No soy guerrera, soy sanadora y tenéis razón acerca del vestido, pero es mi indumentaria y estoy muy acostumbrada a ella, lo de a pie es discutible, perdí el caballo en los Pantanos del Sirion cuando regresaba y a partir de ahí he hecho el camino a pie, bueno menos este último trayecto que lo he hecho corriendo delante de ese grupo de orcos.
-Pero ¿qué es lo que hacíais?
-Buscar a mi sobrina, pero ya sé que ha partido hacia el sur con una tropa y por lo tanto vuelvo a casa, es inútil seguir buscando, la Tierra Media es inmensa. Y vos, deduzco por vuestra descripción que sois una guerrera y si es así, ¿qué hacéis por Brethil?- preguntó a la vez que sacaba del agua un precioso broche plateado.
- atravesar el bosque es el camino más corto para ir a mi pueblo, Thargelion.
-Yo me dirijo a Doriath y si vuestra dirección es esa podríamos compartir camino- dijo poniéndose la oscura capa.
-pues si os dirigís hacia allí vamos al mismo lugar entonces, Melian nos dará una buena bienvenida.
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Morna adquirió gran sabiduría mientras duró la larga estancia junto a Melian, siete largos años donde amplió enormemente sus conocimientos de magia blanca, ya que era la magia negra de la que más experiencia había tenido hasta ahora.
Pero el tiempo paso y llegó el día en que Morna decidió partir a su pueblo, Thargelion.
-Te doy dos cosas, la primera es una cajita que contiene un ungüento para las heridas, basta con que te apliques un poco para que cicatrice rápido. La otra es este colgante- y mostró un hermoso ópalo multicolor- pertenece a Arawen, es la piedra de la familia. Presiento que vuestros caminos se cruzaran en un futuro y cuando la veas, daselo y dile que lo siento.

Morna despertó de golpe, ¿qué era lo que había soñado?. Hacia muchísimos años que eso había ocurrido y era la primera vez que soñaba con ello. Se incorporo y vio que el colgante estaba en el suelo pero ¿cómo había llegado ahí?, Nunca se le había caído. Se agachó y lo recogió

Morna sostenía con sus manos el colgante mientras lo observaba atentamente, esta vez parecía distinto, extraño, algo la atraía, nunca lo había visto brillar tanto, parecía como si una pequeña luz naciese en su interior que iluminaba su rostro, en la oscuridad de la noche, de numerosos colores. Hacía mucho tiempo ya que Eldin le había entregado aquella extraña joya, y desde entonces nunca se había desprendido de ella, hasta ese día que misteriosamente había aparecido en el suelo.

-¡Morna!

Saliendo de su ensimismamiento, miró hacia la figura que se encontraba junto a la puerta le la tienda. No se había dado cuenta de que alguien estaba allí hasta oír su nombre. Se colocó el colgante en el cuello, recordó que debía partir hacía las tierras del sur, pero algo había ese día que la encogía el corazón, un oscuro presentimiento que la preocupaba, pero no se explicaba por qué.

-si Hûnheleg, ya voy-contestó Morna sin siquiera dirigirle la mirada.
-la hora de partida se ha adelantado, una horda de orcos se dirige hacia aquí a grandes pasos, debemos marchar ya, el alba está próximo.
-está bien espera afuera , no tardaré demasiado-dijo dirigiendo la mirada hacia la oscura sombra que se dibujaba junto a la entrada de la tienda.

Morna se vistió, cogió a Valdae, su espada y su arco, y se colocó el carcaj lleno de flechas. Al salir de la cabaña un grupo de elfos ya la esperaban reunidos.

-bien, ya estamos todos, partamos, no perdamos más tiempo. Presiento que algo acaecerá hoy que cambiará nuestros caminos. Si para bien o para mal, ya no alcanzo a saberlo...
..............................

Por el este se dibujaba aun lejana la sombra de las Ered Luin, ya estaba amaneciendo y el sol empezaba a mostrar sus primeros rayos por el oeste. El grupo de elfos caminaba sin detenerse, silencioso e invisible entre las pardas tierras de Thargelion. Cuando ya habían recorrido cerca de 4 horas de viaje encontraron un pequeño arrollo entre una arboleda, allí se detuvieron para recoger fuerzas y decidir la próxima ruta a seguir.

-si debemos llegar a Taur_In_Duinath sigamos hasta el Camino de los Enanos y atravesemos el Gelion por Sarn Athrad-dijo Elladan. Tenía el cabello castaño su mirada expresiva mostraba su arrogancia.
-no podemos pasar por allí, si nos siguen un grupo de orcos nos alcanzarán rápidamente, el paso está cerrado, y aunque seamos muy buenos guerreros no podremos contra ellos, son demasiados.
-Morna tiene razón, no podemos pasar por Sarn Athrad- Morna observó al elfo, de oscuro cabello, ojos negros y profundos, y de contextura delgado pero fuerte. Era Hûnheleg.
-y si no pasamos por allí, ¿por donde lo haremos?, pasar por Ossiriand nos retrasaría demasiado-replico Elladan.
-si no hay otra opción yo estoy dispuesto a arriesgarme, si llevamos buen paso y no paramos más de dos veces podremos llegar en siete jornadas-respondió Hûnheleg.
(próxima ampliación, esto es solo parte de la historia)

Habilidades: Destaca sobretodo en la sanacion y tiene el don de pasar desapercivida los que la ven piensan q es un vison

Armas: una espada

 
 
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HdlTM le informa que las Fichas de esta Posada deben seguir una serie de criterios, de modo que estén de acuerdo con la temática y orientación de la misma, así como con los escritos que J.R.R Tolkien nos dejó. Por tanto, hemos de indicarle que su Ficha contiene los siguientes errores:

Faltan sesenta siglos de historia... ¿Y desde cuándo los elfos tienen magia?

Atentamente, Hermandad de la Tierra Media

La Ficha más valorada:
Nessornë
Nessornë
 
 
 

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Panel de Mensajes

Eldin_de_Lorien tiene 9 mensajes

De: Odnallap  
Fecha: 06-05-2009 Hora: 10:47
Buenos días, huested del sur, le invito a leer la canción (Poema) de la Cerveza. Saludos. eppp

De: Harel  
Fecha: 24-03-2008 Hora: 21:21
Feliz cumpleaños, Eldin_de_Lorien. Que disfrutes por la capital del reino, ahí va un brindis...

De: Gwirdyon  
Fecha: 24-03-2007 Hora: 14:47
Feliz cumpleaños Eldin_de_Lorien, espero que pases un buen día y disfrutes de buena compañía. Saludos.

De: Eldar  
Fecha: 24-03-2005 Hora: 20:48
felicidades en su dia aunque con retraso,que cunpla muchos mas y que lo haya pasado de lo mejor

De: [sTuKa]  
Fecha: 16-02-2005 Hora: 10:45
Salud y sed bienvenida Eldin de Lorien, vos y vuestras historias
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