Ir a Posada de Mantecona
 


 
 
 
 
Swyesin
(Huésped de la Posada
)
Raza: Maia Vampiro
Procedencia: Lugo
Edad: 35 años

       
Aspecto: Al entrar al servicio de Melkor mi aspecto cambió por completo, sabía lo en lo que me iba a convertir, pero no tuve opción y acepté. Ahora soy una criatura espantosa y aún siento escalofríos cada vez que veo reflejado mi cuerpo en el agua o en algún cristal. A primera vista se me podría confundir con un murciélago común, solo con una pequeña diferencia, tengo un tamaño muy superior a un murciélago común y poseo garras de acero ideales para el combate.

Historia: En la Primera Edad del Sol algunos espiritus maiar tomaron la forma de vampiro y entraron al servicio de Melkor.

Yo me fui con Melkor para proteger a mi hermana a la cual perdonaría la vida si me unía a él. Desgracidamente al vivir en un tiempo oscuro y tenebroso olvidé todo sobre mi vida anterior, incluso mi nombre. Pero si recuerdo mi vida en la Primera Edad del Sol. Puedo deciros que fui uno de los primeros vampiros que habitaron en la Tierra Media. Recuerdo que viví durante largo tiempo rodeado de toda clase de criaturas malignas: balrogs, arañas gigantes, licántropos, dragones y vampiros como yo. Gran parte de esta Edad la pasé en las Montañas de Hierro cuando servía a Melkor realizando trabajos de mensajero y espiando por doquier los movimientos de los elfos, los que tanto odiaba mi señor.

Al final de la Primera Edad del Sol, volviendo de una misión de espionaje en las tierras de Beleriand, se desencadenó una guerra en la que ví con mis propios ojos como Melkor asesinaba cruelmente a mi hermana en medio del fragor de la batalla. La imagen de su sangre derramada hizo que recordara parte de mi vida antes de haberme unido a Melkor. En ese momento me ví rodeado de todo tipo de criaturas sin más opción que escapar, alejarme de aquel lugar y unirme al que antes había sido mi enemigo para ponerme en contra de Melkor. Después de un tiempo llegó a mis oídos que Thangorodrim, Angbard y las Montañas de Hierro fueron arrasadas en dicha guerra y que las Montañas de Hierro junto con todos los espíritus malignos que contenían fueron destruídos y se hundieron en el mar. Creo que fue la ocasión en la que que más me alegré al oir una noticia. Con ese suceso se acabó la Primera Edad del Sol.

De ahí a un tiempo, pensando que ya no correría más peligros, tuve un encontronazo con un Nazgul. Al verme no dudó en atacar e intentó matarme. Parece ser que Sauron estaba informado de mi deserción y es probable que enviara a aquel Nazgul en mi busca. No recuerdo el tiempo que duró esa batalla; días, meses... no lo podría decir con certeza. Luchamos con fiereza, hasta que en un momento dado lo avatí de una estocada, que resultó tan dañida para él como para mi. No murió, eso lo sé, pero si que quedó inmóvil, perplejo ante mi osadía. Yo aproveché su despiste para alejarme antes de que fuera demasiado tarde para mí ya que estaba malherido.

Desde aquel encuentro decidí ir a algún sitio donde no poner en peligro mi vida, recorrí toda la Tierra Media, de una punta a otra, de Norte a Sur, de Este a Oeste, y sin apenas darme cuenta, estaba ya en la Tercera Edad del Sol.

Una noche paseando por Rhosgobel, en la cuenca del Anduin me encontre con un extraño personaje, era un hombre anciano, de larga barba blanca y envuelto en una gran capa de color pardo, llevaba un gran sombrero puntiagudo, enormes botas negras de viaje y un largo bastón. Se presentó a mi como Radagast el Pardo, un Istari, o como los humanos los llaman, un Mago. Perplejo ante aquel encuentro, le pregunté que quería de mi, pues nadie se cruza con un Istari por casualidad.

Me dijo que me esperaba, que sabía que pasaría por alli, cuando ni yo sabía que lo haría, puesto que no llevaba rumbo fijo, viajaba por inercia, pero misteriosamente llevabo hacia aquel lugar al parecer. Me contó historias, más bien me contó cosas de mi vida, antes de haberme unido a Melkor, le pregunté mi nombre, pues algo en mi interior me decía que lo sabía, a lo cual se negó a responder. "Un nombre no define a un ser, sino sus actos. Tu nombre forma parte de tu pasado, y así quedará" - dijó. "Te darás a conocer como Swyesin, te espera una misión que sabrás cual es en cuanto llegue el momento. Pero antes debes terminar con tu lucha interior, y saber quien eres en realidad. Ahora ve."

Se despidió de mi, no sin antes indicarme a donde ir, a una humilde pero acojedora posada en Bree, conocida como "El Poney Pisador". Me habló de algunos personajes que allí se encontraban y me dió un regalo. "No lo abrás hasta llegar allí" - dijo - "En ese momento sabrás para que sirve, y te ayudará".

Una vez llegado a El Poney Pisador entablé interesantes conversaciones con sus huespedes, pensé en lo que me había dicho Radagast, e incluso hice amistad con algunos huespedes, pero el día menos pensado llegó la hora de partir sin mirar atrás...

Habilidades: Soy terriblemente feroz en la lucha cuerpo a cuerpo, ya que mis garras son perfectas para destrozar a quien intenta atacarme. Puedo volar a gran velocidad y sigo con mucha facilidad los rastros q dejan todo tipo de criatuas, pero de la misma forma que sigo esos rastros, sé como lo grar que no me siguan. La noche me ayuda a esconderme y de esa forma consigo atacar por sorpresa a mis enemigos mientras duermen. Pero en lo que soy realmente bueno es en engullir la cerveza que me sirve Mantecona.

Armas: Mis garras de acero es más que suficiente para acabar con la vida de cualquier osado que intente atacarme. Además mis alas aunque puedan parecer débiles y delicadas sirven para protegerme de flechas, lanzas o cualquier ataque que pueda recibir. Soy bastante torpe con las armas, pero como necesite usar una creeme que lo haré y con gran acierto. Aunque no suleo recurrir a estos métodos, puesto q el regalo de Radagast fue muy útil, una jarra. No una jarra normal y corriente, una jarra mágica que se recomponia de sus cachos si esta se rompia, muy útil ella para romper en alguna q otra cabeza y cuando se me cae al suelo por escacez de sangre en alcohol. Un tiempo después ed entrado en la posada, y gracias a mi jarra, fui nombrado el Señor de la Jarra Estrellada.

 
 
Última modificación de Ficha: Día: 21-12-2007 Hora: 23:08
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Swyesin tiene 85 mensajes

Fecha: 22-12-2009 Hora: 08:25
Felicidades pendon!
Disfrutalo pero no pierdas el conocimiento celebrandolo

De: Andreth  
Fecha: 22-12-2009 Hora: 00:33
Feliz cumpleaños mi amor!!, ya vas haciendote vielliño...jijiji...

/me achucha y besuquea mucho :*****************************************************************************************************



jijijiji...

De: LocoGris  
Fecha: 22-12-2009 Hora: 00:26
Cada año más joven! Tú no mejoras con el tiempo, el tiempo mejora contigo. Felicidades!

De: Nedian  
Fecha: 23-12-2008 Hora: 01:03
Feliz cumpleaños engendro¡¡¡. Ahora eres un engendro viejo pero no con sabiduria, por que lo de viejo y sabio no te pega DDDDDDDDDD
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