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El Primer Kelva
Por Laeron
 
Este humilde relato es un “apéndice” que explica un poco la figura de LoKé en el relato "El Don de Yavanna". Esta historia solo trata de agregar un poco más de fondo a algunos aspectos relacionados con la Creación de Arda utilizando elementos inspirados en diversas mitologías primitivas.

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Los días eran largos y laboriosos para Yavanna cuando, en su afán por depositar la simiente de los olvar*, recorría incontables distancias impregnando su hálito de fertilidad en cada palmo del terreno.

Viendo que su obra no llegaba nunca a culminarse, Yavanna cejó en su empeño y se tendió sobre un lecho almohadillado, agotada de tanto esfuerzo. Así sucedió que durmió placenteramente un tiempo indeterminado, porque en aquel entonces no se medía el paso del tiempo, y al despertar, se percató de que el lecho almohadillado sobre el que había dormido, no era otra cosa si no el cuerpo de un gran animal.

Apeándose del lecho, Yavanna retrocedió y vio en verdad la gruesa y acorazada cuerda de carne y hueso del kelva*, retorciéndose y aligerándose en un sudoroso nudo.

Löke, la Serpiente, era su nombre entre los países de los Valar, pero nadie tenía buena concepción de ella, pues a pesar de ser el primer kelva surgido de la música de los Ainur, se decía que era estúpida y obtusa, lenta de reflejos y pasiva de movimientos. Tardaba mucho tiempo en moverse, y había quien decía que sólo se alimentaba de los rescoldos abrasadores que escupían las subterráneas forjas de Aulë cuando, en el interior de sus estancias, el Vala golpeaba su martillo contra el yunque.

Como en la mente de Yavanna había lugar para todos los seres vivos de Arda, rápidamente reconoció a su amada criatura y se compadeció de ella, viendola fría como el suelo, con su cuerpo entumecido y agarrotado ante la ausencia de una fuente de calor interno.

Sintió Yavanna la necesidad de recompensar al primogénito de los seres animados, que tocó la faz de la tierra antes que ninguno, y entonces exhaló sobre la serpiente su calor interno. Palmo a palmo el calor fue desentumeciendo su cuerpo, y éste se hinchó y aumentó en grosor. Las escamas, antes grises como la ceniza, se volvieron brillantes y comenzaron a emitir los colores del arco iris. Su vientre, antes flácido y apesadumbrado, comenzó a recobrar turgencia hasta que abierto de la presión, liberó una infinidad de huevos blancos de cáscara liviana y flexible.

Entonces dijo Yavanna:
"De ahora en adelante nadie volverá a despreciarte, y cuando la Luz brote por primera vez, todos sabrán quien es la portadora de mi hálito de fertilidad. Pero ten cuidado, pues en tu sino veo que tu estirpe será alienada por las promesas de El Que Irrumpe en Cólera, y no fue otro el deseo de Eru, de que hasta el fin del mundo, tus vástagos se arrastren sobre la tierra".

*olvar = seres no animados (plantas, hongos, líquenes... )
*kelva = seres animados (animales)

 
Laeron
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 18-12-2006 Hora: 18:34
Esta buenisimo. Me gustó mucho. No es fácil escribir de algo tan complejo como la Creación de Arda.

Fecha: 19-02-2005 Hora: 16:11
Tienes mucha sensibilidad, y saber hacer, y eso es suficiente para llevar a buen puerto estos episodios de la creación de Arda.

Fecha: 07-02-2005 Hora: 15:08
eins???? no se que desir... me he quedado...
esta muy bien, me gusta.