Ir a Posada de Mantecona
 


 
 
 
 
SaruwomaN
(Huésped de la Posada
)
Raza: Istarë Roja
Procedencia: Alicante
Edad: 32 años

       
Aspecto: Cualquiera que me viera, lo primero en lo que se fijaría sería en los ojos; tienen un brillo especial. Son de color negro, tan profundos y penetrantes que a veces me da miedo mirar directamente... Es por eso (y en parte, también para ocultarme) por lo que suelo mirar a la nada, o al suelo, evitando otros ojos. Y eso haré hasta que encuentre otros que sean más penetrantes que los míos...
Mi cara tiene una forma ovalada, tal vez algo triangular, aunque rara vez se ve completamente. Suele estar tapada por mi cabello, que es largo, por la cintura, negro y liso. Me gusta que cuando me siento, en soledad, al lado de algún árbol cerca del Brandivino, ondee al viento, como si formara parte de él. En esos momentos me siento libre.
Mi sonrisa, tampoco suele ser vista muy a menudo, pero eso no significa que no sonria. Lo que ocurre es que, al igual que mi cara, suele estar oculta tras mi pelo.
Mi figura es bastante común. No soy ni muy delgada ni muy gruesa. Una línea ondulada se desliza desde el pecho hasta los tobillos, dibujándome. Suelo ocultarme tras una vestimenta larga, oscura, algo ceñida, en la cual escondo algunos secretos.

Historia: Siempre fui una istarë rebelde. Desde que vine del oeste nunca hice mucho caso de mi misión, prefería dedicarme a otros quehaceres. Me gustaba mucho pasear por el bosque de los Ents, disfrutar del bosque, de los mortales y, de vez en cuando (muy de vez en cuando, ya que su parsimoniosa habla siempre me ha puesto nerviosa) hablar con ellos. Entre todos los istari había uno que me llamaba la atención especialmente, era Saruman. Disfrutaba mucho de su compañía y sabiduría. Tal vez fue su voz, tal vez su negro y largo cabello, la cuestión es que me enamoré de él. Esperé durante años, sin confesar mi amor por él y entonces, un día me declaró su amor. Al principio era noble, esa nobleza era lo que me había cautivado. Pero con el paso de los años se volvió orgulloso y fue corrompido. Fue entonces cuando me tomó presa en Orthanc. Al principio intentaba comprenderle, y rescatar la bondad que un día había habitado en él. Le excusaba ante mí misma pensando que estaba cansado de luchar contra el Oscuro. Pero con el paso del tiempo, me di por vencida y me limitaba a recordar aquellos momentos en los que había sido tan feliz. Para la mayoría de seres que habitan la Tierra Media la guerra del anillo fue algo negativo. Sin embargo, para mí fue algo muy positivo., fue mi liberación. Cuando Saruman y Lengua de Serpiente (a quien tanto odiaba) huyeron de Isengard, se olvidaron de llevarme con ellos. Así conseguí volver a ser libre, aunque tampoco tenía a donde ir. De este modo, vagué por la Tierra Media durante casi un cuarto de siglo.
Fue entonces cuando llegué a Bree, muchas hazañas han acontecido desde entonces. Ya casi ni me acuerdo de cómo fue exactamente. De lo que si me acuerdo es de la primera cara que vi. Era un posadero, algo entrado en carnes, pero de mirada amable. Eché un vistazo a mi alrededor: todo el mundo bebía y fumaba y hablaba y reía. Y eso era justamente lo que venía buscando, algo de paz, alegría y no demasiada compañía, ya que después de tantos años en soledad, las multitudes me abrumaban. Me acerqué a la barra y pedí una pinta al posadero, que me contestó:
Si no hay dinero no hay pinta!!!
La amabilidad solo estaba en sus ojos…
Al lado de la barra había un elfo de mirada verde y penetrante que, intentando darme la bienvenida, dijo:
- ¡Aiya! ¿Cómo te llamas?
Era alguien risueño, muy bromista, me atrevería incluso a decir que su humor era un poco ácido. Aún no lo sabía, pero más tarde, esa persona me regalaría la capa que tanto me gusta.
Tras haber bebido una pinta, cortesía de este elfo, escudriñé con la mirada el salón común y vi a una cabra sentada en una mesa, a la que acompañaba una bellísima elfa. Me pareció raro ver a una cabra dentro de la posada, no porque nunca hubiese visto una, sino porque, al parecer, era muy importante por aquellos lares y según decían los lugareños, era “el hombre de la luna”.
Mucha gente asombrosa había en aquella sala, más otros tantos que estaban por sus habitaciones…. haciendo Eru sabe que… Alguien que me fascinó (para bien o para mal) fue el guardián del Brandivino. Al principio, pensaba que era alguien poco amable y gruñón, y que intentaba que volviera de donde había venido. No obstante, con el paso de los años aprendí muchas cosas de su gran sabiduría.
Pasaron algunos años, y había logrado sentirme como en casa, a diferencia de mi anterior… hogar. Orthanc no era un sitio muy agradable, y tampoco había gente con la que hablar y reír, como aquí. Era por eso por lo que me sentía tan a gusto. Y la verdad es que me resultó algo difícil acostumbrarme a la “muchedumbre”, ya que durante muchos años, mi única compañía había sido Saruman, y todos sabemos que nos es muy sociable precisamente. Durante esos años, vi gente que iba, gente que venía, bodas, elfas embarazadas durante muuuchooo tiempo, gatas que hablaban, violaciones y lo más importante, la mayor alegría de mi vida: Shivitos.


Es una larga historia, la de los Shivitos. El aspecto de estos pequeños seres es exactamente igual que el de Shiv, pero a escala de 3 centímetros (un pulgar), y no penséis que su padre era Shiv, pues era Baranduin. Sin embargo, yo no soy más que una madre adoptiva. Todo empezó una noche en la que, como de costumbre, estábamos reunidos charlando, riendo, fumando y bebiendo pintas, bueno, algunos bebían tekila, una bebida que parece ser sacada de Sagarrealidad. Y entre pintas y tekilas, Baranduin acabó borracho. Era imposible pararle. Con sus artes... que otros llamarían mágicas, me puso caparazón y cuatro pechos. Transformo a Shiv en olifante y a mí en leona (o algo parecido) y de ahí hizo aparecer a los Shivitos. Había miles, pero fueron exterminados por los posaderos desalmados. Sin embargo, 101 fueron salvados por mí, y escondidos en un lugar secreto, sólo conocido por Shiv, Akerbeltz y yo, donde hasta el día de hoy viven felices.

P.D. Dedico la historia a Akerbeltz: gracias por tener tanta paciencia, espero no haberte decepcionado. También se la dedico a Pk_lugia sin el cual nunca podría haberla escrito. Muchas gracias por apoyarme :DDD

Habilidades: Soy muy hábil con los palos y con los conjuros.

Armas: Mi arma principal es un saquito que siempre llevo conmigo. Contiene un polvos mágicos, polvos que echo siempre que es necesario para ayudar a mis compañeros de andanzas.

 
 
Última modificación de Ficha: Día: 19-08-2007 Hora: 03:05
Hospedado desde el día: martes, 25 de marzo de 2003 ...Han pasado 5739 días.
Registrado en el Foro: SI

Número de mensajes enviados: 22
Número de mensajes en la bandeja: 91
 
 
 
Calificación de los Huéspedes:

6.8/10 ( 8 votos)

ayuda
votaciones
La Ficha más valorada:
Nessornë
Nessornë
 
 
 

Han visitado 866 personas esta ficha

Panel de Mensajes

SaruwomaN tiene 85 mensajes

De: Angband  
Fecha: 03-03-2010 Hora: 18:40
Felicidades!

De: Moris  
Fecha: 03-03-2010 Hora: 02:45
Feliz cumpleaños ^^

De: Odnallap  
Fecha: 08-05-2009 Hora: 08:11
Buenos días, huested del sur, le invito a leer la canción (Poema) de la Cerveza. Saludos. eppp

De: Gwirdyon  
Fecha: 03-03-2009 Hora: 17:22
¡¡Feliz cumpleaños Saruuuuuuuuuuu!!Un beso bien grande y un abrazo!!

De: samkale  
Fecha: 03-03-2009 Hora: 15:42
Feliz cumpleaños Saruwoman, he leido tu ficha y me ha encantado la historia de los shivitos Y que cuuuumplas muuuuchos maaass....
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19


Aportaciones de SaruwomaN

Relatos: Este huésped no tiene ningún Relato
Poemas: Este Huésped no tiene ningún Poema

Visita la Ficha de otro Huésped