Ir a Posada de Mantecona
 


 
 
 
 
Swohilo
(Huésped de la Posada
)
Raza: Istar Blanco
Procedencia: Sevilla
Edad: 37 años

       
Aspecto: De alta estatura y enjuto de carnes, su cuerpo ya cansado no muestra más que los centenares de años de su ser en los límites del mundo mortal. Una blanca y mortecina barba cubre su rostro hasta el medio cuerpo, sus cabellos la acompañan en sus caidas y sus hombros soportan su carga año tras año. Aún siendo más alto que la mayoría de los Hombres del Oeste, superando el metro noventa, su aspecto es cansado y débil, protegido bajo la vejez de su cuerpo que esconde al sexto de los Ístari. Viste de blanco y azul, en túnica bajo capa desgarrada en sus bajos, apoyado en un cayado de fresno y bajo un sombrero de pico, como la orden de Saruman estima. Por último, sus ojos, grises y abrazados por arrugas y frondosas cejas, atestiguan la existencia de la tierra de Aman, a la cual sólo regresará cuando finalice su tarea en la Tierra de los Hombres, a través del Camino Recto.

Historia: Nada de Swohilo puede leerse en el Libro Rojo de la Frontera Oeste, pues los Dúnedain no le conocieron, y los Anales de los Noldor no narran sus hazañas. Los Enanos de Beleriand nunca conocieron su nombre, y los Hobbits no se interesan por los asuntos más allá de sus praderas.

Atma, "el que ve", era un espíritu maiar consagrado al Vala Ulmo, pero siempre vivió junto a Námo, Señor de los Muertos, en las Estancias de Mandos. A menudo paseaba junto a Olórin en los Jardines de Lórien y solía subir a la cima de Taniquetil a contemplar Arda a través de los ojos de las Águilas de Manwë. Las Edades pasaron, las Lámparas fueron derrumbadas por Melkor, los Árboles de Valinor marchitos por Ungoliant, y desde entonces el Sol y la Luna se alzan en el cielo, triste testimonio de Edades más jóvenes. Y la hora de este maiar aún no había llegado. Olorín y Atma a veces paseaban por los pastos de Yavanna y hablaban con sus pensamientos, custodiados por Lórien, y aunque el que habría de ser Mithrandir era el más sabio de los Maiar de Aman, Atma era profundo en sus pensamientos y a menudo le acompañaba en sus juicios.

Y sucedió que los Valar volvieron a apiadarse de la Tierra Media una vez que Sauron el Impostor provocó la caída de Oesternesse y sucedió en el Trono Oscuro a Morgoth, el Enemigo del Mundo. Y aunque por aquel entonces la primavera de los Eldar había pasado, la raza mortal de los Hombres aún tenía juventud y poder, y bien es verdad que para los descendientes de los Édain de los Días Antiguos la sombra de Mordor fue un vil recuerdo de los negros humos de Angband.

Y así en el año 1000 de la Tercera Edad los Valar decidieron enviar un reducido grupo de poderosos y sabios Maiar a la Tierra Media con el fin de ayudar a las razas libres contra Sauron. Fueron cinco, según contó Círdan al recibirlos en los Puertos Grises, y fueron conocidos como Istari, los Magos, y Saruman era el jefe de ellos, aunque no el más sabio. Pero Olórin, llamado Gandalf en las Tierras mortales por los Hombres, aconsejó a Manwë que Atma partiese por separado y arribase más al Norte, donde existían pequeños reinos desprotegidos y a los que no llegarían los Istari, pues éstos quedarían al Este, al Oeste y al Sur de Rovhanion, como luego sucedió. Así pues Mandos envió a Atma por sobre los mares en un pequeño navío que zarpó desde los puertos blancos de Alqualonde, en la noche blanca y serena coronada por Earendil.

Y Olórin, cuando recibió de Cirdan el anillo mágico de fuego Narya, miró al océano y mostró en alto su mano engarzada por el anillo, y dedicó no pocos deseos a Atma, que navegaba aún en aguas más septentrionales y de cuyo viaje solo sabían Manwë, Mandos, Ulmo y el propio Olórin.

¿Cuál era el designio para Atma por parte de los Valar? Nunca se supo, y las pocas baladas que narran su historia responden que al final de Arda, cuando la música de los Ainur suene de nuevo, todo será comprendido y los mortales y algunos maiar habrán encontrado su destino, oculto incluso a los ojos de Varda y Manwë. No obstante cabe decir que Atma partió al Este junto con los llamados Magos Azules, Pallando y Alatar, y allí se ocultó durante mucho tiempo, viajando a las costas orientales de la Tierra Media. Poco o nada se sabe de aquellos viajes, pues duraron mucho tiempo y pocos Hombres o Elfos pudieron descubrir el verdadero ser de Atma. Ni si quiera a través de qué nombres fue conocido en aquellas tierras al Este de la lejana Harad han sido escritos en ningún manuscrito, y no existen canciones que hablen de un anciano de sombrero picudo que no fueran los otros cinco Istari.

Pero antes de que un Hobbit, llamado Bilbo Bolsón, encontrara el Anillo Único, y de que Gandalf hallase Glamdring, la antigua y poderosa espada del Rey de Gondolín Turgon, Atma descubrió parte de un poderoso tesoro en una cueva de Trasgos al Sur del Gran Desierto, donde mucho tiempo atrás Ungoliant se devoraría a sí misma. Glamdring, Orcrist y Dardo se encontraban allí, entre recipientes de oro y marfil, arcos, escudos, armaduras, joyas, brazaletes, collares, gemas y un sinfín de riquezas que tan solo formaban una pequeña parte de las riquezas del último gran reino de los Noldor. Atma escojió aquellas tres espadas y regresó al Norte, esperando disponer bien los asuntos para ayudar, desde la sombra, al Concilio Blanco en su lucha contra Sauron. Fue entonces cuando los que comenzaban a conocerle le llamaron Swohilo, “el que se mueve en las sombras”, pues muchas de sus acciones fueron ocultas afortunadamente incluso a ojos de sus hermanos Maiar.

Fue así que Swohilo dejó las tres espadas en la cueva de Trolls donde Thorin, Gandalf y Bilbo las encontrarían, y que tan alto servicio les prestarían más tarde. Asimismo, cuando los acontecimientos de Valle y la Montaña Solitaria comenzaron a preparar la llegada de la Batalla de los Cinco Ejércitos, Swohilo anduvo en el Bosque Negro, impidiendo el regreso del Nigromante mientras Alatar y Pallando se perdían en las tierras del Oeste, Radagast se ocultaba entre los Olvar y los Kelvar, Saruman comenzaba su ponzoña al utilizar el Palantir y Gandalf acompañaba a Thorin y Bilbo en Valle.

Moró desde entonces en el Bosque Viejo, junto a Tom Bombadil y Baya de Oro, y poco antes de la caída de Isengard se trasladó a Fangorn, donde despertó a muchos Ents y levantó la ira de los Pastores de Árboles. Como era habitual, no participó en la cruenta batalla, y cuando finalmente el Anillo Único fue arrojado al abismo del Monte del Destino y Sauron fue destruido, mucho debieron agradecerle a Swohilo sus acciones en el Norte, pues gran parte de las legiones de orcos de Mordor avanzaban hacia Esgaroth, y allí, los Hombres de Valle y los Enanos del Reino de la Montaña Solitaria les bloquearon el paso. En aquellos acontecimientos, ocultos en el Libro Rojo de la Frontera Oeste, Swohilo participó activamente y muchos le consideraron la figura hermana de Gandalf en aquellas tierras, pues logró forjar una alianza entre los Hombres, los Enanos y los Elfos del Bosque Negro.

Como bien dijo Gandalf poco antes de partir hacia Aman, “si no hubiera sido por aquellos pueblos, Sauron probablemente habría caído, pero todo cuanto hubiéramos encontrado al desandar el camino sería tierra quemada y ciudades demolidas”. Aunque siempre omitió su nombre e incluso su existencia, Gandalf estimó a Swohilo y deseó que su desino se cumpliese pronto, pues una vez en Aman añoró siempre su compañía y subía a veces a Taniquetil para escudriñar los cielos en busca de Atma, al otro lado del océano.

Una vez Sauron hubo caído, Swohilo desapareció tan pronto como hubo aparecido en las regiones de las Montañas Grises y el Bosque Negro, y volvió al Bosque Viejo junto a Tom Bombadil. Poco tiempo estuvo acompañado pues el cometido de todo Maiar había concluido en la Tierra Media, y los Elfos partían hacia Valinor, y Bombadil y Baya de Oro abandonaron Tierra Media. La hora de la hegemonía de los hombres había llegado, y Swohilo, al igual que algunos Elfos, todavía permanecen en Tierra Media a la espera de concluir su tarea. Mientras, Atma, llamado Swohilo, “el que se mueve entre las sombras”, espera el momento de abandonar el Bosque Viejo y el antiguo hogar de Bombadil para ir en busca de los Magos Azules y concluir el ciclo de los Maiar en las Tierras destinadas a los Hombres.

Mientras tanto, el viejo Swohilo, desconocido de muchos, a menudo disfruta en Bree de Hierba de Vallelargo en su larga y cóncava pipa de abedul y roble, acompañada de una jarra de cerveza entre los extraños viajeros que en la Posada del Poney Pisador descansan sus cuerpos para seguir allá donde sus pasos les lleven.

Habilidades: El mayor poder de los Istari es la palabra, primera muestra del conocimiento de todo mago. Pero Swohilo es el Istari del mar, pues es un espíritu consagrado a Ulmo, y su sabiduría es triste y profunda como los reinos de Ulmo. Capaz de inflamar los corazones de piedad y tristeza, a conocer la verdad del mundo y a recordar los designios que Eru Iluvatar les tiene como dones a cada uno de sus Hijos.

Armas: No porta nada más que un báculo de poder de fresno desde hace cientos de años. Le fue tallado por Lórien desde sus propios jardines y es por tanto su única posesión ya que le concede parte del poder real en los círculos del mundo y no en las tierras mortales, pues este báculo procede del Reino Bendecido de Aman.

 
 
Última modificación de Ficha: Día: 24-02-2008 Hora: 19:28
Hospedado desde el día: domingo, 24 de febrero de 2008 ...Han pasado 3945 días.
Registrado en el Foro: SI

Número de mensajes enviados: 0
Número de mensajes en la bandeja: 5
 
 
 
Calificación de los Huéspedes:

6.4/10 ( 5 votos)

ayuda
votaciones
La Ficha más valorada:
Nessornë
Nessornë
 
 
 

Han visitado 46 personas esta ficha

Panel de Mensajes

Swohilo tiene 5 mensajes

De: Odnallap  
Fecha: 08-05-2009 Hora: 08:26
Buenos días, huested del sur, le invito a leer la canción (Poema) de la Cerveza. Saludos. eppp

De: Harel  
Fecha: 14-03-2008 Hora: 20:48
Aiya Swohilo, gracias por la bienvenida y por la historia. Una vida interesante, ciertamente. A vuestra salud...

De: Gwirdyon  
Fecha: 25-02-2008 Hora: 21:42
Una ficha fantástica, Swohilo, se nota que te has tomado un gran esfuerzo para confeccionarla, muchas gracias por hacernos disfrutar de su lectura. Bienvenido, espero verte pronto por la posada.

De: Andreth  
Fecha: 24-02-2008 Hora: 23:45
Bienvenido a esta buena posada...
Tremenda historia, si señor...
Saludos y cervezas...muuuchas cervezas...

Fecha: 24-02-2008 Hora: 15:07
Saludos, espero que disfruteis de vuestra estancia en Bree.


Aportaciones de Swohilo

Relatos: Este huésped no tiene ningún Relato
Poemas: Este Huésped no tiene ningún Poema

Visita la Ficha de otro Huésped