Ir a Posada de Mantecona
 


No es exactamente un poema...
Por Lothestel
 

A Loth-Sul, mi Rosa de los Vientos, y a Simbelmin, mi Maië Guardiana en la taberna.


No es nada... ¿Sabes?

"Duerme un poco más"-me dijeron.
No puedo...
Mis párpados no se cierran,
El descanso no encuentro...

Supongo que ha llegado el momento:
Es hora de lamer viejas heridas que nunca cicatrizaron...

Ahora parto, no sé por cuánto tiempo.

En ocasiones tenemos la necesidad de recorrer
Un camino de vuelta a nuestros orígenes;
De donde vinimos y echamos raíces...

Yo viví durante mucho tiempo
En el Desierto de la Melancolía...
Eso es todo.

No te preocupes; conozco el camino de vuelta:
¡Lo he recorrido tantas veces contigo...!

Si me sorprende la tormenta,
En la taberna puedo refugiarme
Esperando que regrese la calma.
La cerveza calmara mi sed,
Y las nuevas compañías
Mi alma.

Los Valar me protegen;
Y en mis desvelos me enviaron
Una Maië Guardiana disfrazada.

Y sé que estarás allí
En medio de la noche fría,
Cuando las nubes desaparezcan;
Mi Estrella Polar,
Brillando por mí;
Señalándome el Norte.

Entonces podré volver a casa;
A mi nuevo hogar
Junto a los míos, los de siempre;
Junto a los nuevos amigos encontrados en el camino.
Junto a tu risa.

Mi nuevo hogar con todos vosotros...

Aquél por el que abandoné mi añorada Melancolía;
Aquél por el que escapé de las Tierras del Olvido.

 
Lothestel
 
 
 

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