Ir a Posada de Mantecona
 


Asalto en la posada
Capítulo 2
Nuevo ataque
Por Orongrin
 
Estaba amneciendo y la niebla cubría Bree, en la taberna del Poney Pisador, unos cinco hombres (entre ellos Arabord), estaban registrando toda la taberna, bajaron al sótano donde las ratas abundaban, subieron a la última planta pasando por todas las demás, pero no encontraron nada.
Esa noche, desde hacía muchos años, la taberna cerró, pues el miedo se había apoderado de ella, el montaraz, guardo la puerta de entrada junto con otro hombre de Bree, que se hizo llamar Gausto, hablaron poco, pues los dos estaban sumidos en sus propios pensamientos, que eran totalmente diferente.
Entonces, de repnte un ruido se escucho fuera, alguién, o mejor dicho muchas personas, se acercaban a la puerta, Arabord, mandó a Gausto llamar a los demás hombres, que allí se encontraban, por si había que pelear.
Estaban todos al lado de la puerta, cuando esta de súbito, se abrió provocado por un fuerte golpe, entonces unos veinte hombres con capuchas entraron en la taberna, el montaraz desenvainó la espada, y corrió hacia los encapuchados, estos ante tal embestida, salieron como pudieron de la taberna, mientras corrían hacia la oscuridad.
Arabord fue tras ellos y le dijo a Gausto:
-¡Quedate en la posada! Puede que vengan otra vez, un grupo de nosotros iremos tras ellos, mientras otros guardais la posada.
Gausto, aceptó haciendo un gesto con al cabeza.
El montaraz, junto con unos seis hombres salió corriendo por el mismo camino, por el que habían escapado los encapuchados.
Entonces, un centenar de flechas, fueron disparadas, desde mucho más delante de lo que ellos estaban, lanzadas seguramente por los encapuchados, las flchas por suerte no dieron a ninguno de los que acompañaban a Arbord.
Algunos sacaron sus escudos y en parejas, protegiendo a los que no tenían corrieron por la oscura noche en busca de los encapuchados.

..................................

Mientras en la taberna, Gausto paseaba un tanto nervioso, pues nunca había visto en todos los años de su vida en Bree, tal grupo de asesinos o saqueadores.
Las personas que allí en la taberna se encontraban, lloraban, o se sentaban junto al fuego, pensativas.
Todo estaba tranquilo por ahora, Gausto que no había parado de pensar en los encapuchados y en la defensa de la posada dijo:
-Haber, una guardia estará en los establos, otra aquí en la posada, y una última estará en Bree patrullando.
Los hombres de aspecto fier y fuerte que estaban en la posada, aceptaron la propuesta, un hombre de pelo largo y asecto desaliñado, sería el jefe del grupo que vigilaría los establos, otro hombre, este con mejor pinta cabello corto y una larga espada, que le colgaba del hombro, se encargaría del grupo que vigilaría la posada, por último Gausto, lideraría al grupo que patrullaría por Bree...
 
Orongrin
 
 
 

891 personas han leído este relato.

CAPITULO ANTERIOR
SIGUIENTE CAPITULO
Haz click sobre las esquinas abiertas para avanzar o retroceder de capítulo

  

Comentarios al relato:
Fecha: 21-02-2009 Hora: 14:21
Me a parecido mui bien, te lo as currao