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Sin título
Capítulo 1
Por Vanmoriel
 

Una fria tarde de otoño en el Bosque Negro, una sombra pasa rapidamente. No se detiene es muy rapida. Esta sombra era Tarellethiel, una joven elfa de largos cabellos tan negros como la noche, ojos grises como una tarde de invierno que reflejaban un extraño y misterioso brillo y de piel blanca como la nieve. Era hija de uno de los mas poderosos guerreros de la corte del Rey, Daermaethor. Su madre habia partido hace ya algun tiempo hacia las tierras imperecederas al otro lado del mar. Su hermano un elfo de cabellos marrones y ojos grises al igual que ella, tenia solo algunos años mas que ella; este habia partido a cumplir una mision encomendada por el ray a aquellos elfos de grandes destrezas para el combate. Tarellethiel corria todas las mañanas por el bosque, hablando con todos los sentinelas, buscando nuevas noticias de su hermano. Ese dia no fue diferente, Él seguia lejos. Todos le tenian gran aprecio, y respeto por su habilidad con el arco y la espada, y siempre velaban por su seguridad. Fue en el momento en que regresaba a su casa, cuando sintio algo inusual en el bosque; un profundo silencio.
En el corazon del bosque un grupo de sentinelas vieron un movimiento extraño y por esto decidieron salir a averiguar a que se debia esto. Camuflados en el bosque, sigilosos y silenciosos con la agilidad propia de los elfos, recorriendo el lugar. Parecia que solo habia sido un mal presentimiento, pero uno de ellos no se sentia tranquilo y decidio mirar un poco mas. Cansado ya despues de un largo tiempo, se decidia a volver cuando vio algo que lo dejo pasmado ... Tarellethiel estaba inconciente en el suelo y una criatura se inclinaba sobre ella.
El sentinela se abalanzo sobre esta criatura que en cuanto lo vio desaparecio, como si nunca hubiera estado alli. Sorprendido, tomo a Tarellethiel entre sus brazos y se alejo del lugar.
Tarellethiel sintio un intenso aroma a flores, y desperto en un ambiente que se le hacia ya muy familiar. Su hogar. Inclinandos frente a ella, se encontraban su padre con una cansada sonrisa en el rostro, y el sentinela que la habia encontrado, Feredir, con una expresion de alivio. Al tratar de incorporarse sintio un dolor agudo en su pierna, su padre le explico que habia sido herida por una pequeña daga que tenia algun tipo de veneno. Le contaron como es que Feredir la habia enontrada y que si no hubiera sido ayudada por aquella criatura, en este momento podria estar muerta.
Tarellethiel no recordaba nada de lo sucedido, pero queria saber que era lo que le habia ocurrido. Es por esto que decidio volver a aquel lugar en donde habia sido encontrada. Su padre y Feredir, se opusieron rotundamente a la idea, pero obstinada, como ella sola, consiguio poder salir ... pero ... con Feredir de escolta.
Al llegar al lugar, se sorprendieron de encotrar a alguien sentado al pie de un arbol. Sigilosamente se acercaron, la persona estaba dormitando, pero en cuanto Tarellethiel se acerco, este abrio los ojos, y se puse de pie de un salto. Era un Hombre de elevada estatura, de cabellos rubios oscuros enmarañados, su rostro reflejaba al de una persona cansada, que habia pasado por muchos dolores.
Se creo un clima de tension en el cual Feredir saco su espada y se disponia a atacar, cuando el hombre se presento, Era Nessimon, el hijo de un rey de una lejana tierra, que habia venido a solicitar la ayuda de los elfos. Feredir, no creia lo que Nessimon decia, pero Tarellethiel, quiso darle una oportunidad, y escuchar lo que tenia que decir.
( continuara )
 
Vanmoriel
 
 
 

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