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Los siete ejércitos
Capítulo 3
El extraño Montaraz
Por radalghast
 
Gerberth continuó ascendiendo por la ladera de la montaña buena parte de la mañana, no tuvo ningún problema salvó alguna que otra vez que estuvo a punto de despeñarse por las escarpadas laderas, parecía que la interminable ladera de la montaña no tenía fin pues subía y subía todo lo rápido que sus magullados pies le permitían, alzaba la vista y no veía otra cosa que rocas y más rocas. Tampoco encontró ningún signo de vida en la montaña pues en todo el camino que llevaba no había visto sino rocas.
Poco antes del mediodía se detuvo en un pequeño remanso a descansar un poco los pies, tuvo suerte de encontrar un pequeño arroyo en el que pudo asearse superficialmente y beber, este hallazgo le subió los ánimos pues no esperaba encontrar tal cosa en la montaña, en el arroyo también pudo cazar unos cuantos peces, eso si tuvo que engullirlos crudos pues no había forma de encender un fuego en esa montaña tan inhóspita. Una vez hubo terminado de comer, y más o menos el hambre y la sed le habían abandonado, miró hacia el pie de la montaña y observó no sin dificultad que las llamas se habían extinguido y habían destruido por completo la fortaleza, eso le dolía puesto que había pasado casi toda su infancia entre esas murallas que que se habían transformado en un montón de escombros chamuscados y humeantes.
Después de este pequeño momento de nostalgia y de haber descansado un poco se puso de nuevo en camino y siguió ascendiendo, ya pensaba que no iba a ocurrir nada en todo el día cuando de repente, el terreno se fue estabilizando hasta ser perfectamente horizontal, en el nuevo lugar había un poco de vegetación, conforme avanzaba la vegetación iba aumentando hasta convertirse en un bosque. Llegó a un claro entusiasmado con su descubrimiento, al fin y al cabo no todo iban a ser rocas, en el claro descubrió restos de brasas, sin duda en ese lugar alguien había encendido una hoguera y por el calor que desprendía había sido hace unas cuantas horas. Su alegría dio paso al terror cuando vio 3 cuerpos tendidos en el suelo.
A simple vista no hubieran parecido más que unos cuantos sacos tirados sobre el lecho, pero la realidad era otra, eran 3 cuerpos inertes, que como Gerberth pudo comprobar acercándose y observando más detenidamente estaban fríos como el hielo y no emitían ninguna señal de vida. Pero no eran cuerpos normales de humanos ni de ninguna criatura que Gerberth hubiera visto en toda su vida, en todo caso eran criaturas que se aproximaban a la estatura y forma de los Ruks. A lo lejos en la espesura se escuchó como alguien o algo se arrastraba.
Rápidamente Gerberth se dio la vuelta asustado y observó que o se lo había imaginado o lo que fuese que había producido el ruido era muy astuto y escurridizo. Pensó que por el momento lo más importante era averiguar a quien pertenecían aquellos cuerpos ensangrentados.
Volvió la mirada hacia el claro en el que se encontraban los cuerpos magullados, se acercó aún más y pudo observar que eran muy parecidos a los Ruks, demasiado.
-Serán de la misma familia-se dijo para sí.
En el claro se escuchó de nuevo el susurro de las ramas de los árboles y los arbustos, Gerberth no le dio mayor importancia y lo achacó al viento, inspeccionó los cuerpos en busca de cualquier cosa que le pudiera servir de arma ligera, pues entre la vegetación Aibruk sería demasiado pesada y le estorbaría en caso de una lucha, sólo encontró un pequeño puñal, se lo guardó cerca del tobillo. Siguió explorando el claro y los alrededores de la hoguera en busca de alimento, encontró una especie de panecillos de color negro y olor nauseabundo, una rápida mirada hacia los cuerpos le bastó para decidir no probarlos.
Como ya no había nada más en el claro, decidió proseguir su camino por un sendero que abandonaba el claro por la dirección contraria por la que Gerberth había entrado, estaba ya internándose en la espesura cuando escuchó otra vez el susurro, se fue a dar la vuelta cuando alguien profiriendo una alarido se abalanzó contra el.
 
radalghast
 
 
 

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Comentarios al relato:
Fecha: 10-03-2009 Hora: 21:37
no voy a poder escribir en una semana que me voy de viaje, gracias